El director general de los Marlins de Miami, Derek Jeter, (de izquierda a derecha) posa con Víctor Víctor Mesa, Víctor Mesa Jr., y Michael Hill, presidente de operaciones de béisbol,  durante una conferencia de prensa. (AP) (horizontal-x3)
El director general de los Marlins de Miami, Derek Jeter, (de izquierda a derecha) posa con Víctor Víctor Mesa, Víctor Mesa Jr., y Michael Hill, presidente de operaciones de béisbol, durante una conferencia de prensa. (AP)

La Habana - Los hijos del polémico expelotero y dirigente cubano Víctor Mesa, una gloria de la pelota en Cuba, se sumaron hoy a la armada de jugadores de la Isla bajo contrato con equipos de Grandes Ligas, luego de firmar sendos pactos con los Marlins de Miami, franquicia asentada en la ciudad con la mayor comunidad de emigrantes cubanos.

Los hermanos Víctor Víctor Mesa y Víctor Mesa Jr., de 22 y 17 años, respectivamente, protagonizaron una demostración para varios equipos las Mayores en el Marlins Park, localizado en La Pequeña Habana, y lograron concretar el vínculo con la franquicia ahora encabezada por el legendario exjugador de los Yankees de Nueva York, Derek Jeter.

Según trascendió durante la presentación de ambos jugadores en una conferencia de prensa, el mayor de los hermanos recibiría un bono de unos $5.25 millones, mientras el menor logró un bono de $1 millón.

Ambos prospectos habían roto su relación con el béisbol cubano el pasado mes de mayo, cuando salieron de la Isla para comenzar a labrarse un futuro como profesionales.

Víctor Víctor había integrado en la Selección Nacional durante el pasado Clásico Mundial de Béisbol y carga con experiencia en seis series nacionales –debutó en ellas con apenas 16 años-, mientras que el “benjamín” de la familia había tenido una sobresaliente actuación en el más reciente Campeonato Mundial para jugadores menores de 18 años.

Junto a la salida de los hermanos llegó el final de las relaciones de su padre con la Federación Cubana de Béisbol, pues se retiró de la dirección en la Serie Nacional y de sus vínculos con el Equipo Nacional. Mesa, padre, sin embargo, ha declarado que la decisión de sus hijos no lo hizo retirarse del béisbol cubano, del cual fue una estrella como jardinero central, además de dirigir los combinados de Villa Clara, Matanzas e Industriales de La Habana, además de la novena nacional en varias ocasiones.

Con la adquisición de estos jugadores, la nueva dirigencia de los Marlins manda una señal de que la reestructuración del equipo pasa también por la búsqueda de talento en las firmas internacionales, algo que no ocurría desde que en 1999 gastaron $2 millones para asegurarse los servicios del venezolano Miguel Cabrera, quien ha trenzado una carrera que lo pudiera llevar hasta el salón de los inmortales en Cooperstown.

Para los aficionados cubanos la noticia no fue una mayor sorpresa, dado el reconocimiento de las capacidades de los jugadores. A Víctor Víctor siempre se le reconocieron sus virtudes a la defensa en los jardines, la velocidad en el corrido de las bases y el potente brazo, mientras que su hermano, menos mediático debido a su corta edad, sobresalía por su ofensiva y capacidad para batear desde ambos lados del cajón de bateo.

Existe un consenso entre los especialistas del béisbol en Cuba, de que el mayor de los Mesa no tendría un impacto en las Grandes Ligas a la altura de otros jugadores formados en la Isla, como son los casos de José Dariel Abreu, Yulieski Gurriel o Yaser Puig, este último protagonista en el avance de los Dodgers de Los Ángeles a la inminente Serie Mundial.

De momento, la gran interrogante girará entorno a la capacidad de ambos para demostrar el potencial visto por los escuchas, y que hicieron a Michael Hill, presidente de operaciones de la franquicia miamense, avalar las contrataciones.

Por ahora, los dos hijos del polémico Víctor Mesa, conocido en la isla por su fuerte carácter y sus exabruptos dentro y fuera del terreno de juego, comenzarán a labrar su futuro en el sistema de ligas menores de los Marlins a partir del 2019.


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