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LeBron James, de los Cavaliers, se levanta en un intento ante Aron Baynes, de los Celtics, durante el partido del sábado. A la izquierda, Al Horford, busca mejor colocación ante la defensa de Tristan Thompson. (EFE / David Maxwell) (semisquare-x3)
LeBron James, de los Cavaliers, se levanta en un intento ante Aron Baynes, de los Celtics, durante el partido del sábado. A la izquierda, Al Horford, busca mejor colocación ante la defensa de Tristan Thompson. (EFE / David Maxwell)

De un día para otro, los Cavaliers de Cleveland demostraron que no estaban acabados, como pareció tras los primeros dos partidos de la serie final de la Conferencia del Este de la NBA ante los Celtics de Boston.

Con una impresionante reacción tras un descanso de tres días, LeBron James y los Cavs consiguieron el sábado sacar de la cancha a los Celtics desde el primer parcial, terminando con un resonante triunfo de 116-86 ante un quinteto de Boston que lució perdido fuera de su hogar, el TD Garden y no como el equipo que sus fanáticos y los seguidores de la NBA han admirado este año por su capacidad de crecerse y por estar en la final de conferencia aún sin sus mejores dos jugadores.

Por tal razón, el técnico de los Celtics, Brad Stevens, y sus pupilos deberán demostrar que no dejaron su indomable espíritu de lucha y su capacidad de resiliencia en Boston al enfrentarse a los Cavs hoy, desde las 8:00 p.m., pues otra derrota empataría la serie y cambiaría su tono por completo.

En lo que va de la postemporada, Boston juega para marca de 9-0 en su cancha, pero ostenta un pésimo récord de 1-5 en partidos como visitante.

“Cuando las cosas parecen derrumbarse, nosotros nos apoyamos mutuamente. Hoy (sábado) los obligamos a hacer más pases y a driblear más. Estuvimos volando y yo solo fui un jugador más en la cancha que participó de ese vuelo”, le dijo James a The Associated Press tras el partido.

James tuvo otra de sus clásicas muestras de dominio al lograr 27 puntos y 12 asistencias, pero esta vez tuvo el apoyo de cinco compañeros que marcaron 10 puntos o más.

LeBron recibió ayuda

Algunos analistas piensan que esa fue la diferencia: que James recibió la ayuda ofensiva y defensiva necesaria de parte de los Cavaliers, algo que no tuvo, por ejemplo, el martes pasado, cuando tuvo un triple-doble de 42 puntos, 15 rebotes y 10 asistencias, pero Cleveland perdió de todas maneras, 107-94.

Otros piensan que la diferencia lo fue el trabajo de Tristan Thompson defendiendo al hombre grande de los Celtics, Al Horford, quien se quedó en solo siete puntos al apenas atinar cuatro intentos al canasto. Y otros resaltan que Cleveland fue exitoso evitando que Jaylen Brown, motor ofensivo de los Celtics, recibiera el balón.

Brown concluyó el encuentro con tan solo 10 puntos y entró en problemas de faltaspersonales temprano en el partido.

“Esto demuestra que cuando no juegas como equipo y no juegas de la manera en que se supone que juegues, estas cosas suceden, le dijo Horford a ESPN. “A la misma vez hay que darle crédito a Cleveland. Jugaron mejor. Fueron el mejor equipo hoy (sábado)”.

El dirigente de los Cavs, Tyronne Lue, dijo ayer que su equipo no se conforma con solo una victoria y que saben lo que hay que hacer.

“Lo hemos hecho antes. Tenemos muchos veteranos y ellos saben lo que se necesita para ganar. Solo fue una victoria, y tenemos que salir (el lunes) y repetir el esfuerzo”, le dijo Lue a ESPN.

Según AP, solo 19 de 300 equipos se han recuperado de un déficit de 0-2 para ganar una serie de postemporada de la NBA. James y sus Cavaliers lo hicieron en el 2007 y en el 2016, cuando se coronaron sobre los Warriors de Golden State luego de caer en desventajas de 0-2 y 1-3.

Luego del revés sabatino, el armador de Boston, Terry Rozier, le comentó a ESPN que “necesitábamos que nos patearan el trasero. Para regresar a la realidad y hacernos cargo de los asuntos el lunes. Siento que necesitábamos esto para traernos de vuelta”.

Finalmente, Brown dijo que los Celtics esperaban una reacción de los Cavaliers, aunque no lucieron preparados para la misma.

No obstante, piensa que Boston saldrá con una intensidad distinta esta noche.

“Es diferente hablar sobre eso que hacerlo. Le doy mucho crédito a Cleveland, pero creo que mucho tuvo que ver con nosotros. Pero confío mucho. Creo en nuestro equipo, en nuestro grupo de coaches y en nuestra gerencia. Vamos a estar bien”, dijo Brown a ESPN.

“Uso ese tercer juego como combustible. Creo que fue vergonzoso. Pienso que la manera en que jugué, la manera en que ejecuté, lo poco agresivo que fui en la primera mitad, me sirve de combustible para salir a jugar en el cuarto partido y sentirme motivado, listo y preparado para batallar”, concluyó.


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