Nota de archivo: Este contenido fue publicado hace más de 90 días

Grayson entiende que su contrincante en primarias, el boricua Darren Soto, ha sido “inefectivo” en ayudar a la isla tras el paso del huracán María. (AP) (semisquare-x3)
Grayson entiende que su contrincante en primarias, el boricua Darren Soto, ha sido “inefectivo” en ayudar a la isla tras el paso del huracán María. (AP)

Orlando, Florida - El congresista demócrata de origen puertorriqueño Darren Soto tendrá que enfrentarse en primarias a un aspirante que hoy anunciará sus intenciones de regresar al Congreso para recuperar el distrito representativo número nueve de Florida.

Alan Grayson no es un novato. Estuvo en el Congreso representando al distrito entre 2009 y 2011 como legislador demócrata. Perdió la candidatura en las elecciones de 2010, pero fue reelecto en 2012 y se mantuvo en el puesto hasta que en el 2015 anunció que buscaría una silla en el Senado, pero fue derrotado en una primaria que ganó Patrick Murphy, quien en las elecciones fue derrotado por el republicano Marco Rubio.

Su esposa –Dena Minning Grayson– buscó el cargo representativo del distrito nueve confiando en que el apellido Grayson le garantizaría una victoria. Pero el voto liberal se dividió y, con la ayuda de los electores hispanos, Soto logró la silla representativa.

“Quiero regresar, pues quedaron algunas cosas inconclusas, sobre todo proyectos para beneficiar a las personas de la tercera edad, y acciones para eliminar las muchas leyes que hay y que son discriminatorias con los puertorriqueños”, dijo Grayson en una entrevista ayer con El Nuevo Día.

El aspirante radicará hoy martes los documentos con los cuales formalizará su postulación.

Por su parte, el congresista Soto, de 40 años, ya anunció que buscará la reelección y este jueves lo anunciará oficialmente durante un evento en Orlando, confirmó su equipo de campaña.

“Sí, nos enfrentaremos en primarias para que los electores escojan”, dijo Grayson, quien tiene 60 años, estudió en Harvard y es abogado.

Las primarias serán la última semana de agosto. Mientras, las elecciones de medio término –en las que se vota por legisladores, congresistas, comisionados, jueves y miembros de juntas escolares– será en noviembre próximo.

La llegada de miles de puertorriqueños a Florida, sumada por la migración masiva registrada en los últimos meses a raíz del huracán María ha alertado a los aspirantes de cargos políticos sobre la importancia de cortejar el voto boricua para ganar. Se estima que en Florida viven 1.2 millones de puertorriqueños, una masa suficientemente grande como para tener un sonoro impacto en las urnas.

Algunos analistas dicen que, en este contexto histórico, el voto de los puertorriqueños será muy importante en las elecciones de Florida. ¿Qué piensa?

–El voto de los puertorriqueños es extremadamente importante. El 80% de los votos que obtuve en mis pasadas elecciones era de puertorriqueños. Durante mi administración protegí a los puertorriqueños de la discriminación de otros congresistas y del presidente, adelanté su causa y bienestar. Por ejemplo, apoyé el tema de Vieques, algo que muchos congresistas ignoraban, y trabajé para que se aprobaran acciones que revirtieran los daños que allí se causaron.

El aspirante dijo que durante su incumbencia abogó para que se reconociera al Regimiento 65 de Infantería –los Borinqueneers– con la Medalla de Oro Congresional; que logró que se atendieran en Puerto Rico asuntos de los veteranos y sus familias –servicios que antes solo se prestaban en los 50 estados–, y contó que aumentó la cantidad de libros en español de las bibliotecas públicas de Orlando. “Antes no había un solo libro es español”, contó.

Asimismo, habló sobre los pasos que dio para ofrecer recursos a la Cámara de Comercio Hispana para que se ofrecieran cursos y talleres a los boricuas; sobre su iniciativa para orientar a los puertorriqueños para que no perdieran sus viviendas, y aumentó la participación de los boricuas en servicios de salud de un 60% a un 75%.

El congresista Soto ha estado muy activo con la causa de los puertorriqueños luego de la devastación que causó el huracán María. ¿Qué le parece su trabajo?

–Que ha sido inefectivo. Sus legislaciones han sido poco prácticas. Solo mira los datos. La ayuda de la Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias (FEMA) ha tardado cuatro veces más que la ayuda que se le dio a Texas. Y Soto no hizo nada al respecto. El Congreso le dio a Florida y a Texas ayuda económica para sobreponerse tras los huracanes allí, mientras que a Puerto Rico le dio préstamos. No vi a Soto haciendo algo para cambiar esto. ¿Y recuerdas el Tax Bill, que los impuestos a todas las corporaciones en Puerto Rico insultando a los puertorriqueños al tratarlos como un país extranjero? No vi a Soto haciendo algo para evitarlo. A Soto se le ve más interesado por los boricuas en Orlando que por mejorar las cosas en Puerto Rico.

¿Y cuál es su plan para los puertorriqueños en Florida y los de Puerto Rico, si es que tiene alguno ya?

–Mi plan es el mismo que ya tenía: terminar la discriminación contra los puertorriqueños. Ya venía trabajando en eso y tuvimos éxito. La discriminación más grande, luego del trato que ha recibido la isla tras el huracán, es la manera en que se administran los servicios de salud de Medicaid y Medicare. Hay muchas leyes en los libros que discriminan contra los boricuas y deben ser rechazadas una a una hasta que sean tratados con la misma dignidad.

¿Qué fórmula de estatus apoya para Puerto Rico?

–Soy un anglosajón (ríe). ¿Qué derecho tengo en opinar sobre el futuro de Puerto Rico? Sería arrogante de mi parte hacerlo. Mi trabajo es terminar la discriminación independiente de lo que decidan los boricuas. Por eso introduje enuna ocasión una enmienda en la Constitución para que los residentes de Puerto Rico puedan votar por el presidente sean o no sean un estado. La isla merece participar en esa decisión. No hay un lugar democrático en el mundo donde haya más tres millones de personas que no puedan votar por el presidente de su nación. Solo en Puerto Rico. Con esa enmienda seguiré tratando y y tratando. Esa enmienda es mi pequeño bebé.

“Dondequiera, sea en Orlando o en Puerto Rico, las personas tienen el derecho de esperar que sus líderes actúen a su favor. Ha habido dos tragedias en la isla: la primera fue el huracán; la segunda fue cuando muchos líderes no hicieron nada por Puerto Rico. Alguien tiene que hacer algo por la gente de la isla. Es lo justo”, dijo.


💬Ver 0 comentarios