Frances Santiago colocó la bandera de Puerto Rico a las afueras de su residencia en Kissimmee, Florida. ( Especial El Nuevo Día / Carla D. Martínez)

Orlando – La asociación de residentes de Rolling Hills Estates en Kissimmee, que administra la urbanización donde reside Frances Santiago, boricua que colocó una bandera de Puerto Rico frente a su residencia, determinó que revaluará el ámbito reglamentario de esa comunidad para determinar cómo se manejará el tema de las insignias.

Asimismo, decidió no imponer multas ni tomar acción legal contra Santiago, aunque ello no significa que está cediendo su derecho de poner en vigor acciones en un futuro, acciones que regulen el uso de banderas.

Es importante que sepa que esto no es un asunto personal contra usted ni contra la bandera de Puerto Rico. Por favor, entienda que la Junta de Directores es un cuerpo integrado por voluntarios de diversos trasfondos y no tiene posiciones pagadas a tiempo completo”, indica el ente en una carta enviada a Santiago la semana pasada.

La asociación cita la sección 720.304(4)(b) -una ley estatal de Florida- para indicar que solo está permitido la bandera de Estados Unidos y que se puede desplegar una adicional, como la de Florida, el Ejército, la Marina y Guardia Costera. “Como puede notar, la bandera de Puerto Rico no es una de las banderas permitidas”, indica la Junta de Directores al tiempo que reiteró que no se trata de un asunto contra la insignia boricua.

“La habilidad de la Junta de Directores de permitir su petición de colocar cualquier bandera es una complicada. Hay muchos factores a considerar y ninguno de ellos es personal. Nuestros reglamentos fueron creados mucho antes de que llegara la actual Junta de Directores. Tenemos la responsabilidad de poner en vigor los documentos que nos gobiernan en una manera consistente y si se permite un tipo de bandera, entonces a otros hay que permitírselo”, indica la carta.

“Ha sido la postura de esta junta el no permitir otras banderas más allá de las permitidas por nuestra ley estatal. Sin embargo, también entendemos que en la comunidad hay otras banderas que también han levantado preguntas sobre este estatuto de las banderas”, indican antes de señalar que revisarán el asunto.

Sin embargo, Santiago, quien trabajó 14 años como médico en el Ejército -dos de ellos en Irak, dijo hoy a El Nuevo Día que ese estatuto que cita la junta no es el reglamento de la asociación, sino una ley estatal. Insistió en que en el reglamento de la comunidad lo que existe es una prohibición a todas las banderas a menos que la asociación de residentes dé su aprobación y reiteró que lo que existe es una autorización verbal.

“Eso es el estatuto de Florida, una ley estatal, no de la asociación. El de la asociación prohíbe todas las banderas”, dijoFrances volvió a leer en voz alta tal estatuto. “Ellos ahora dicen que seestán dejando llevar por este estatuto, pero si te fijas, este estatuto no menciona las banderas deportivas que la asociación permite. Es una regla verbal”, dijo la veterana esta mañana en entrevista con El Nuevo Día.

“Les he pedido que den esa enmienda escrita que dicen que se autorizó en los 1990, pero eso no existe pues fue hablado”, reiteró.

Santiago indicó que la decisión final recae en la asamblea de vecinos y no corresponde a la junta. “Tienen que convocar una asamblea y nosotros decidimos votando”, declaró.

Santiago informó que recibe la asesoría legal de la organización Latino Justice, entidad que también está representando a las empleadas de una clínica en Haines City a quien no permiten hablar en español.

¿Qué pasará con la bandera?

“Ahí está y ahí seguirá. Claro, si se aprueba una regla que la prohíbe, la quito, pero tiene que ser una regla escrita y que se aplique a todos por igual. En la forma en que lo hicieron se presta a pensar que fue una acción discriminatoria”, puntualizó.


💬Ver 0 comentarios