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José Juan Barea posa junto a su esposa Viviana Ortiz con el premio Mannie Jackson Human Spirit Award. (Twitter / Dallas Mavericks)

El baloncelista mayagüezano, José Juan Barea, recibió anoche un prestigioso premio en reconocimiento a todos sus esfuerzos de ayuda a Puerto Rico tras el paso del huracán María el pasado 20 de septiembre.

El galardón Mannie Jackson Human Spirit le fue entregado al base de los Mavericks de Dallas en una ceremonia celebrada el jueves en el Salón de la Fama del Baloncesto en Springfield, Massachusetts, en la víspera de la exaltación de la clase 2018 del recinto de inmortales.

Barea se implicó en los esfuerzos de ayuda a la isla tan pronto se comenzó a conocer el daño que causó el huracán en la isla. Entre muchas iniciativas y a través de la Fundación JJ Barea, el también capitán de la Selección Nacional logró organizar cinco viajes para traer alimentos, medicamentos y otros suministros para ser distribuidos entre los más necesitados. Los viajes se hicieron en el avión del dueño de los Mavericks, Mark Cuban, que donó la aeronave para completar las misiones.

Además, Barea logró recaudar sobre medio millón de dólares para asistir a damnificados del fenómeno atmosférico. 

Barea se mostró agradecido de recibir el premio, que del que también fueron recipientes el retirado baloncelista Boris Diaw y la jugadora de WNBA Tina Charles, y dijo que es un honor que comparte con “mis papás que están aquí y me criaron de la manera correcta, con mi esposa, que ayudó grandemente en todos los esfuerzos”.

Como parte de su viaje a Massachusetts para recibir el premio, Barea visitó este viernes una escuela superior en la localidad de Holyoke, zona en la que hay una gran comunidad de puertorriqueños, algunos de ellos parte de familias que se desplazaron a Estados Unidos tras el paso del huracán.

“Estamos mejorando”, dijo Barea cuando se le pidió una actualización sobre la situación en Puerto Rico un año depués de ser golpeada por uno de los peores huracánes en la historia. “Pero queda un largo camino y tomará tiempo. Las cosas estaban difíciles antes del huracán, pero cuando María nos pegó, nos pegó fuerte”.

En la noche del jueves, Barea estuvo acompañado por su esposa, Viviana Ortiz, así como por sus padres, Jaime y Marta, y el dirigente de los Mavericks, Rick Carlisle, entre otros compañeros y personal del equipo de Dallas. Carlisle también le acompañó este viernes en su visita a la escuela.

“Este es un día increíble”, expresó Carlisle a la página web de los Mavericks. “Quince familias desplazadas están aquí esta mañana, y la alegría y agradecimiento que sienten por J. J. Barea es increíble. Anoche fue una celebración de los esfuerzos de recuperación en los que J.J. trabajó para Puerto Rico. Es un honor estar aquí”.



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