De los 755 párrafos que contiene el documento, apenas ocho no han sido objeto de propuestas de modificación, adición, eliminación o duda, tras 12 semanas de consulta popular. (horizontal-x3)
De los 755 párrafos que contiene el documento, apenas ocho no han sido objeto de propuestas de modificación, adición, eliminación o duda, tras 12 semanas de consulta popular. (Benjamín Morales Meléndez / Especial ELNUEVODIA.COM)

La Habana - La consulta popular para discutir la nueva Constitución que regirá Cuba a partir del próximo año cierra hoy, en medio de una enconada polémica provocada por el matrimonio gay, recogido en al artículo 68 del proyecto de reforma constitucional, el cual ha dejado una estela de reclamos que deberán ser atendidos con precisión quirúrgica por las autoridades cubanas para satisfacer los deseos de la población.

El pasado 13 de agosto, tras la aprobación del proyecto de nueva Constitución por parte de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP), el gobierno cubano se embarcó en un complejo proceso de consulta que abarcó 135,000 reuniones de costa a costa en la isla, un maratón que acaba hoy.

Las reuniones fueron comandadas por personal político que recogió las inquietudes de la población con la nueva Carta Magna, la cual moderniza la Constitución vigente desde 1976 y trae conceptos novedosos al sistema socialista del país, como la propiedad privada y personal, la actividad del mercado, la inversión extranjera y la presunción de inocencia. Propone, igualmente, límites a la concentración de la riqueza y la acumulación de bienes entre los ciudadanos y las empresas no estatales.

También incluye la renovación completa de la estructura de gobierno, creando las figuras de presidente y primer ministro, además de poner criterios de edad y de periodos en los cuales el mandatario puede ocupar el puesto.

Durante los tres meses de discusiones, la población ofreció todo tipo de opiniones, fueran para validar artículos, criticar la inclusión de otros, cuestionar la eliminación de algunos o proponer nuevas ideas.

Uno de los planteamientos sin precedentes en el país y que saltó en la discusión en varias de las reuniones de consulta fue el de la eutanasia.

Otros de los temas candentes y reiterados durante las jornadas de evaluación fueron los económicos, sobre todo, en lo relacionado con el bajo salario de los empleados gubernamentales, que en promedio ganan unos 30 dólares al mes.

Igualmente, la población reclamó enérgicamente un cambio en el modo de elección actual del presidente de la República y de los miembros del Parlamento.

Pero el artículo que más candela ha generado es el 68, que garantiza las uniones maritales entre personas del mismo sexo. La propuesta, encabezada por un sector progresista liderado por Mariela Castro Espín, hija del expresidente y primer secretario del Partido Comunista de Cuba (PCC), Raúl Castro Ruz, ha calado con dureza en un pueblo muy conservador.

Los líderes religiosos han provocado una rebelión silente, como nunca antes había ocurrido en Cuba, y han amenazado, incluso, con boicotear el proceso de validación electoral que debe darse el próximo año.

La discusión no fue menor en el proceso de consulta, en el cual los bandos a favor y en contra se expresaron con firmeza, a pesar de los intentos del Estado de bajar la temperatura y del apoyo público que el presidente Miguel Díaz-Canel ha dado a la propuesta.

Yamila González Ferrer, vicepresidenta de la Unión Nacional de Juristas de Cuba y vicepresidenta de la Sociedad Cubana de Derecho Civil y Familia, es una de las voces oficiales que intentan convencer a la población de aceptar el artículo 68 como una evolución natural de la vida social cubana.

La especialista dijo a la Agencia Cubana de Noticias que existen situaciones hoy día que las personas gay no tienen cómo encaminar jurídicamente. Subrayó que “históricamente han existido los diferentes tipos de familia, los que en otros momentos no han tenido reconocidos sus derechos... ahora se los estamos reconociendo, a partir de proyectarnos con una visión más integral de lo que es la equidad social de cara al futuro de la nación”.

El artículo 68 ha eclipsado casi toda la discusión del proyecto, que contiene transformaciones que pueden ser consideradas históricas para el contexto político y social de Cuba.

Así, queda por ver cuánto del proceso de diálogo acabará incluido en el proyecto final de Constitución, el cual deberá ser aprobado por la ANPP, para luego ser refrendado en un referéndum constitucional el año próximo.


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