El armador del Equipo Nacional, Ángel Rodríguez, trabaja diariamente con el trainer José Cruz en Guaynabo. (semisquare-x3)
El armador del Equipo Nacional, Ángel Rodríguez, trabaja diariamente con el trainer José Cruz en Guaynabo. (Juan Luis Martínez Pérez)

El base boricua Ángel Rodríguez, quien no pudo integrarse a la Selección de baloncesto masculino para la pasada ventana clasificatoria a la Copa del Mundo debido a una lesión en su hombro izquierdo, se encuentra en la isla realizando su rehabilitación bajo el cuidado del fisioterapeuta del combinado, José Cruz.

Rodríguez se ausentó a los partidos ante Uruguay y  Panamá la semana pasada al sufrir la subluxación de su hombro izquierdo en tres ocasiones durante un periodo de 10 días mientras jugaba para los Vipers de Rio Grande Valley, equipo filial de los Rockets de Houston en la Liga de Desarrollo (G-League) de la NBA.

El proceso de rehabilitación del armador estaba supuesto a darse en Estados Unidos, bajo la supervisión del personal terapeútico de Rio Grande Valley, pero Rodríguez convenció a la gerencia de los Vipers para que lo dejaran rehabilitarse con Cruz, quien tiene vasta experiencia como preparador físico y fisiólogo, trabajando tanto en la fase de entrenamiento como en la rehabilitación de múltiples figuras del béisbol de Grandes Ligas.

Cruz cree que si el hombro de Rodríguez responde al tratamiento y a los ejercicios, podrá jugar de nuevo dentro de dos semanas en la G-League, y además estar listo con suficiente tiempo de antelación para la última ventana clasificatoria del Mundial, donde Puerto Rico se jugará su clasificación en febrero.

“Switchée con un hombre grande (para cubrir en defensa), traté de quitarle la bola, y él obviamente trató de aguantar la bola para prevenir que yo no se la quitara, y ahí fue que me lo lastimé por primera vez”, explicó Rodríguez a El Nuevo Día en medio de una sesión de terapia en el Complejo de Rehabilitación y Entrenamiento de Cruz en Guaynabo.

“Jugué el siguiente juego y me hicieron una cortina, honestamente sucia, porque fue en el mismo hombro. Me lo lastimé de nuevo. Y desgraciadamente, la noche antes de irme a viajar a Uruguay, tuvimos un juego y en el primer parcial se me volvió a lastimar. Ya el dolor era mucho y la preocupación era mucha, al punto de que no pude terminar el juego”.

En nueve partidos con los Vipers, Rodríguez estaba luciendo bien con 12.8 puntos, 5.2 asistencias y 4.0 rebotes en 27.3 minutos por juego.

“Gracias a Dios estamos bien. Si yo fuese un pelotero, que depende totalmente del hombro, fuera otra historia. Pero hemos estado aquí dos veces al día (recibiendo terapias y realizando ejercicios) y la mejoría en tres días y con seis terapias ha sido inmensa. Para eso fue que vinimos”, agregó el armador.

Con la Selección, Rodríguez tiene una media de 16.1 minutos de acción en ocho juegos, con 7.3 puntos, 3.0 asistencias y 1.6 rebotes por partido.

Sueña con la NBA

Rodríguez lleva trabajando con Cruz desde el lunes pasado y se ha mantenido enviando vídeos al equipo sobre el trabajo de rehabilitación que está haciendo en la isla, e indicó que están satisfechos. Rodríguez no teme que esta lesión signifique un atraso en su sueño de ser ascendido en algún momento a la NBA. “Después que uno vuelva a cancha  a jugar, no veo por qué. Una lesión le pasa a cualquier atleta, en cualquier deporte. Obviamente, si yo tuviera que terminar mi temporada por la lesión, fuera otra historia”.

Rodríguez dijo conservar su confianza de que verá cumplido su sueño en algún momento.

“Bueno, no sé cuántos equipos hay, pero solo necesitas que le gustes a uno. De verdad tengo muchísima confianza y sé que puedo estar a ese nivel. Me estoy viviendo el sueño ya, simplemente por lo profesional de la liga (G-League), la ética de trabajo, el tiempo que se toman viendo vídeos, corrigiéndote y corrigiendo al equipo. Me estoy gozando esto literalmente como si estuviera en la NBA”, dijo el base, perteneciente a los Vaqueros de Bayamón.

Lesión no es de cuidado

Cruz, por su parte, resaltó que la lesión no es de gravedad, pues no hubo rotura de ningún ligamento. “No existe ninguna rotura según el MRI y según las pruebas que hemos ido haciendo. Se hace un programa de fortalecimiento y un programa de flexibilidad. Siempre que ocurre un evento de subluxación del hombro (desplazamiento de la articulación), se pierde rotación interna y externa. Hay que ser creativo y hacer drilles específicos de situaciones que le ocurrirían en el juego”, dijo Cruz.

“Él no está exento de que en un futuro tenga que someterse a una artroscopía para ajustar un poquito el área donde están los ligamentos y los tendones, pero por el momento le apostamos a que pueda estar bien, poco a poco, con lo que estamos haciendo y que no sufra otro evento igual”.


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