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Una mujer trabaja en un despacho en La Habana con un letrero de fondo que lee "Abajo el bloqueo"

LA HABANA, Cuba.- Estados Unidos apretó este miércoles las disposiciones del embargo contra Cuba, al tomar diversas medidas que cancelan iniciativas de acercamiento tomadas por la administración de Barack Obama y dar paso al Título III de la Ley Helms-Burton, el cual permitirá demandar a compañías o sujetos que “trafiquen” con bienes confiscados a estadounidenses en la isla, incluso si son de terceros países.

En dos tandas de anuncios, el gobierno de Donald Trump anunció en horas de la mañana que a partir del próximo 2 de mayo, las empresas y ciudadanos estadounidenses que sufrieron confiscaciones tras el triunfo de la Revolución en Cuba podrán demandar en Estados Unidos a compañías o sujetos que “trafiquen” con esos bienes en la isla a través del Título III de la Ley Helms-Burton, el cual no había sido puesta nunca en ejecución desde que se aprobó la legislación en 1996.

El secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, hizo el anuncio en Washington, donde sostuvo que “esas oportunidades de justicia para los ciudadanos han estado fuera de nuestro alcance durante dos décadas”.

Pompeo indicó que la medida forma parte de la presión que la Casa Blanca mantiene sobre Cuba, por su apoyo al gobierno venezolano de Nicolás Maduro, a quien Estados Unidos no reconoce y en su lugar apoya a Juan Guaidó.

“Cualquier persona o firma que haga negocios en Cuba debería prestar atención a este anuncio”, dijo Pompeo durante una rueda de prensa.

La secretaria de Estado adjunta de Estados Unidos para Latinoamérica y el Caribe, Kimberly Breier, dijo a la prensa que “ninguna compañía, ya sea estadounidense o europea, estará exenta de su nueva política hacia Cuba”.

En la tarde, el asesor de Seguridad Nacional, John Bolton, dijo en un acto en Miami con veteranos cubano-americanos de la fallida invasión a la Bahía de Cochinos el 17 de abril de 1961, que Estados Unidos revertirá medidas tomadas por Obama, como la autorización de nuevas categorías de viajes y el aumento en el envío de remesas a Cuba.

“Estamos anunciando que el Departamento del Tesoro implementará cambios regulatorios para restringir viajes por razones no familiares a Cuba”, dijo Bolton, quien dijo que las remesas serán restringidas a $1,000 cada tres meses, contrario a lo aprobado en la era Obama, que se dejaron prácticamente abiertas.

El Departamento del Tesoro, igualmente, suspenderá la autorización emitida por Obama para que compañías y bancos cubanos realicen transacciones en terceros países, lo cual permite a empresas estadounidenses poder operar en Cuba con libertad financiera.

Bolton también mencionó la adición de cinco entidades cubanas a la lista de empresas sancionadas por Washington por sus vínculos con el aparato militar cubano, cuya cifra ahora asciende a 211.

La restricción a los viajes podría liquidar las travesías en crucero a la isla y alterar el flujo de pasajeros a las aerolíneas estadounidenses, mientras que la limitación en las remesas golpearán a los ciudadanos comunes, que dependen de ellas para su vida cotidiana, como pasa en muchos otros países en desarrollo.

“Cuando Venezuela sea libre, y Cuba sea libre y Nicaragua sea libre, este se convertirá en el primer hemisferio libre en toda la historia de la humanidad”, dijo el presidente Trump en una declaración en la que anunció que se tomaron medidas similares contra Venezuela y Nicaragua, países con sistemas de gobierno socialistas.

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, ripostó en su cuenta de Twitter diciendo que “Cuba confía en sus fuerzas y en su dignidad… El Título III no es peor que el I ni el II, que están en la cartera de acciones contra todo el pueblo de Cuba. Nadie va a arrebatarnos, ni por la seducción ni por la fuerza, la Patria que los padres nos ganaron de pie. Los cubanos no nos rendimos, ni aceptamos leyes sobre nuestros destinos que estén fuera de la Constitución.  En Cuba mandamos los cubanos”.

La ofensiva de la Casa Blanca responde, además de su agenda en Venezuela, a sus intereses de mantener contenta a la comunidad cubana exiliada en Florida, dado su importante valor electoral, y a su conjunto de congresistas cubano-americanos, encabezado por el senador Marco Rubio.

“Al parar la suspensión del Título III de la ‘Ley Libertad’, la administración del presidente Trump está poniendo fin a décadas de impunidad por parte del régimen de los Castro. Estados Unidos está abriendo la puerta a la justicia y permitiendo que las víctimas de la dictadura cubana demanden a los culpables. Hoy, mientras conmemoramos la valentía de los héroes caídos en la invasión de Bahía de Cochinos, la historia está siendo escrita una vez más”, dijo Rubio.

La acción de Estados Unidos afinca sus simpatías en la comunidad conservadora de Miami, pero abre profundas heridas en dos de sus más importantes aliados políticos y económicos, como Canadá y la Unión Europea.


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