Lionel Messi (al centro) calienta antes del inicio de un entrenamiento de la selección argentina en Bronnitsy, en las afueras de Moscú. (EFE / Yuri Kochetkov) (semisquare-x3)
Lionel Messi (al centro) calienta antes del inicio de un entrenamiento de la selección argentina en Bronnitsy, en las afueras de Moscú. (EFE / Yuri Kochetkov)

La Habana, Cuba - La Copa Mundial de Fútbol Rusia 2018 está por comenzar y las simpatías de los cubanos están bien definidas, pues las figuras de Lionel Messi, Cristiano Ronaldo y Neymar, en conjunto con la popularidad del fútbol español, son las que mueven las pasiones en un país que siente la fiebre mundialista como si Cuba estuviera presente, aunque a su manera.

“Aquí cada quien tiene un equipo diferente, ya que Cuba nunca clasifica. Yo soy de Holanda, pero como ahora no estará, le voy a Portugal, porque como soy del Real Madrid, quiero que gane Cristiano. Esperamos que sea un buen Mundial, habrá muchos jugadores importantes. Si Portugal llega a la final, quisiera que fuese con Argentina, para que ahí se vea de verdad quién es el mejor del mundo, si Cristiano o Messi”, dijo a El Nuevo Día el ingeniero informático Jorge Álvarez, quien a sus 25 años analiza con pericia los escenarios del Mundial, mientras mira con recelo a uno de sus amigos, que jugaba al fútbol vestido con una camiseta del Barcelona.

Yarián Zamora es un joven de 26 años que vive en La Habana Vieja y trabaja con su padre en un negocio particular. Es fanático a muerte del Real Madrid, a tal punto que carga sobre sus hombros una bandera del conjunto cada vez que hay un partido importante. Ese amor por el conjunto merengue le ha hecho definir sus lealtades con facilidad.

“En el Mundial voy con España. Desde chiquito me ha gustado como juega, y gracias a Dios pude verla ganar en 2010, pero muchas veces con muy buenos equipos se enredaban y no avanzaban”, sostuvo Zamora, quien se declara fanático de Ronaldo, Neymar y del sueco Ibrahimovic, quien no estará en la cita rusa.

“Cristiano es bueno, pero no tiene equipo, y Neymar con Brasil tiene muchas posibilidades de brillar. El mío es Zlatan Ibrahimovic, pero Suecia no llegó”, analizó, antes de dejar claro que quiere una final entre España y Alemania.

“Quiero que mi equipo gane contra un rival que tenga fuerza y esos son los alemanes”, indicó.

Bárbaro Ramírez tiene 19 años y defiende los colores de la provincia de Sancti Spíritus en la Liga Nacional de fútbol cubano. Es un fanático férreo de Messi y de Argentina, a quienes quiere ver enfrentar al Brasil de Neymar en la final. 

“Quiero ver el clásico sudamericano, que nunca se ha dado en el partido decisivo de los Mundiales”, afirmó y señaló que “La Pulga” va a desquitarse de lo sucedido hace cuatro años, cuando su equipo cayó en la final ante Alemania. “No tuvieron una buena eliminatoria, pero tienen equipo para ganar”, aseguró.

Yunieris Castillo, director técnico del Sancti Spíritus, como miles de cubanos, no se perderá un partido del Mundial y seguirá de cerca a Brasil.

“Desde niño su fútbol me ha gustado, muy latino, mucho toque e inteligencia, ése es el fútbol que me gusta, nada de físico, ni balonazos. Con ese equipo que tiene, espero que llegue entre los tres primeros”, comentó a El Nuevo Día.

Castillo, ligados por años a este deporte, ha visto cómo ha crecido la pasión de los cubanos por el fútbol internacional. 

“El Mundial se va vivir aquí con más fuerza que los anteriores. Hombre, mujeres, niños, ancianos ya ven el fútbol, ya siguen los jugadores en cada una de sus ligas, y hasta las mujeres preguntan por qué tal jugador una vez juega por su equipo y otras veces por el país. Va a ser una cosa muy grande, y con la Champions como terminó, con el Madrid ganando, que es uno de los equipos que más seguidores tiene en Cuba, imagínate… va a estar muy duro. Hay muy buenos equipos”, manifestó.

“En los partidos previos se está viendo la calidad que tienen y el Mundial va a estar fuerte. Aquí habrá que estar sacando a los muchachos del terreno para poder entrenar, porque no querrán salir después de los partidos”, apuntó Castillo, cuya experiencia le permite concluir que los cubanos prefieren a los equipos latinos, como Brasil y Argentina, aunque también hay muchos que apuestan a España y Alemania.

Quien camine estos días por las calles de La Habana se percatará sin mucha dificultad de que el ambiente futbolístico flota en el aire. 

Hoy abundan los autos con pegatinas del Real Madrid o el Barcelona, y hasta los populares bicitaxis lucen sus mejores galas con banderitas y estandartes de los clubes más mediáticos del momento. Se pierde la cuenta también de quienes visten con orgullo las camisetas de grandes estrellas, como Messi, Ronaldo o Neymar, ya sea con los colores de sus respectivas selecciones nacionales o los clubes que defienden en ligas europeas.

Tampoco es extraño caminar por cualquier barrio y encontrar en la azotea de una casa un hasta improvisada con las banderas de Argentina, España e incluso Alemania.

En resumen, en Cuba se respira a todo vapor la pasión por el fútbol.

Estoy convencido que el fútbol es pasión y no por gusto es el deporte universal. Históricamente el fútbol ha tenido aficionados en Cuba, incluso cuando las tecnologías no permitían mucho ver los partidos. Ahora que tenemos el privilegio que la televisión nacional transmitirá todos los partidos, estoy seguro que el Mundial va a ser una gran fiesta. Por supuesto, con pasiones divididas, y eso es de lo más importante. Estoy convencido que será una fiesta y que Latinoamérica estará muy bien representada. Aunque en las buenas y en las malas, mi equipo es Brasil”, confiesa René Pérez, el comisionado nacional de fútbol cubano, quien, a la larga o a la corta, es un fanático más movido por el encanto del deporte rey que ha cautivado a toda Cuba.


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