Kiko Cordero, exmentor del dirigente de los Medias Rojas de Boston, recuerda la infancia del deportista y su impresionante ascenso profesional.

Caguas. - Entre las líneas del cuadro interior del parque de pelota de la Urbanización Villa Nueva, en Caguas, seguramente, se han escrito miles de historias entre los niños participantes en los torneos de pequeñas ligas en esta ciudad durante las pasadas décadas.

Y una de ellas es protagonizada por una de las principales figuras en la Serie Mundial que disputan los Medias Rojas de Boston y los Dodgers de Los Ángeles.

Está relacionada al dirigente de los Medias Rojas, José Alexander “Alex” Cora, quien comenzó su desarrollo como pelotero sobre este terreno de juego, el cual le era muy familiar por ser vecino de esa comunidad.

Una de las personas que recuerda muy bien los inicios del menor de los hermanos Cora Amaro es Luis “Kiko” Cordero, quien dirigió al expelotero en las pequeñas ligas. Sentado en las gradas del parque donde comenzó la historia de éxito, que ha tejido el deportista de 43 años y que precisamente lleva el nombre de su progenitor, José Manuel Cora Cintrón, Cordero recordó cómo Alex demostró desde pequeño sus dotes para dirigir.

Comenzó antes de los cuatro

“Con apenas tres años y medio, Alex comenzó en una escuelita (de béisbol) que preparaba a los nenes para los diferentes equipos. Veías a los nenes con pampers, con bibís y pidiendo tiempo para ir al baño. Ahí comenzó su formación”, rememoró Cordero, quien se desempeña como coach de los Cariduros de Fajardo en el Béisbol Doble A.

“Ya a los cuatro años empieza a jugar con los Toritos en la categoría de siete y ocho años. Esa era la categoría Pinto. Ahí fue dirigido por Benny Serrano hasta el 1982. Luego pasa a ser dirigido por este servidor”, agregó.

En el tiempo que estuvo bajo su tutela, Alex cosechó éxitos notables, como ser parte de un equipo que se coronó campeón nacional y mundial en la categoría de 9- 10 años. Asimismo, comenzó a demostrar una inteligencia “inusual” para el juego.

“Todos decíamos que iba a ser dirigente porque desde los cuatro y cinco años les daba instrucciones a sus compañeritos. Pero no sabíamos que iba a ser lo grande que ha sido y lo que se vislumbra que podrá ser”, apuntó sobre Alex, quien anoche buscaba su tercer triunfo de la Serie Mundial.

Esa madurez que exhibió desde pequeño, según Cordero, lo ayudó a jugar ante jóvenes de mayor edad, cuando fue a estudiar a la Escuela Secundaria de la Universidad de Puerto Rico, mejor conocida como la UHS, y luego optó por estudiar y jugar en la Universidad de Miami con los Hurricanes en la NCAA.

Un segundo dirigente

Al abundar sobre las habilidades del también exjugador de Grandes Ligas, el coach de 52 años señaló que tener a Alex en el equipo “era como tener otro dirigente enel terreno de juego”.

Asimismo, lo describió como un “jugador defensivo, extraordinario y de buen contacto, aunque nunca fue un bateador extraordinariamente destacado. Él le tenía al juego la misma seriedad que le brinda un adulto. Y no solamente hablamos de compartir y fomentar el deporte con sus compañeros. Ya él veía esto (el béisbol) como su carrera”.

“Alex era prodigioso. Siempre jugó contra jugadores de más edad, no necesariamente de más nivel, y lo hacía con excelencia”, apuntó Cordero antes de contar una anécdota.

“Recuerdo haber dirigido la selección de Pinto de 1982 para niños de siete y ocho años. Quedamos subcampeones, y no gané el campeonato porque Alex tenía seis años y el seguro que cubría los jugadores para esa liga, no me le permitió jugar porque era un año menor. No gané el campeonato —precisamente— por una jugada en el cuadro que estoy seguro, sin restarles méritos a los jugadores de esa época, que Álex la hubiera hecho con los ojos cerrados”.

Luego de todas estas experiencias, era lógico preguntarle a Cordero qué sentía al saber que había sido parte del desarrollo de Alex

“Es una emoción, es una emoción bien grande”, atinó a decir con voz temblorosa y llorando de emoción.


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