Carlos Correa dice sentir menos presión que en 2015, en sus primeros playoffs. Contra Boston pegó dos jonrones con seis empujadas. (horizontal-x3)
Carlos Correa dice sentir menos presión que en 2015, en sus primeros playoffs. Contra Boston pegó dos jonrones con seis empujadas. (AP)

Los Astros de Houston están una ‘base’ más cerca del objetivo, que es ganar la Serie Mundial. Y aunque todavía queda camino, no hay por qué desperdiciar las oportunidades de disfrutar cada logro durante la travesía.

Fue por eso que los Astros celebraron cuando aseguraron el título divisional del Oeste al concluir con 101 victorias. Y volvieron a derramar champán el lunes en el Fenway Park de Boston al vencer 5-4 a los Medias Rojas para ganar así su Serie Divisional de la Liga Americana, 3-1.

Pero una cosa es celebrar, y otra es que los Astros fueran a desenfocarse. Algo muy difícil de que ocurra a juzgar por los acontecimientos en torno a la franquicia en el presente año. Desde que la organización se lanzó al terreno durante los entrenamientos primaverales, ya las expectativas eran llegar hasta el final.

“Estamos muy contentos con lo que hemos logrado, pero no hemos terminado ahí”, dijo el campocorto boricua Carlos Correa vía telefónica a El Nuevo Día desde su hogar en Houston. “Queremos lograr mucho más. Tenemos metas más grandes todavía, y esa es llegar a la Serie Mundial. Tenemos que esperar mañana (hoy) a los Yankees y Cleveland a ver quién gana”.

Tan convencido luce el santaisabelino, que mencionó la diferencia entre los que fueron sus primeros playoffs, y esta temporada.

“El sentir del equipo es bien diferente al de 2015; obviamente nos quedamos cortos. Este año, en cuatro juegos pudimos vencer a un equipo bueno en Boston y eso lo que ocasiona es que la confianza sigue subiendo”, agregó Correa, quien aunque promedió solo .235 en la Serie Divisional, sacudió dos cuadrangulares y empujó seis carreras.

Correa está más que satisfecho con esa labor, consciente de que no tiene que hacerlo todo él, sobre todo con una temible alineación que promedió .282 colectivamente en 2017, para terminar con el mejor bateo de las Mayores.

“Este año la diferencia es mucha más tranquilidad, ningún tipo de presión. En el 2015 había un poquito más de presión… era mi primer año en Grandes Ligas. Tenía que lucir bien para que mi equipo pudiera ganar. Pero este año, con el equipo que tenemos, es mucho mejor que en el 2015, y cuando tienes tantos peloteros buenos alrededor de ti, eso te quita un poco de presión porque no necesariamente tienes que hacerlo tú todos los días”, dijo el primer seleccionado del sorteo de novatos de Grandes Ligas en 2012.

“Eso es lo importante del equipo de nosotros. En la alineación, del 1 al 9, todo el mundo puede hacer daño, todos son buenos bateadores. Y pues, la realidad es que podemos estar perdiendo por una carrera o por cinco, y nunca estamos fuera del juego, porque en cualquier momento podemos anotar muchas carreras”.

Los números de los Astros respaldan su argumento. Houston tuvo un festín en su casa en los primeros dos encuentros contra Boston en la Serie Divisional, al conectar 24 inatrapables, incluyendo seis cuadrangulares, y anotó 16 carreras. Colectivamente los Astros batearon .333 con 18 de sus 49 hits para extrabase, ocho de ellos jonrones.

“Ellos tienen más pitcheo, pero la ofensiva de nosotros también está potente y simplemente tratamos de aprovecharnos de los errores que los pitchers cometían para nosotros hacer nuestro trabajo y obviamente anotar todas las carreras que anotamos”.

Cora alaba el pitcheo

Por otro lado, en entrevista por separado, el coach de la banca de los Astros, el puertorriqueño Álex Cora, coincidió con Correa, pero también alabó el pitcheo de Houston.

“Hay que celebrar cada una de esas. Ahora a descansar hoy (ayer) y mañana a prepararnos para la próxima”, fue la primera reacción de Cora.

“Hicimos buen trabajo con los abridores (Justin Verlander y Dallas Keuchel) en la casa. Nosotros veníamos de jugar bien contra ellos (al final de la temporada regular) y cuando ofensivamente estamos así, es un equipo sumamente difícil de derrotar. Y jugamos buena defensa”, señaló el técnico boricua.

El técnico boricua conoce muy bien el escenario en que sus Astros se alzaron con el triunfo en la Serie Divisional, luego de caer el domingo 10-3 en el tercer partido, y además está convencido que la experiencia fue de crecimiento para los jugadores jóvenes de Houston.

“Un sitio especial y difícil para hacer lo que los muchachos hicieron”, dijo replicando un mensaje que publicó en su cuenta personal de Instagram la noche del lunes tras el triunfo, acompañado por una foto mostrando parte del terreno del Fenway Park.

“Ayer (el lunes) crecimos como equipo. El estadio estaba vivo. Vamos a tener situaciones en que hay que ir a Cleveland o hay que ir a Nueva York, y son escenarios igual de incómodos que Boston”.

Por ahora, para el técnico, los Astros pasaron la prueba.


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