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El técnico boricua Edwin Rodríguez cree que su ascenso al cuerpo de entrenadores de los Padres de San Diego en Grandes Ligas, podría abrirle las puertas para permanecer arriba en 2018. (vertical-x1)
El técnico boricua Edwin Rodríguez cree que su ascenso al cuerpo de entrenadores de los Padres de San Diego en Grandes Ligas, podría abrirle las puertas para permanecer arriba en 2018. (Archivo)

El piloto y coach puertorriqueño Edwin Rodríguez se mostró entusiasmado con la nueva puerta que se le abrió esta semana en Grandes Ligas, y no deja de pensar en su objetivo de volver a dirigir algún día al más alto nivel.

El técnico fue el primer boricua -y único hasta el momento- en haber dirigido en propiedad un equipo de las Mayores, tras su experiencia con los entonces Marlins de Florida entre las temporadas 2010 y 2011. Cuando aceptó una oferta de trabajo con la organización de los Padres durante el tiempo muerto previo a esta campaña 2017, Rodríguez venía de trabajar con los Indios de Cleveland en liga menor.

Rodríguez, que estuvo dirigiendo este año la filial Clase A avanzada de los Padres, donde figuran las principales promesas de la franquicia, fue ascendido ayer al cuerpo de coaches del equipo grande, para que concluya la temporada 2017 en el 'Gran Circo'.

Su ascenso, luego de culminada la temporada en liga menor, la ve como una buena señal en lo que respecta a su meta a mediano o largo plazo, de ser piloto en propiedad nuevamente.

“Eso siempre ayuda (estar en el equipo grande). No es lo mismo estar a este nivel trabajando, que estar en las ligas menores. La exposición es diferente”, dijo Rodríguez a El Nuevo Día en entrevista telefónica. “Pero esos son objetivos que uno quiere lograr… volver a dirigir de nuevo. Pero por el momento la confianza me la ha dado el dirigente (Andy Green), que fue él mismo quien me llamó (para la noticia de su ascenso). Tuve una reunión de hora y media con él a puerta cerrada por iniciativa de él”, destacó Rodríguez.

El técnico boricua se siente satisfecho además porque dice que distinto a ocasiones anteriores, esta vez no fue alguien de la gerencia quien lo llamó para ofrecerle el puesto, sino el mismo piloto del equipo grande.

“La confianza que me ha dado en esta última semana ha sido tremenda. Nunca antes había visto ese tipo de confianza de un dirigente. Anteriormente había tenido algún tipo de acercamiento de otras organizaciones, pero venía de la oficina (gerencia). Y eso a mí nunca me ha gustado”, reconoció, en alusión a que por lo general puede tener una implicación que los directivos de una franquicia están por prescindir de los servicios del dirigente en propiedad, o al menos tienen la intención.

“La única razón por la que acepté esta (oferta) es porque él (Green) fue quien me llamó a Puerto Rico. Ha hecho todos los arreglos, más tuve la reunión de ayer, que fue iniciativa de él. La confianza me la ha dado”.

Su función será evaluar los jugadores

Rodríguez explicó que sus funciones en el equipo grande por lo que resta de temporada serán varias y no tendrá un cargo en específico, sino que se dedicará más a evaluar a los jugadores y al equipo en general, para reunirse al final de la campaña con Green una vez más, y rendirle un informe.

El coach puertorriqueño, quien dirigió al Equipo Nacional de Puerto Rico a dos subcampeonatos del Clásico Mundial de Béisbol en 2013 y 2017, cree que las posibilidades de quedarse con el equipo de Grandes Ligas de los Padres para 2018 son buenas, indistintamente de la posición que vaya a ocupar.

“Yo creo que sí, serían buenas. Ya llegué a un acuerdo multianual con ellos en agosto, con la organización, para cualquier capacidad en ligas menores que me estarían asignando. Pero sí, las oportunidades son buenas (de quedarse en Grandes Ligas), primero por la confianza que me ha dado el dirigente, y segundo porque en esta organización, más del 50 por ciento de los peloteros son latinos. Y si me han dado esa confianza y yo puedo responder a esa confianza, las oportunidades van a mejorar”, agregó Rodríguez, un exjugador de Grandes Ligas con los Yankees de Nueva York (1982) y los propios Padres de San Diego (1983 y 1985).

Para su agente, el también representante de peloteros, Melvin Román, la movida de la organización con Rodríguez esta semana es una buena señal, pero aclaró que por respeto a Andy Green y al resto del cuerpo de entrenador, Edwin no está aspirando a la posición de dirigente necesariamente en ese equipo.

“Si en algún momento llega la oportunidad de ser entrevistado por alguno de los otros 29 equipos, pues a su momento consideraría hacerlo. Pero al momento está ahí, porque el equipo le pidió. No está en busca de ese trabajo (dirigente) en San Diego”, dijo Román, agente de estrellas como el receptor boricua Yadier Molina, entre una cartera que incluye a sobre 70 peloteros de las Mayores y también de las ligas menores.

Román explicó que muchas organizaciones, al igual que hacen con sus rosters al expandirlos a 40 para subir a los mejores jugadores de liga menor al final de temporada, también hacen lo mismo con sus entrenadores del sistema finca, lo cual no necesariamente implica una garantía de que se queden arriba para la siguiente campaña.

No obstante, por la atención y confianza que le ha brindado Green al boricua, los planes podrían ser mucho más serios para 2018. Y Rodríguez está entusiasmado con el proyecto que representan los Padres, a pesar de ser un equipo con uno de los peores récords de la Liga Nacional (65-80) y quienes se encuentran a 28 juegos del primer lugar (Dodgers) en la División Oeste.

“De hecho, esa fue una situación que cuando llegué a Cleveland estaba último en la división (Central de la Americana). Todos esos muchachos que están ahora en Grandes Ligas (con los Indios), en algún momento trabajé con ellos (en liga menor). Y yo veo esto ahora en esa tendencia. Lo único que, pues, se me da la oportunidad (en San Diego) de trabajar directamente con ellos a este nivel alto”, concluyó Rodríguez.


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