Nota de archivo: Este contenido fue publicado hace más de 90 días

Estados Unidos y Cuba sostuvieron sus conversaciones periódicas sobre temas migratorios ayer en Washington (horizontal-x3)
Estados Unidos y Cuba sostuvieron sus conversaciones periódicas sobre temas migratorios ayer en Washington. (AP)

LA HABANA, Cuba - Estados Unidos mantendrá al mínimos sus operaciones en la Embajada que opera en la capital cubana y le reiteró al Gobierno de Cuba que ese escenario se sostendrá hasta tanto su personal en la isla tenga garantías plenas de salud.

Estados Unidos y Cuba sostuvieron sus conversaciones periódicas sobre temas migratorios ayer en Washington, en las cuales se discutió el espinoso tema de las labores consulares estadounidenses en La Habana, suspendidas desde el año pasado tras estallar el llamado escándalo de los “ataques sónicos” y la subida a la presidencia de Donald Trump.

En el encuentro se dio a conocer que las detenciones de inmigrantes cubanos en las fronteras estadounidenses se redujeron en un 88 por ciento en un año, producto de la eliminación de la política de “pies secos-pies mojados” que daba trato especial a los ciudadanos de Cuba que ingresaban ilegalmente a Estados Unidos.

“Las delegaciones discutieron la reducción significativa de la migración irregular de Cuba a los Estados Unidos desde la implementación de la Declaración Conjunta de enero de 2017. Las detenciones de migrantes cubanos en los puertos de entrada de los Estados Unidos disminuyeron en un 88 por ciento del año fiscal 2017 al 2018. Los Estados Unidos planteó de nuevo la necesidad de una mayor cooperación cubana en el retorno de los cubanos con órdenes finales de expulsión de los Estados Unidos”, sostuvo el Departamento de Estado en un comunicado.

“Los Estados Unidos también reiteró que hasta que sea seguro dotar de personal completo a nuestra Embajada, solo podremos adjudicar visados oficiales y de emergencia en La Habana. Una política de migración sólida es vital para la seguridad nacional de los Estados Unidos. Las Conversaciones sobre Migración, que comenzaron en 1995, brindan un foro para que los Estados Unidos y Cuba revisen y coordinen los esfuerzos con el fin de garantizar una migración segura, legal y ordenada entre Cuba y los Estados Unidos”, agregó el organismo.

La decisión de Estados Unidos de limitar sus actividades consulares tendrá un impacto directo en el acuerdo migratorio con Cuba, el cual establece que el país debe entregar 20,000 visas anuales para nacionales cubanos. Hoy día, los nacionales cubanos deben acudir a Guyana para recibir una visa estadounidense.

El gobierno cubano aplaudió los logros conseguidos tras la eliminación de la política “pies secos-pies mojados”, pero criticó que no se cumpla con el acuerdo migratorio.

“Ambas partes reconocieron los beneficios de la Declaración Conjunta del 12 de enero de 2017, en particular la eliminación de la política de pies secos-pies mojados y del Programa de Parole para Profesionales Médicos Cubanos en la disminución de la emigración irregular. Asimismo, coincidieron en la utilidad del intercambio entre Tropas Guardafronteras y el Servicio de Guardacostas celebrado en enero de 2018, y del encuentro técnico sobre tráfico de personas y fraude migratorio realizado en diciembre de 2017”, sostuvo el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba (Minrex) en una declaración.

“En esta ronda se revisó el cumplimiento de los acuerdos bilaterales, con el propósito de garantizar una migración regular, segura y ordenada; desalentar la migración irregular, así como prevenir y enfrentar los actos ilícitos asociados. Cuba evidenció que cumple con rigor sus obligaciones, y reiteró su voluntad de mantener y ampliar la cooperación bilateral en esta esfera. La delegación cubana instó al gobierno de los Estados Unidos a cumplir a cabalidad con sus compromisos de emisión de visas para emigrantes, conforme a los acuerdos migratorios”, agrega la comunicación.

“También trasladó que la decisión de suspender los servicios de tramitación de visas en su Embajada en La Habana afecta directamente las relaciones migratorias, los vínculos familiares, daña los intercambios institucionales y los viajes entre los dos países. Por otra parte, manifestó su preocupación por la Ley de Ajuste Cubano que, junto a otras normativas estadounidenses, estimula la emigración irregular de cubanos y los expone a convertirse en víctimas de traficantes ilegales y bandas asociadas al crimen organizado”, sostiene.

La ronda de conversaciones migratorias estuvieron presididas por el director general de Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, y por el coordinador de la Oficina de Asuntos Cubanos del Departamento de Estado de Estados Unidos, Gabriel Escobar.

Las conversaciones fueron realizadas por última vez en diciembre de 2017.


💬Ver 0 comentarios