Rick Scott obtuvo el 50.05 por ciento de los votos en el segundo recuento.  (AP / J. Scott Applewhite) (semisquare-x3)
Rick Scott obtuvo el 50.05 por ciento de los votos en el segundo recuento. (AP / J. Scott Applewhite)

Orlando, Florida –  La contienda electoral más costosa y controversial en los comicios de medio término en Estados Unidos, la competencia por la silla senatorial de Florida, culminó hoy domingo, luego que el segundo recuento de votos le diera la victoria al republicano y actual gobernador de este estado, Rick Scott, sobre el demócrata Bill Nelson, quien llevaba 46 años como servidor público.

Las elecciones del pasado 6 de noviembre dejaron a Scott con una estrecha ventaja sobre Nelson y la diferencia de votos activó una ley para un recuento automático mediante máquinas que colocó al republicano por más de 13,000 votos por encima del demócrata. Pero, el resultado más cercano aún obligó a que se pusiera en marcha un segundo recuento, esta vez manual, para que se revisaran aquellas papeletas que no habían sido leídas por las máquinas debido a marcas o errores que cometieron los electores al ejercer el voto.

Ese segundo recuento terminó hoy al mediodía. Scott quedó con 10,033 votos por encima de Nelson. Scott cerró con 4,099,505 (50.05%) votos y Nelson con 4,089,472 (49.93%), según datos de la Oficina del Supervisor de Elecciones de Florida.

Ambos candidatos coquetearon arduamente por enamorar al elector boricua, voto que se cree que tuvo mucho que ver en lo cerrado de estos comicios. El impacto real del voto puertorriqueño será difícil de conocer de forma categórica porque la oficina del Supervisor de Elecciones de Florida no documenta el origen nacional de cada elector más allá de clasificarlo como blanco, negro o hispano.

Scott, a través de unas declaraciones escritas, dijo que, al concluir el segundo recuento, conversó con Nelson.

“Gentilmente, Nelson me concedió el triunfo. Yo le agradecí por sus años en el servicio público. Ahora la campaña ha quedado atrás, y ahí es donde debe quedar. Ahora debemos hacer lo que hacen los americanos: unirnos por el bien de nuestro estado y nuestra nación”, dijo Scott.

Precisamente, en un mensaje grabado y difundido en la tarde, Nelson confirmó que concedía el triunfo a Scott.

Sus declaraciones pusieron fin a una batalla de litigios, insultos y comentarios que sembraron dudas sobre la pureza y confiabilidad del sistema electoral floridano; pues, tras las elecciones, hubo reportes de papeletas perdidas, informes que no se rendían, además de demandas, principalmente por parte de Scott, para que se extendiera la fecha del recuento.

De hecho, al cierre del recuento hoy, uno de los condados en controversia –Broward– reportó que cerca de 3,000 papeletas se perdieron en el proceso. Este condado ha sido históricamente el dolor de cabeza de los procesos electorales por serias irregularidades relacionadas con el manejo de las boletas de votación y la divulgación de informes y resultados.

Esta contienda fue una de las más costosas en toda la elección de medio término por el dinero que se destinó para las campañas políticas, principalmente la de Scott, quien gastó más de $60 millones, sin incluir otros $30 sacados de su bolsillo.

Al desenlace por el escaño senatorial se suma que ayer, tras un recuento a máquina, el demócrata Andrew Gillum aceptó la derrota en la carrera por la gobernación de Florida ante el republicano Ron DeSantis. DeSantis acumuló 4,076,186 votos y Gillum 4,043,723, para una diferencia de 32,463 votos.

Más de ocho millones de electores de Florida, en sus 67 condados, participaron en las elecciones de medio término, una tasa de participación récord en este estado.


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