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La pegatina que le dan al votante luego de ejercer su derecho. (José Javier Pérez Otero)

Orlando, Florida - Las primarias en Florida, al menos en la franja central de este estado, discurren con gran tranquilidad, al grado de que ni siquiera parece que está ocurriendo un evento electoral.

Los electores suelen tomar un breve periodo de tiempo para ejercer su derecho y luego se reintegran a su cotidianidad laboral. 

Los comicios no son un día feriado, como en Puerto Rico, ni se observan banderas ni gente en las calles avivando a correligionarios ni abucheando a la competencia.

“Es así en todo Estados Unidos”, dijo Luis Figueroa, presidente de PODER, la plataforma que estableció en Florida el gobernador de Puerto Rico Ricardo Rosselló como una herramienta para incentivar a los puertorriqueños a inscribirse y votar. 

En una unidad electoral en el suroeste de Orlando, a eso de las nueve de la mañana se observó la presencia de sólo tres electores. En otra unidad, en el centro de votación que ubica en Vista del Lago Boulevard, cerca de la concurrida carretera 192-, había cinco electores, todas personas mayores.

Figueroa contó que esta mañana ejerció su voto en una unidad electoral en el área de Lake Buena Vista -una zona donde viven muchos hispanos- y encontró que había pocos electores, menos de 10, y todos eran personas mayores.

El proceso de votar toma varios minutos. Una vez el elector marca sus candidatos, lleva la papeleta a una máquina electrónica que lee el documento y al final, en lugar de entintar el dedo del elector, le entregan un sello o pegatina que lee “I voted” (Yo voté).

El proceso de votación termina a las 7:00 p.m. tras lo cual se espera que se tengan tendencias sobre los ganadores.

Jimmy Torres-Vélez, portavoz de la entidad Boricua Vota, dijo que ha visto mucho movimiento de electores. 

Consignó datos ofrecidos por la Oficina del Supervisor de las Elecciones del Condado de Orange y que revelan que en los primeros días de la votación temprana se duplicó la participación de votantes en comparación con el proceso del 2016.

De forma precisa, tras los primeros cinco días de votación temprana, 16,233 habían votado en el Condado de Orange, cifra que contrasta con los 7,519 que ejercieron su voto en el 2016. En este condado ubica la ciudad de Orlando, una de las áreas donde más hispanos y boricuas residen.

“Las elecciones aquí son algo bien diferente para nuestra gente. En Puerto Rico las primarias son los domingos y a la gente se le facilita participar. Pero aquí nada hace sentido pues así lo quieren los sectores que buscan que gane la misma gente de siempre. Por eso es que pusimos la ‘tumba coco’, salimos con música a la calle y seguiremos hoy hasta las 7:00 p.m. pues hay que pelear por el último voto”, dijo.

Torres Vélez comentó que en Estados Unidos hay una gran desconexión entre los partidos y sus candidatos. Explicó que, al haber tantos aspirantes, los partidos como institución se alejan del proceso y dejan a los candidatos solos corriendo sus campañas.

“Los partidos dejan las manos afuera y lo que hay es un merecumbé que nadie sabe lo que está pasando. Y como los candidatos están por su cuenta, el proceso es muy costoso pues a cada persona que está en la calle hay que pagarle. Pocas organizaciones son como la nuestra que tiene una base de voluntarios pues tenemos la experiencia de Puerto Rico”, comentó.

Datos de la Oficina del Supervisor de Elecciones en Florida indican que, al 31 de julio, 4,594,373 electores se habían registrado como republicanos; 4,840,119 como demócratas; 3,494,676 como votantes no afiliados y 86,739 se habían enlistado bajo otros partidos minoritarios.


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