Carlos Arroyo reclamó sumas relacionadas a sus servicios como jugador y a un acuerdo mediante el cual la franquicia tendría derecho a explotar comercialmente su figura. (semisquare-x3)
Carlos Arroyo reclamó sumas relacionadas a sus servicios como jugador y a un acuerdo mediante el cual la franquicia tendría derecho a explotar comercialmente su figura. (Juan Luis Martínez Pérez)

El Baloncesto Superior Nacional (BSN) emitió hoy una resolución y orden mediante la cual ordenó  al jugador Carlos Arroyo producir información y documentos como parte de una investigación por posibles violaciones al tope salarial individual.

La investigación, según explicó el BSN en comunicado de prensa, se inicia como resultado de una solicitud del propio Arroyo para el pago de sumas relacionadas a su participación con los Cangrejeros de Santurce durante la temporada 2015. 

En esa temporada, el tope salarial individual ascendía a $120,000 más bonos aprobados por el BSN y por disposición reglamentaria ningún jugador podía recibir compensación alguna en exceso a dicha suma.

Arroyo reclamó sumas relacionadas a sus servicios como jugador y a un acuerdo mediante el cual la franquicia tendría derecho a explotar comercialmente su figura. 

La reglamentación del BSN, según detalló la liga, “no permite este tipo de acuerdo por ser una forma de burlar el tope salarial”. Asimismo, el contrato modelo aprobado por el BSN dispone que las franquicias tienen ese derecho como parte de sus contratos con sus jugadores.

El jugador deberá producir documentos e información relacionados a la investigación y comparecer a una vista ante el BSN como parte de la investigación iniciada.

Según explicó el presidente del BSN, Fernando Quiñones, la sanción a Arroyo –de ser encontrado culpable- podría variar de acuerdo a los hallazgos de la investigación.

“Las sanciones (por violar al tope salarial) a las franquicias varían, pueden ser desde la pérdida de turnos en el sorteo a multas económicas. En el caso de jugadores, como no tienen turnos en el sorteo, pues son multas o suspensiones”, expresó Quiñones a El Nuevo Día. 

En el caso individual, las suspensiones podrían ser de hasta un máximo de una temporada. 

“El reglamento anterior establecía una suspensión de un año, pero la regla ha sido enmendada. Se añadieron una serie de sanciones menores, así que habría que determinar cuál es la aplica”, abundó Quiñones, quien enfatizó en el mensaje que quiere enviarla liga. 

“Se van a hacer cumplir las reglas, independientemente de quien sea”, enfatizó Quiñones.

La participación de Arroyo con los Cangrejeros en el 2015 marcó su regreso al BSN tras 12 años de ausencia. En esa temporada, Santurce estuvo bajo la administración de Angelo Medina, quien a dos semanas de iniciar la campaña aceptó correr el equipo luego que Arturo Luciano desistiera de ser el apoderado.  Ese año, Arroyo promedió 18.1 puntos con los Cangrejeros. 

Arroyo actualmente milita con los Leones de Ponce en la temporada 2019, y tiene otra reclamación pendiente ante la liga en relación a su rol como coapoderado de los Cariduros de Fajardo. El apoderado de los Cariduros, Félix “Felo” Rivera, reclama que Arroyo tiene parte de la responsabilidad de la deuda que mantiene la franquicia. 

Arroyo sí pudo cobrar el dinero que le adeudaban los Cariduros por su rol de jugador en el 2018, luego que los Leones de Ponce saldaran los $24,000 pendientes como parte de la transacción para adquirirlo.


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