Uno fanático de los Medias Rojas de Boston posa frente al Fenway Park. (AP) (semisquare-x3)
Uno fanático de los Medias Rojas de Boston posa frente al Fenway Park. (AP)

Boston – Estando en esta ciudad, al acercarse al estadio Fenway Park, el visitante puede comenzar a sentir el olor a béisbol.

Aquí, reina la pasión del fanático hacia a su novena local, los Medias Rojas, y más ahora que luchan por el título de la Serie Mundial ante los Dodgers de Los Ángeles. Esto explica la efervescencia en las calles. Es como si los fieles de los Medias Rojas quisieran que el parque abriera temprano para ver el juego sin tener que esperar a la noche.

Pero antes de entrar al histórico estadio, siempre hay mucho que hacer por los alrededores del mismo, pues la cultura de béisbol en esta ciudad tiene todo un componente que gira alrededor del juego, que incluye todo un ‘ceremonial’ antes de entrar por los portones y de que se cante béisbol.

Por ejemplo, ayer durante un recorrido de El Nuevo Día alrededor de las 2:00 p.m., seis horas antes del inicio del segundo partido de la Serie Mundial, una fila de fanáticos de Boston esperaba para ver cuando los jugadores de los Medias Rojas iban llegando en sus vehículos privados por la calle Van Ness. A medida que llegaban, los presentes —apostados detrás de una valla de metal— aplaudían, vitoreaban y gritaban el nombre de cada jugador.

En todo momento, se veían peatones circundando las calles del Fenway Park, y múltiples veces repitiéndose la escena de quien se detenía para tomar una foto con su teléfono móvil a la estatua del legendario Ted Williams, o a los banderines de campeonatos que adornan los costados del vetusto parque.

En una esquina, un vendedor con su rostro pintado con los colores del equipo vociferaba invitando al público a comprar el programa de la serie, con lo que obtendrían gratis una pegatina para el parachoques del auto, que, según el vendedor, es: “Del mejor equipo que ha existido”.

Por otra de las calles, Michael León y su novia Lizeth Rubalcaba, visitantes en Boston provenientes de Los Ángeles, eran los únicos a esa hora del día, que se veían con camisetas de los Dodgers. Y a pesar de viajar desde tan lejos ayer mismo en la madrugada, para apoyar a su equipo de Los Ángeles, León y su prometida son de los que aprecian la rica historia beisbolera de esta ciudad y su estadio. Por eso llegaron temprano.

“Llegamos aquí (Boston) a las 7:30 de la mañana, descansamos un rato, desayunamos y ahora venimos al parque para el tour. Luego saldremos a un restaurante y a las barras a agarrar algún trago y a esperar el juego”, recitó León, todo su itinerario parael día.

Más adelante caminaban Dirk y Tina Quick, un matrimonio de edad avanzada, que también viajó una larga distancia para llegar a Boston, pero a respaldar a los Medias Rojas, a su modo.

Dirk ni Tina tenían boletos para el partido de anoche, pero estaban encantados con la atmósfera que se percibe en Boston, especialmente en las cercanías de Fenway Park.

“Oh hombre, está por lo alto. Todo tiene que ver con béisbol para todo el mundo. Y la gente es amigable, no importa de dónde vengas, a qué equipo le gritas... esto se trata de una gran serie”, expresó Dirk. “Definitivamente veo la pasión. Es como que te arropa esa emoción”, agregó su esposa Tina.

Dirk reveló que en realidad vinieron de la costa oeste de Estados Unidos. “Te digo un secreto, soy un fanático de verdad de los Marineros (de Seattle). Venimos de la costa oeste. Vinimos aquí de vacaciones, por una semana.

"Llevamos tres días ya pasándola por ahí con todo el mundo. Siempre he amado el Fenway Park y a Boston. Big Papi es mi héroe”, agregó Dirk recordando al dominicano David Ortiz, quien estuvo en la última Serie Mundial de Boston en 2013, cuando los Medias Rojas se alzaron con su tercer trofeo de campeones en lo que va del siglo 21.

¿Pero para qué bordear los alrededores del parque, si ni siquiera tienen boletos para el partido?, se le preguntó a la pareja. “Oh, la energía pasa a través de esas paredes”, concluyó Dirk.


💬Ver 0 comentarios