A una semana para que culmine el programa de vivienda temporal de FEMA, 1,720 boricuas aún pernoctan en pequeños hoteles en el estado sin contar con una alternativa.

Orlando/Kissimmee - La semana que viene, Ariana Colón, de 20 años, su hijo Sebastián, de uno, y su compañero echarán sus pertenencias en un par de maletas y varias bolsas plásticas, como las que se usan para botar basura, y dejarán la habitación del hotel Holiday Inn de Kissimmee en la que han vivido desde diciembre, cuando llegaron a esta ciudad desde Puerto Rico desplazados por el huracán María.

Su salario de $400 mensuales, producto de su trabajo en un restaurante de comida rápida, sumado a lo que con suerte logra generar su novio, que es barbero, no es suficiente para que alquilen un apartamento cuando el sábado que viene termine definitivamente el programa de Asistencia de Alojamiento Transitorio (TSA, en inglés) de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA).

De hecho, casi todo lo que gana en el restaurante de hamburguesas se le va en pagar el cuido en el que deja a diario a su hijo Sebastián para poder irse a trabajar. “Para alquilar aquí, te piden que adelantes tres meses de renta, aparte de que tienes que ganar un salario que sea tres veces el alquiler mensual para que te lo aprueben”, dijo Colón, quien es natural de Bayamón y está embarazada.

“Tendría que ganar como $3,000 para poder alquilar un apartamento de dos cuartos, pues tampoco me quieren rentar uno de uno solo porque tengo al niño”, agregó la joven.

Jorge Irizarry llegó en noviembre a Kissimmee, y para vivir depende del pago mensual de Seguro Social. “Lo que recibo no me permite alquilar y, a mi edad y con mi condición, es muy difícil que alguien te dé un trabajo”, expuso el hombre, que perdió su vivienda en Puerto Rico a causa del huracán María.

Colón e Irizarry son parte de las 1,720 personas que viven en pequeños hoteles en 23 condados de este estado, según datos de FEMA recopilados hasta el 14 de junio.

La cifra pudo haber variado en algo, pero la realidad es que, si bien algunas familias han logrado encontrar empleos con salarios suficientes como para moverse a un apartamento, a otros se les cierran las opciones al ser personas de edad avanzada, tener problemas de salud, algún impedimento físico o ser madres solteras, dijo Kira Moreno-Craft, portavoz de la organización Vamos4PR.

“No estamos pidiendo nada diferente a lo que el gobierno federal concedió a otros ciudadanos luego de un huracán”, añadió, en referencia al desastre que el huracán Katrina causó en Nueva Orleans y el que provocó Irma en el sur de Florida.

Viaja García Padilla

Ayer, más temprano, en la ciudad de Kissimmee, el senador demócrata Bill Nelson convocó a una reunión en el motel Super 8, que alberga a la mayor cantidad de puertorriqueños en la zona central. Su plan era reunirse con familias desplazadas tras María y que, desde entonces, viven en la pequeña hospedería.

Pero Nelson citó, además, al exgobernador de Puerto Rico Alejandro García Padilla, quien lo endosó en sus aspiraciones para revalidar como el único legislador demócrata de este estado.

Así, mientras en un salón estaban sentadas varias familias puertorriqueñas, en otro extremo, estaba García Padilla declarando a los medios que su apoyo a Nelson era la forma más elocuente de ayudar a quienes quedarán en la calle a partir del 30 de junio, a menos que la administración del presidente Donald Trump decida activar otros programas federales de FEMA que podrían proveerles vivienda temporera.

“Esta situación que enfrentan cientos de familias puertorriqueñas es otra razón para endosar a Nelson, quien ha descubierto mecanismos para ayudarlas, pero la administración Trump no ha actuado. Yo quiero saber si, a la hora de activar soldados para una guerra, primero activan a los de Luisiana y luego a los de Puerto Rico. ¿Verdad que no? Activan a todos. Pues, a la hora de enviar ayuda, que se haga igualmente”, dijo el exgobernador, que adelantó que pondrá llamadas, enviará correos electrónicos y tocará la puerta de aquellos contactos que hizo siendo primer mandatario para intentar se produzca una solución oportuna.

Proponen vivienda temporera

Por su parte, Nelson dijo que continuará ofreciendo discursos y presionando para que el Congreso considere y apruebe una medida que sometió para que se active el programa de Asistencia para Vivienda por Desastre de FEMA. Este es un programa que, si el presidente y FEMA deciden activarlo, podría proveer vivienda temporera a las familias hasta febrero de 2019. “Pero mi partido no está en mayoría para que lo aprueben”, admitió el senador.

Enseguida, Nelson y García Padilla se movieron al salón de al lado. Allí, en unas mesas que simulaban un gran comedor, había media docena de puertorriqueños que pernoctan en la hospedería. García Padilla los exhortó a no votar por candidatos republicanos pues, a su juicio, es un partido “antilatino, y un voto por un republicano, es un voto contra los hispanos”.

“Tenemos que pelear a favor de nosotros mismos y votar por los candidatos que pelean por nosotros, por los que nos ayudan. ¡Que ni un solo puertorriqueño vote republicano! Aquí, en Florida, es al revés que en Puerto Rico: aquí los rojos no son buenos; aquí tienes que ser azul, aunque eso nos duela”, dijo García Padilla, provocando la risa de los presentes, excepto los norteamericanos.

Entre las familias boricuas, estaba la de David Olmeda, natural de Cayey y quien llegó a Kissimmee en noviembre. El huracán destruyó el apartamento que tenía alquilado en la isla, y la crisis económica agravada por el ciclón lo dejó sin su empleo como camionero. Acá, consiguió trabajo en Home Depot, y su esposa, en una organización sin fines de lucro. El salario combinado de ambosles permitió cualificar para un apartamento dedos cuartos y dos baños, que se supone le entreguen mañana.

“Lo logré, pues conseguí unos programas que te ayudan con el primer mes de renta, la fianza de alquiler y con el pago de la luz y el agua”, contó el hombre, que tenía a su bebé de un año en un coche. “Me quedo aquí. Si regreso a la isla es a visitar. Aquí hay boricuas donde quiera y se siente familiar y hasta los americanos te ayudan. No sabía nada de inglés, y ya he aprendido algo. No es perfecto, pero me defiendo bien”, indicó.

Reacciona Rick Scott

Por su parte, el gobernador de Florida, Rick Scott, y contrincante republicano del demócrata Nelson, dijo que las decisiones sobre el TSA están en manos de FEMA y el gobierno de Puerto Rico, no en las suyas.

Sin embargo, señaló que continúa trabajando para identificar las ayudas necesarias para las familias desplazadas aquí.

Alexandra Ojeda, del equipo de campaña de Scott, comentó, entretanto, que el TSA es un programa federal, y “Bill Nelson ha sido un parte del gobierno federal por décadas. ¿Qué ha hecho para resolver la situación?”.

Otras ayudas

En medio de estas voces de alerta, FEMA divulgó una comunicación escrita en la que destacaba que los participantes puertorriqueños del TSA que tengan planes de quedarse a vivir en Estados Unidos y necesitan vivienda a largo plazo, deben pedir ayuda al programa de Manejo Inmediato de Casos por Desastre a través del 1-855-742-5993, en horario de 7:00 a.m. a 7:00 p.m.

FEMA reiteró que quienes quieran regresar a Puerto Rico podrían acogerse a un plan de asistencia de transporte a través del cual la agencia cubre el costo del pasaje. Este programa vence el 1 de julio y debe coordinarse a través del 1-800-372-1705. Este programa cubre el transporte de mascotas de las familias.

Mientras, la organización Heart of Florida United Way dio a conocer el lanzamiento de un programa para ayudar a las familias. Se llama Hurricane Maria Housing Assitance Program, y provee asistencia a personas que tengan un empleo cubriendo el pago del primer y último mes de renta y los depósitos iniciales de servicios de agua y luz.

“Para muchos damnificados que han logrado encontrar un empleo seguro, pagar la renta mensual no es el reto inmediato para poder adquirir un hogar estable. Son los depósitos iniciales,” dijo Jeff Hayward, presidente y principal oficial ejecutivo de Heart of Florida United Way.

“Si el depósito inicial es lo único que impide a una familia a establecerse e iniciar una vida productiva en la Florida Central, entonces queremos ayudarles a superar esta barrera”, agregó.

Para cualificar, aparte de un empleo, la familia debe haber identificado una vivienda en los condados de Orange, Seminole o en Osceola y tener evidencia de ello. Para más información, visite https://www.hfuw.org/gethelp/.



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