El secretario de Estado de los Estados Unidos, Mike Pompeo, anunció que no activará la disposición de la Ley Helms-Burton. (EFE / Shawn Thew) (semisquare-x3)
El secretario de Estado de los Estados Unidos, Mike Pompeo, anunció que no activará la disposición de la Ley Helms-Burton. (EFE / Shawn Thew)

La Habana - Estados Unidos anunció hoy que ampliará la lista de entidades cubanas sancionadas por sus vínculos con el aparato militar de Cuba, una medida que expondrá a esos organismos o empresas de la isla a demandas en las cortes estadounidenses.

El Departamento de Estado emitió un comunicado en el cual anuncia que mañana, martes, incluirá en la “Lista Restringida de Cuba” a cinco nuevas entiendades vinculadas a los militares cubanos, además de colocar una nota explicativa.

Estas adiciones ocurren mientras el gobierno cubano consolida su régimen dictatorial unipartidista mediante un referéndum antidemocrático realizado el 24 de febrero. Denunciamos igualmente el rol de Cuba en respaldar el fallido régimen del expresidente venezolano Nicolás Maduro”, sostuvo la declaración del Departamento de Estado estadounidense.

“Los militares cubanos y sus fuerzas de seguridad han apoyado a Maduro en su intento de permanecer en el poder, contribuyendo a la crisis en Venezuela, las violaciones a los derechos humanos de los venezolanos y el sostenimiento del sufrimiento del pueblo de Venezuela”, agrega

La acción de Estados Unidos amplía las opciones para que ciudadanos o empresas que sufrieron expropiaciones en la década de los sesenta, puedan demandar a las compañías o entidades cubanas que hoy ocupan las propiedades embargadas.

Estados Unidos pospuso la semana pasada otros treinta días la entrada en vigor del Título III de la Ley Helms-Burton, pero abrió la puerta a demandas contra unas 200 compañías cubanas que están listadas como prohibidas a los estadounidenses, por ser propiedad o estar vinculadas al aparato miliar de Cuba, la mayoría de ellas hoteles construidos en unión a capital extranjero. 

El secretario de Estado, Mike Pompeo, anunció que no activará la disposición de la Ley Helms-Burton que permitiría a ciudadanos estadounidenses, entre ellos cubanos que abandonaron su país a raíz del triunfo de la Revolución, demandar a ciertas empresas foráneas o personas privadas que hacen negocios en Cuba y utilizan propiedad confiscada o nacionalizada por el gobierno cubano en la década de 1960.

Pompeo indicó que mantendrá suspendido durante 30 días más el Título III de la Ley Helms-Burton, pero autorizó que los ciudadanos o empresas afectados por las nacionalizaciones en Cuba puedan entablar acciones legales contra las empresas y entidades cubanas que está numeradas en la “lista negra” elaborada por el Departamento de Estado.


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