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El secretario de Estado Mike Pompeo anunció la creación de un grupo que investigará la causa de los padecimientos médicos de personal estadounidense que trabajó en Cuba. (EFE / Michael Reynolds) (semisquare-x3)
El secretario de Estado Mike Pompeo anunció la creación de un grupo que investigará la causa de los padecimientos médicos de personal estadounidense que trabajó en Cuba. (EFE / Michael Reynolds)

La Habana, Cuba - El secretario norteamericano de Estado, Mike Pompeo, manifestó este miércoles que aún desconocen la naturaleza precisa de los supuestos problemas de salud reportados por funcionarios gubernamentales de su país mientras laboraban en Cuba y China.

A través de un comunicado, el jefe de la diplomacia estadounidense añadió que tampoco se sabe si existe una causa común para los casos que la Casa Blanca alega ocurrieron en la isla y el de un empleado norteamericano en el gigante asiático, sobre el cual se conoció el 16 de mayo último.

Pompeo informó que, a petición suya, el subsecretario del Departamento de Estado, John Sullivan, estableció un grupo de trabajo el 23 de mayo para dirigir una respuesta de varias agencias a esos padecimientos, a los cuales calificó de 'inexplicables'.

Según el titular, el Grupo de Trabajo de Respuesta a los Incidentes de Salud actúa como organismo coordinador de las actividades interinstitucionales y del Departamento, incluyendo la identificación y el tratamiento del personal afectado.

En el esquema organizacional se encuentran los departamentos de Salud y Servicios Humanos, Comercio, Justicia, Defensa y Energía, así como otros miembros de la comunidad de asuntos exteriores.

En agosto pasado, la prensa norteamericana difundió que diplomáticos de su país en la Embajada en La Habana reportaron una serie de incidentes de salud que obligaron a su salida de la isla y a su evaluación por parte de personal médico en los Estados Unidos. Tras conocerse esa noticia, y sin que se supieran las causas de los síntomas reportados ni detalles de lo sucedido, varios medios estadounidenses divulgaron la teoría de que estas personas fueron víctimas de algún tipo de ataque sónico.

Aunque en primera instancia el Departamento de Estado se refirió al hecho como incidentes de salud, luego también comenzó a emplear el término de ataques, pese a que como reconoce en la declaración, “aún no se ha establecido” la naturaleza precisa de esas lesiones.

Como resultado de esos hechos, y en medio de la presión de figuras opuestas al acercamiento entre ambos países, el 29 de septiembre el Departamento de Estado dio a conocer la retirada de más de la mitad de su personal de La Habana, lo cual se acompañó luego por la expulsión de 17 diplomáticos cubanos de esta capital.

Junto con esas acciones, se anunció que se suspendía la emisión de visas en la nación caribeña, y se publicó una Alerta de Viajes en la que recomendó a los ciudadanos norteamericanos evitar las visitas a ese país.

El 2 de marzo pasado, en tanto, la agencia federal comunicó que mantendría de forma indefinida la reducción de personal en las respectivas legaciones diplomáticas, en medio del rechazo de varios legisladores y sectores norteamericanos que criticaron la politización del tema.

Mientras, a mediados de mayo diplomáticos estadounidenses reportaron escuchar ruidos similares a los escuchados en La Habana, pero esta vez en China.


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