Christian Vázquez sostiene el trofeo de campeón de la Serie Mundial tras el memorable triunfo de sus Medias Rojas de Boston. (AP / David J. Phillip) (semisquare-x3)
Christian Vázquez sostiene el trofeo de campeón de la Serie Mundial tras el memorable triunfo de sus Medias Rojas de Boston. (AP / David J. Phillip)

Los Ángeles – Tan pronto, el dominicano Manny Machado abanicó el último lanzamiento del partido, el receptor boricua de los Medias Rojas de Boston, Christian Vázquez, corrió a toda velocidad hacia el montículo para abrazar al zurdo Chris Sale.

Vázquez fue uno de los primeros protagonistas de la celebración de los Medias Rojas al vencer 5-1 a los Dodgers de Los Ángeles en el quinto juego de la Serie Mundial para alcanzar el campeonato.

Y minutos después, Vázquez vivió uno de los momentos más memorables para cualquier jugador al cargar en sus manos el trofeo de campeón.

 “(Estoy) Supercontento. Le doy gracias a Dios primero, y a mi familia por todo el apoyo que me dieron. Esto es un sueño hecho realidad. Ser campeón de la Serie Mundial es una emoción tremenda”, dijo Vázquez en medio del festejo del título.

“Desde el primer día en los entrenamientos primaverales todo el mundo estaba enfocado en que queríamos ganar y lo logramos. Esto era lo que todo el mundo quería, ganar la Serie Mundial. Todo el mundo hizo su trabajo, puso un granito de arena para ganar y lo hicimos”, apuntó

Steve Pearce bateó un cuadrangular de dos carreras en la primera entrada ante el zurdo de los Dodgers Clayton Kershaw, y añadió otro solitario en la octava ante el derecho dominicano Pedro Báez, para sentenciar el partido.

El veterano primera base de 35 años concluyó como el Jugador Más Valioso de la Serie Mundial al batear para promedio de .333 con tres cuadrangulares y ocho carreras remolcadas, y cinco anotadas. “Es la mejor sensación de mi vida. Esto es lo que deseas desde pequeño, que puedas ser parte de algo como esto. Con este grupo especial de muchachos allá afuera, celebrar con ellos, eso fue asombroso”, dijo Pearce.

“He pasado por muchas cosas en mi vida y mi carrera para estar aquí, y no podría estar más agradecido”, sostuvo.

Price fue clave

En tanto, el zurdo David Price, venía de un historial nefasto como lanzador abridor en juegos de playoffs, y parecía que continuaría este año con ese marasmo cuando en la serie divisional ante los Yankees, sufrió su noveno revés sin victorias. El zurdo, sin embargo, recibió la confianza del dirigente boricua Alex Cora y respondió con tres victorias consecutivas, incluyendo las dos que pusieron fin a la Serie de Campeonato de la Liga Americana ante Houston y la Serie Mundial ante los Dodgers. “Fue bien duro, absolutamente”, dijo Price.

“Ahora tengo las cartas (de triunfo) en la mano. Y se siente tan bien. No puedo decirte cómo se siente sostener esa carta de triunfo. Y ustedes muchachos la han sostenido por un largo tiempo. Y han jugado esa carta extremadamente bien”, le dijo Price, quien ganó dos veces en la Serie Mundial, el segundo y quinto juego.

Y parte de su éxito Price se lo atribuye a la relación que desarrolló con su dirigente Alex Cora. “Nuestra relación es definitivamente bien única. Comenzó la primera semana de enero o la segunda, cuando salimos a un almuerzo del equipo, Chris Sale, Sandy León, Jackie Bradley y yo. Allí sentó la tónica en la primera reunión con solo nosotros cuatro”.


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