Barea y Nowitzki en la final de la NBA de 2011. (AP) (semisquare-x3)
Barea y Nowitzki en la final de la NBA de 2011. (AP)

DallasDirk Nowitzki hizo las paces hace años con la realidad de que pasar su carrera entera con los Mavericks de Dallas significaba una pequeña oportunidad, o ninguna, de ganar un segundo campeonato. 

El europeo con más logros en la historia de la NBA nunca consideró seriamente abandonar la franquicia que lo cortejó desde que era un adolescente en Alemania y sorteado cinco días después de cumplir 20 años en 1998.

Ahora en su vigésima temporada, Nowitzki está cómodo con haber liderado a los Mavericks a su primer título y que puede ayudar al plantel joven a convertir nuevamente a Dallas en un equipo contendor al título. 

"Solo pienso en el orgullo que siento por esta ciudad,  por esta organización. Cualquier cosa que pase con la ciudad o con la franquicia, quiero ayudarla. Quiero estar ahí por ella. Si es reconstruir, quiero ayudar en todo lo que pueda. Si jugamos por un campeonato, pues quiero hacer eso", dijo Nowitzki. 

Los Mavericks no han ganado una serie de postemporada después de dorrotar a Miami en las finales del 2011, la primera temporada de LeBron James con el Heat. Arrancaron con una marca negativa por segundo año al hilo para asegurar practicamente la ausencia en los playoffs con temporadas perdedoras consecutivas por primera vez desde los primeros dos torneos de Nowitzki. 

El marasmo significa poco en el contexto de la carrera de Nowitzki: un jugador de 7'0'' pies que cambió el juego con su tiro de tres puntos, el primer extranjero en la liga en alcanzar los 30,000 puntos y la distinción junto a Kobe Bryant como los únicos jugadores en pasar 20 temporadas con un mismo quinteto. 

"La realidad es que cuando vez este tipo de grandeza consistente, hay un tendencia de darlo por sentado", expresó el dirigente Rick Carlisle, quien se encuentra en su décima temporada como técnico de Nowitzki. "Y debemos tener cuidado de darlo por sentado. Estamos viendo a un canastero generacional que cambió el juego", agregó. 

Nowitzki todavía es titular, una decisión clara de Carslile antes de comenzar la temporada mientras él pueda jugar, a pesar de que a menudo está en el banco en las mayoría de los partidos cerrados jugados. Probablemente es la cuarta opción ofensiva, detrás de Harrison Barnes, Wesley Matthews y hasta el base novato Dennis Smith Jr. 

Sin embargo, el alemán de 39 años jugó los primeros 54 encuentros y siente que ha contribuido. Nowitzki, el único jugador de 7'0'' es ganar la competencia de tres puntos del fin de semana del Juego de Estrellas, está en posición de tener su mejor porcentaje en su carrera detrás del arco. El número de intentos no está lejos de los que realizaba en su mejor momento. 

"Ojalá pudiera jugar para siempre. Sabes que su desempeño está en decadencias y no sabes cuántos años más le quedan. Quizás le queden como seis o siete más", dijo el técnico de Washington Scott Brooks, quien dirigió al Thunder de Oklahoma City cuando perdieron contra los Mavericks en las finales de la Conferencia del Oeste para luego derrotarlos en la primera ronda del año siguiente. 

Nowitzki ya dijo que considera una temporada número 21. Amenos que ocurra un cambio drástico vía canjes, el sorteo de novatos o la agencia libre, esto significa otro año de ayudar a convertir a Smith en un armador capaz de guiar a un campeón de la manera que Nowitzki le da crédito a Jason Kidd por hacerlo en Dallas. 

Asumiendo que los Mavericks se queden en el sótano de la tabla de posiciones del Oeste, tendrá otro turno alto en el sorteo después de seleccionar a Smith como noveno en el draft del año pasado. Esto significaría otro jugador joven que pueda ver el trabajo que realiza Nowitzki en la cancha para mantenerse en forma, y a un 13 veces Jugador Todo-Estrella que frecuentemente es el último en terminar de tirar al canasto después de la práctica.

El armador puertorriqueño José Juan Barea pasó sus primeras cinco temporadas con los Mavericks y era relativamente joven (26 años) cuando los Mavericks ganaron el título. 

"Lo usé demasiado", confesó Barea, quien regresó a Dallas hace tres años después de cuatro temporadas en Minnesota. 

"Si trabajo más de la mitad de lo que él hace, estaré bien. Estos chamacos, en realidad no lo tuvieron cuando estaba en su mejor momento como yo lo tuve. Pero aún vez cuán duro trabaja para poder estar en el tabloncillo con nosotros", añadió. 


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