El gobernador, FEMA y el Departamento de la Vivienda tuvieron una reunión con puertorriqueños refugiados en ese estado y detallaron las ayudas disponibles para que regresen a la isla.

Orlando, Florida – Ana Lydia Pagán, de 64 años y natural de Vega Baja, recibió antier una llamada de La Fortaleza para invitarla a una reunión, en esta ciudad, en la que le hablarían sobre las opciones de vivienda que tendrá disponibles a fin de mes, cuando termina el programa de albergue temporal de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, en inglés).

Ella se quiere quedar a vivir en Florida, al igual que el 89% de los puertorriqueños que buscaron resguardo en este estado luego del huracán María.

El gobernador Ricardo Rosselló Nevares, FEMA y el Departamento de la Vivienda de Puerto Rico encabezaron la reunión informativa que se celebró ayer, y que estuvo dirigida a quienes desean regresar a la isla una vez culmine definitivamente el programa federal que les ha permitido vivir en hospedajes temporeros, específicamente en pequeños hoteles.

“¡Yo no tengo nada que buscar en Puerto Rico! Me voy a quedar, pues aquí tengo mejores servicios de salud para mis enfermedades. Además, mi hija es enfermera, y ahora está a punto de coger el examen para empezar a trabajar”, contó la mujer, quien llegó a la Florida Central en diciembre luego que la casa en la que vivía, en Vega Baja, quedó destruida por el poderoso vendaval, y se cansó de la ausencia de electricidad y agua potable.

Desde entonces, ha residido en una habitación del motel Knight Inn, en Kissimmee, y ya no le preocupa la temida fecha del 30 de junio, cuando finaliza la asistencia temporal.

“Ya estamos buscando un apartamento porque aquí me voy a quedar”, insistió Pagán, sentada en los primeros escaños de la iglesia cristiana Calvary City, donde se efectuó el encuentro.

Hasta ayer, 656 participantes puertorriqueños estaban hospedándose en hoteles en todo el estado de Florida, informó Rosselló Nevares. Esa cifra no incluye los cónyuges ni los dependientes en aquellos casos en los que aplica.

El 89% de esos ciudadanos ha expresado interés en permanecer en Florida, precisó Justo Hernández, director del programa de servicios a la comunidad de FEMA.

Para los que quieran regresar, la agencia federal ofrece pagar el costo de los pasajes, y hasta ahora, 32 personas han acogido ese beneficio y retornado a la isla. Otras 89 han manifestado interés, aunque no lo han confirmado, dijo.

Rosselló Nevares no ocultó su deseo de ver de vuelta en Puerto Rico a los boricuas refugiados en Florida, pero reconoció que cada familia tiene sus necesidades particulares.

Para quienes decidan quedarse, designó a la oficina de la Administración de Asuntos Federales de Puerto Rico (PRfaa), en Florida Central, como un ente de enlace para canalizar ayudas con los gobiernos locales.

“Quisiéramos que todos regresen a Puerto Rico. Ya solo el 1% no tiene luz. Los fondos de reconstrucción van a llegar a Puerto Rico, y eso nos ayudará a mejorar viviendas, las carreteras y le educación. Pero esa decisión es muy suya y queremos asegurarnos que ustedes tengan los mejores recursos para que tomen la decisión más sabia, sea quedarse o regresar”, afirmó el gobernador desde el púlpito de la iglesia.

En la reunión, estuvo presente Héctor Pesquera, secretario de Seguridad Pública; el congresista de ascendencia puertorriqueña Darren Soto, el alcalde de Kissimmee, José Álvarez, y la directora de Prfaa en Florida Central, Ilia Torres.

Mientras hablaba el primer ejecutivo, Shakira Ayala se puso de pie, entre el público, e interrumpió su mensaje. El gobernador le concedió la palabra. “Me están ofreciendo pasajes para regresar a la isla, pero ¿qué pasa con esas personas que no tienen su casa? Si la casa no está habitable, ¿qué programas se ofrecen?”, cuestionó la mujer.

Rosselló Nevares le respondió: “Afuera de la iglesia, está el Departamento de la Vivienda, también están los vales de la Sección 8, que si cualifican, hay trato preferencial para que los afectados por el huracán salten la larga lista de espera. También está el programa de ‘public housing’ (Vivienda Pública) y otra serie de iniciativas si su hogar no se puede restaurar".

El mandatario destacó, además, que su administración presentó el plan de acción que someterá ante el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD, en inglés) “para recibir $1,500 millones cuya mitad será para programas de vivienda”.

“¿Pero todo eso se logrará en los 30 días que quedan?”, prosiguió Ayala.

“Hay un sinnúmero de alternativas. El 89% de ustedes nos ha dicho que se quiere quedar aquí. Eso reduce las solicitudes a atender. Sé que es un tiempo difícil, pero ya hemos llegado a un punto en el que puedo decir que estamos llegando a la normalidad”, aseveró Rosselló Nevares.


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