Rick Scott espera poder arrebatarle el escaño al demócrata Bill Nelson con la ayuda de los votantes hispanos: se estima que más de un millón de hispanos participarán en las elecciones primarias de Florida. (AP) (semisquare-x3)
Rick Scott espera poder arrebatarle el escaño al demócrata Bill Nelson con la ayuda de los votantes hispanos: se estima que más de un millón de hispanos participarán en las elecciones primarias de Florida. (AP)

Miami - La batalla de las primarias del martes en Florida para el Senado, Cámara de Representantes y Gobernación se presenta crucial para el futuro control del Congreso federal, especialmente por el duelo entre el aspirante republicano Rick Scott y el demócrata Bill Nelson por un puesto en la Cámara alta.

Según una encuesta del pasado 21 de agosto elaborada por Florida Atlantic University (FAU), Scott, actual gobernador del estado, parece tener el viento a favor al mantener una ventaja de seis puntos porcentuales sobre Nelson, que este martes no tiene rival.

El sondeo otorgaba el 45% de intención de voto a Scott, del que se da por hecha su victoria en las primarias de este martes, frente al 39% de Nelson, un político que ha cumplido ya los 75 años, una edad que podría pesar en su contra en la adjudicación del asiento.

No obstante, los demócratas confían en que el clima político potencialmente favorable a esta formación dará al final la victoria al senador Nelson sobre Scott, que con su millonaria inversión en esta campaña puede poner en peligro el objetivo de los demócratas de hacerse con el Senado federal.

"Pese a lo inmensamente rico que es Scott, nunca hemos dudado de que Nelson ganará. Aun cuando Scott gaste decenas de millones de dólares en ataques con falsos anuncios (de campaña), Nelson está en una posición muy fuerte", señaló recientemente el líder demócrata en el Senado, Chuck Schumer.

Pero el Partido Republicano parece respaldar con entusiasmo la carrera electoral del empresario Scott, de 65 años, quien asumió la gobernación de Florida en el 2011 y ha mantenido desde entonces una imagen de político con sensibilidad hacia la comunidad hispana y su voto.

De hecho, Scott espera poder arrebatarle el escaño al demócrata Nelson con la ayuda de los votantes hispanos: se estima que más de un millón de hispanos participarán en las elecciones primarias de Florida.

Una encuesta divulgada la semana pasada por la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Electos (NALEO) prevé la participación de 1,004,000 votantes latinos en estas elecciones primarias, lo que supone un aumento del 12.6% comparado con los comicios de noviembre de 2014.

La comunidad hispana, que comprende más de uno de cada seis votantes registrados en Florida (17%), "está lista para desempeñar un papel clave en las elecciones primarias y generales de 2018", destacó NALEO.

En este contexto, Nelson se ha enfocado principalmente en temas migratorios, tales como la reunificación de menores separados de sus padres en la frontera con México como parte de la política de "tolerancia cero" hacia la inmigración ilegal del presidente Trump, así como en críticas a la eliminación del Estatus de Protección Temporal (TPS) para haitianos y centroamericanos.

Mientras, al actual gobernador de Florida parece que no le ha ocasionado ningún desgaste la irrupción de titulares en algunos medios en los que se le acusó de conflicto de intereses y un historial tibio en la lucha contra el calentamiento global.

En cuanto al duelo por la Gobernación, el republicano Ron DeSantis ha capitalizado el respaldo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y aventaja en 12 puntos porcentuales (39%) a su rival más cercano, el comisionado de Agricultura Adam Putnam, en segundo lugar (27%), según una encuesta realizada entre los pasados días 23 y 25 de agosto por la empresa independiente Gravis.

En las filas demócratas, Gwen Graham, hija del exgobernador de Florida Bob Graham (1979-1987), lleva la delantera para la Gobernación, con un 26%, seguida del exalcalde de Miami Beach, Philip Levine, con el 18%.

También está en juego en estas primarias el escaño de la congresista republicana cubano-estadounidense Ileana Ros-Lehtinen, que anunció la renuncia a su asiento el año pasado.

Por el distrito 27, en manos de Ros-Lethinen, quien no se presentó a la reelección, hay quince candidatos registrados, entre ellos la periodista cubanoestadounidense María Elvira Salazar y la hija del popular cantante cubano Willy Chirino, Angie, ambas republicanas.

Los demócratas tienen a Donna Shalala, expresidenta de la Universidad de Miami (UM) y de la Fundación Clinton y el representante estatal David Richardson.

Otra de las contiendas de interés es la del distrito 26, donde el congresista Carlos Curbelo, considerado un republicano moderado y que tendrá un rival de su propio partido, aunque se prevé que gane las elecciones.

Posteriormente se tendría que enfrentar en este distrito que ganó Hillary Clinton en las presidenciales de 2016 con el militar retirado Demetries Grimes o Debbie Mucarsel-Powell, ambos demócratas.


💬Ver 0 comentarios