El dirigente puertorriqueño conversa con Chris Sale, quien cerró el histórico partido para Boston. (AP / Jae C. Hong) (semisquare-x3)
El dirigente puertorriqueño conversa con Chris Sale, quien cerró el histórico partido para Boston. (AP / Jae C. Hong)

Los Ángeles – Con el campeonato de la Serie Mundial más dulce de su carrera, el puertorriqueño Alex Cora anhela encontrarse con la gente de su tierra en los próximos días.

Después de todo ha sido una travesía larga, que comenzó en febrero con los campamentos primaverales, y que terminó el pasado domingo con el título del Clásico de Otoño, Pero fue un viaje espectacular para el boricua. Casi perfecto. Ganó 119 partidos en total e hizo historia como el primer dirigente puertorriqueño en ganar un título de la Serie Mundial.

“Estoy loco por llegar a Boston, loco por ir a Puerto Rico, a disfrutarlo con ellos. Ha sido un año sumamente largo y difícil en realidad. Esto de dirigir no es fácil y poder disfrutarlo con la gente en Puerto Rico va a ser algo especial”, dijo Cora, quien públicamente expresó su deseo de venir a la isla con algunos jugadores y con trofeo en mano para festejar con la fanaticada boricua.

Bajo el mando del exjugador, los Medias Rojas de Boston vencieron el domingo a los Dodgers de Los Ángeles en cinco juegos en el Clásico Otoñal.

Sonriente levantó el trofeo en su primer año como dirigente. “Estoy emocionado y sumamente contento por todo lo que está sucediendo. Los últimos cinco o seis años han sido increíbles”, agregó.

Y Cora está en lo cierto. En los últimos dos años, por ejemplo, su racha de logros ha sido impresionante: un campeonato como gerente general de los Criollos de Caguas en el béisbol invernal en 2017 y luego la conquista del cetro en la Serie del Caribe dando fin a una sequía en la región que duró 17 años, además del subcampeonato del Equipo Nacional en el Clásico Mundial, donde figuró también como gerente, y luego su debut con un anillo de Serie Mundial en una posición técnica el año pasado cuando fue coach de banco de los Astros de Houston.

Todo lo anterior marcó el preámbulo a su contratación por los Medias Rojas, que oficializaron su nombramiento como piloto el 6 de noviembre, y antes de cumplir el año el boricua les pagó con creces.

Exitoso en el béisbol

Ahora, Cora tiene tres títulos de campeón de Serie Mundial, pues antes de ganar como dirigente, lo consiguió también como jugador con Boston en 2007 y como coach del banco con Houston en 2017. En otras palabras, tres anillos en 12 campañas.

“Ellos me dieron la oportunidad (la gerencia de Boston). Me vieron como un dirigente capaz y me dieron la oportunidad. Es curioso porque cuando ellos lo anunciaron (que sería su dirigente), nosotros estábamos volando hacia Los Ángeles el año pasado entre la Serie de Campeonato y la Serie Mundial”, dijo recordando que fue parte del staff de los Astros, quienes vencieron a los Dodgers, precisamente, en siete juegos.

“E irónicamente lo ganamos aquí. Así que fue el ciclo completo. Alguien me preguntó esta semana que era mejor, si ganar como jugador, como coach de banco o como dirigente. Como jugador, yo solo fui un utility, el año pasado era un coach de banco. Pero esto se siente mejor”, apuntó. 

Tras conquistar el título de la Serie Mundial, habló sobre el increíble año que pasó junto a sus Medias Rojas.

Cora se comprometió seriamente en 2017, cuando tras ser nombrado dirigente  adelantó que objetivo era ganar la Serie Mundial.

Pero en lugar de sentir presión durante todo el año 2018 por no quedar mal ante la ciudad, la fanaticada y la prensa de Boston, el piloto puertorriqueño pudo sobrellevar la carga sobre sus hombros porque se prometió a sí mismo desde antes de la temporada que saldría a divertirse.

Actitud contagiosa

Con esa actitud se contagiaron los jugadores de Boston, que le respondieron conquistando finalmente  el cuarto título que consigue la organización en lo que va de este siglo, y el primero desde 2013. “Difícil es levantarse en la mañana, estar con la familia y vivir el día a día. Esto es un juego, y hay que divertirse”, dijo Cora en medio del terreno del Dodgers Stadium. 

“Sí es una gran responsabilidad (dirigir), pero yo me divierto haciéndolo. Por eso me ves tan tranquilo”, dijo Cora, quien también se convirtió en el segundo dirigente latino en ganar un campeonato.

Parada y Casa Blanca

Ayer, Cora y los Medias Rojas viajaron de regreso para Boston y mañana participarán de la parada de celebración en la ciudad. Será la segunda de Cora en Boston, tras el campeonato de 2007.

A su vez, a la conclusión del partido del domingo, Cora fue cuestionado acerca de la tradicional visita de los equipos campeones de las principales ligas profesionales de Estados Unidos a la Casa Blanca. Cora no precisó si asistirá a la Casa Blanca en caso de ser invitado por el presidente Donald Trump. “Hablaremos de eso más adelante”, contestó.


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