Quebradillas anhela armar otra dinastía (horizontal-x3)
Los corsarios celebraron en grande durante la madrugada y tarde de ayer su segundo título en los últimos cinco años. (Teresa Canino)

Quebradillas - Sin soltar el trofeo de monarca del Baloncesto Superior Nacional (BSN), el apoderado de los Piratas de Quebradillas, Roberto Roca, aseguró que su intención es convertir a la franquicia nuevamente en  una dinastía tras destronar a los Capitanes de Arecibo en siete juegos en la serie final. 

Los corsarios celebraron en grande durante la madrugada y tarde de ayer su segundo título en los últimos cinco años y el primero de Roca tras asumir las riendas del combinado en el 2017. 

“Es mucho mejor de lo que me imaginé. Cuando comencé tenía un sueño de llegar a la final y nosotros queríamos ganarle al mejor equipo, que era Arecibo, que eran los campeones”, expresó Roca a El Nuevo Día.

“El plan es retener el equipo, ganar el campeonato de forma consecutiva y si tenemos que reforzarnos, lo haremos, porque vamos para el ‘back to back’. Ya (el trofeo) no tiene el nombre de Arecibo como decían”, agregó. 

Después de par de temporadas de incertidumbre por la entrada y salida de apoderados, los Piratas encontraron una nave sólida bajo el timón de Roca, quien retuvo los servicios de Gabriel Miranda como gerente general. 

Para el torneo de este año, Quebradillas se renovó por completo. La administración firmó a figuras establecidas en el BSN como Alejandro ‘Bimbo’ Carmona, Mike Rosario y Javier Mojica. Además, trajeron de vuelta a Jorge Brian Díaz y Jonathan García, y le dieron la oportunidad a Luis ‘Pelacoco’ Hernández para darle una mano en defensa a Richard Chaney. 

Con Donta Smith y Gerard Fitch como refuerzos iniciales, los Piratas terminaron terceros (20-16) en la tabla de posiciones de la fase regular. Para la postemporada, apostaron a los servicios de los importados Terrell Holloway y Will Daniels. 

En las tres  series de los playoffs, Quebradillas se fue al máximo de siete juegos, saliendo airoso en cada una de ellas para ganar apenas la segunda corona del combinado en 38 años. 

Tras desbancar del trono a los Capitanes, Roca espera emular la estabilidad que ha caracterizado al grupo arecibeño liderado por Luis Monrouzeau, quien en los últimos cuatro años sumó un título y tres subcampeonatos. 

“Mientras la fanaticada nos apoye, entiendo que esto irá para largo. Podremos hacer eso y mucho más. Necesitamos mayor auspicio en la temporada regular, porque no hay ninguna queja con los playoffs, donde tuvimos como seis partidos todos vendidos. Tuvimos muchos juegos en la semana que, por la situación económica del país, los fanáticos no pudieron ir dos o tres veces en la semana. Es algo que se hablará en la reunión de apoderados”, resaltó Roca. 

Quebradillas recibió una aportación municipal de $25,000 para el torneo de 2017, más el permiso gratuito de  usar el coliseo Raymond Dalmau. 

Apuesta a un técnico joven

Parte de la apuesta de los Piratas para tener éxito en la culminada temporada del BSN fue la contratación del dirigente Carlos González, quien fungió como asistente técnico en la corrida del campeonato del 2013. 

El miércoles, mientras los jugadores celebraban en el camerino, el técnico de 32 años se abrazaba y tomaba fotos con los fanáticos quebradillanos a las afueras del tabloncillo de la instalación. 

“Yo soy un tipo de pueblo, humilde, de Aguadilla. Me siento en casa y ellos son los que nos empujan a ganar esto, así que con ellos disfruto”, expresó. 

González consiguió el cetro en apenas su segunda temporada como dirigente en propiedad en la liga puertorriqueña. Fue el segundo título de su carrera, pues  en el 2016 lo ganó todo con los Metros de Santiago en la liga profesional de República Dominicana. 

La gesta ingresa a González a un exclusivo club de técnicos boricuas que se coronaron  tanto en el BSN como en un torneo en el exterior. Anteriormente, lo hicieron Manolo Cintrón, Eddie Casiano, Julio Toro, Flor Meléndez y Tony Ruiz. 

“Es una bendición. Gracias a Dios que me permite estar en franquicias exitosas de tradición. Bendecido de tener esa oportunidad”, reaccionó ante el dato. 

González fue asistido esta temporada por Leonel Arill, cuatro veces Dirigente del Año. 

“Leo es uno de los mejores dirigentes del país y aceptó la invitación de estar aquí conmigo. Estoy sumamente agradecido porque él es una pieza importante. Esto no es un triunfo mío solamente. Es un triunfo de todo el personal. Para que esto sea exitoso tienen que funcionar muchas cosas, no solo el entrenador, y él es una parte importante de este proyecto. 

González y Arill esperan regresar para la temporada entrante y continuar el proyecto que los llevó al campeonato en un primer intento.

Bimbo es campeón 

Otro pirata que tuvo la dicha de finalmente cargar con el trofeo de campeón fue Carmona luego de 16 años del altas y bajas en el baloncesto local. 

“Valió la pena la espera. Soy un jugador que se merecía esto. Ya cumplí casi todas mis metas. Jugué con la selección de Puerto Rico, superé los 7,000 puntos en la liga. Esto era lo que me faltaba para cerrar el libro y gracias a Dios lo logramos este año con un grupo especial como los Piratas”, indicó Carmona. 

El alero de 34 años anotó 19 puntos y capturó 12 rebotes para liderar a Quebradillas sobre Arecibo en el séptimo juego. Fueron precisamente los Capitanes quienes le privaron a Carmona ganar el título en el 2005 cuando jugaba con los Vaqueros de Bayamón y en el 2008 cuando militaba con los Gigantes de Carolina. 

“No me iban a robar este campeonato”, añadió.

 Carmona tiene una temporada más de contrato con los Piratas. En estos momentos, se encuentra en la mejor etapa de su carrera, dejando en el pasado las suspensiones que recibió del BSN por dopaje y comportamiento antideportivo. 

“Tuve muchos obstáculos. Pero, no hay que hablar del pasado. Los obstáculos se sobrepasan y Bimbo Carmona, de mente, los ha superado. Gracias a mi familia, que es excelente, me ha mantenido ahí. Ahora es un Bimbo Carmona que tiene un campeonato”', comentó. 

En veremos Holloway

Por otro lado, a Terrell Holloway, el importado estrella que se agenció el premio de Jugador Más Valioso de la final, le gustaría estar de vuelta con los Piratas para el 2018 y defender la corona. 

“Todo dependerá de mi agente. Ojalá pueda lograr algo y ustedes me puedan ver en el futuro”, señaló. 

El exjugador colegial de la Universidad de Xavier promedió 19.1 puntos en siete juegos de la final para liderar la plantilla de Quebradillas. Ganó su primer título luego de no tener la misma suerte en las  ligas profesionales de Turquía, Bélgica, Israel, México, Venezuela e Italia.

 “Significa mucho para mí ganar el campeonato. El trofeo de Jugador Más Valioso no significa tanto. Con el campeonato seré campeón para siempre. Esa era mi meta. Es gratificante. Lo tendré para toda mi vida. En los libros de la historia, estará para siempre”, expresó el base de 27 años.

Ayer en la tarde, los Piratas llevaron a cabo una caravana por toda la ciudad para ofrendar su título a la fanaticada.


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