El puertorriqueño habló de su desempeño durante el primer partido de la Serie de Campeonato de la Liga Americana.

Boston - Previo al inicio de la serie de campeonato de la Liga Americana, el dirigente puertorriqueño de los Medias Rojas, Alex Cora, dijo a miembros de la prensa que si alguien podía tener problemas con su bateo en el frío clima de Boston, ese era el cubano Yulieski Gurriel.

Lo que no anticipaba quizás, es que el primera base encontraría la manera de calentarse, aunque fuera tarde en el juego, en ruta a un triunfo 7-2 en casa ajena, para tomar ventaja de 1-0 en la serie de campeonato de la Liga Americana sobre los Medias Rojas de Boston.

Un jonrón de tres carreras en la parte alta de la novena entrada, cuando ya Houston tenía ventaja de 4-2, pero no decisiva, puso el triunfo en caja de seguridad para los Astros.

“No me habían salido bien las cosas al principio. En el turno anterior traté de impulsar una carrera para tratar de arreglar el día, pero no pude. Y entonces todavía me quedaba una oportunidad y traté de traer una carrera, pero vinieron tres y fue mucho mejor”, Gurriel, quien llevaba de 4-0 con un ponche antes de ese turno ante los envíos de Brandon Workman, el quinto de seis lanzadores que utilizaron los Medias Rojas en este juego.

Cuando un miembro de la prensa le recordó lo que Cora había dicho antes de la serie, en torno a cómo le afectaría el frío supuestamente, el oportuno bateador rió.

“Él me conoce. Desde el principio me era muy difícil. No es muy habitual para mí jugar con frío y por eso las cosas no me salen bien. No sentía ni el bate (en las primeras entradas) pero a medida que fue avanzando el partido, me fui adaptando”.

Fue el puertorriqueño Carlos Correa quien pareció encender la mecha para los Astros tres entradas antes, cuando quebró el empate 2-2 en la sexta entrada, con un oportuno hit al central con dos compañeros en base.

“Me sentí muy bien. Me he estado sintiendo bien desde la serie con Cleveland (divisional). Mi espalda está mejor. Lo más importante es que me ha dado más confianza”, dijo refiriéndose a la lesión que lo ha estado aquejando desde la segunda mitad de la temporada regular hasta estos playoffs.

De hecho, tras irse de 9-0 en sus primeros turnos en la serie divisional ante los Indios, conectó un importante jonrón de tres carreras que sentenció el triunfo para Houston y le dio el pase a esta serie de campeonato. Anoche, tras fallar en su primer viaje al plato, conectó limpiamente un envío del tirapiedras Joe Kelly, quien le había recetado un par de rectas a 100 millas por hora en ese mismo turno.

“Me siento muy bien. Mi cuerpo se siente en las mejores condiciones que se ha sentido desde que regresé del DL (disable list). Estoy ahora enfocado en ayudar al equipo y eso es lo que hemos estado haciendo en los últimos dos juegos (el final ante Cleveland, y el primero de anoche ante Boston). Esperamos seguir así”.

Tanto el abridor de Boston, Chris Sale, como el de Houston, Justin Verlander, mostraron descontrol al conceder cuatro bases por bolas cada uno, algo sorpresivo considerando la clase de lanzadores que son y que se esperaba un fino duelo de tiradores. A ambos ese descontrol les costó dos carreras.

Pero Sale salió después de cuatro entradas perdiendo 2-0 y a Verlander le fue mejor, pues aunque permitió el empate en la quinta entrada, tiró seis completas y Correa le permitió salir de la lomita en ventaja para acreditarse eventualmente la victoria.

“Me sorprendió un poco (su descontrol). Creo que estaba tratando de hacer un poquito de más de lo que tiene que hacer”, dijo por su parte el boricua Martín Maldonado, quien le recibió el juego a Verlander detrás del plato. Maldonado no cree que los nervios traicionaran a Verlander, sino que simplemente, no estaba ejecutando los pitcheos.

“Eso le pasa a cualquier lanzador. Pero por lo menos tuvo la oportunidad de que solo le hicieran dos carreras y nos mantuvo en el juego. Después cuando anotamos, hizo tremendo en la siguiente entrada”, agregó Maldonado.

Verlander dio crédito, por supuesto, a la ofensiva oportuna de sus Astros.

“Este equipo encuentra la manera. En los momentos grandes sacan la cara. De arriba a abajo (la alineación) nadie está preocupado por quién va a ser el héroe, aunque tengamos un héroe. El jonrón de Yuli tarde en el juego, el jonrón de (Josh) Reddick y Carlos (Correa) apareciendo con un gran sencillo impulsador para ponernos al frente”, destacó el pitcher derecho.

En el lado de Boston la noche fue larga, especialmente para el dirigente Cora, quien no pudo contar con una salida más prolongada del zurdo Sale.

Encima, Cora resultó expulsado del juego por apenas segunda vez en este su año de debut como dirigente. Su respuesta cuestionando un aparente pitcheo fuera de la zona que el árbitro principal apreció como strike y provocó el ponche de Andrew Benintendi en la quinta entrada, fue lo que lo molestó, además de que terminó una serie amenaza de Boston.

“Tú puedes argumentar por las bolas y strikes. Y yo lo hice. Es vergonzoso que esto pase en los playoffs”, dijo Cora en alusión al fallo de los oficiales en la apreciación. “No fue agradable ver el juego en el camerino. Yo tengo un trabajo que hacer y dirigir al equipo desde el dugout, pero a veces tienes que hacer lo que tienes que hacer para defender a tus jugadores”.


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