Javier Báez, de los Cachorros de Chicago, conectó el primer indiscutible de la Liga Nacional en el Juego de Estrellas. (Armando Gallardo / Especial para El Nuevo Día) (horizontal-x3)
Javier Báez, de los Cachorros de Chicago, conectó el primer indiscutible de la Liga Nacional en el Juego de Estrellas. (Armando Gallardo / Especial para El Nuevo Día)

Washington -  Los truenos empezaron antes de que iniciara el juego. Una tormenta amenazó con aplazar el partido.

El cielo se arregló.  Y dio paso a otros estruendos.

En un partido de estrellas marcado, como la noche anterior, por jonrones, los representantes de los Astros de Houston Alex Bregman y George Springer dieron cuadrangulares consecutivos en la parte alta de la décima entrada, para guiar a la Liga Americana a una victoria 8-6 sobre la Liga Nacional, su sexta consecutiva en el clásico del verano de las Grandes Ligas de EE.UU (MLB).

En total, se conectaron 10 cuadrangulares, cinco de cada equipo, una marca para un juego de estrellas.

Los cuadrangulares de Bregman y Springer ocurrieron justo después de que el boricua Edwin Díaz (Marineros de Seattle), fallara en cerrar el juego. Con J.T. Realmuto en base, que acababa de recibir una base por bolas, un cuadrangular del segunda base de Cincinnati, Scooter Gennett, llevó el juego a entradas extras.

Una entrada antes un cuadrangular con dos en base del campo corto dominicano Jean Segura, de los Marineros de Seattle, parecía encaminar a la Liga Americana a una victoria en las nueve entradas reglamentarias.

Inmediatamente antes del jonrón de Segura – que encontró en base a Springer y Shin-Soo Choo(Texas), que habían pegado de hit-, la primera base de la Liga Nacional y Cincinnatti, Joey Votto, dejó caer un bombo del siore de Seattle. 

Aunque no pudo salvar el juego en la novena, Díaz fue el lanzador ganador.

Después de los cuadrangulares de Bregman y Springer, sencillos de Segura y Mitch Moreland (Boston), más un bombo de sacrificio de Michael Brantley (Boston) colocaron el partido en caja de seguridad para la Liga Americana.

Antes de que acabara el juego, Votto la desapareció por el jardín derecho, para cerrar el marcador.

Para la capital estadounidense representó el primer juego de estrellas de MLB en medio siglo. También la primera vez que a un Juego de Estrellas de MLB en la capital estadounidense no asistió el presidente de EE.UU. Con los vientos que han llegado esta semana desde Finlandia, la presencia de Donald Trump, de todos modos, hubiese sido agregar mal tiempo al evento.

La clase boricua del Juego de Estrellas de 2018 dejó su huella.

José Berríos, de los Mellizos de Minnesota, lanzó una entrada en cero, concediendo una base por bolas.

Dos de los cuatro bateadores a los que se enfrentó fueron boricuas. A Javier Báez – segunda base de los Cachorros de Chicago-, lo dominó con un bombo al derecho. Yadier Molina, receptor de los Cardenales de San Luis y capitán del equipo nacional de Puerto Rico, por su parte, levantó a los 43,843 que pagaron con un largo y fuerte batazo de out al central.

Berríos intercambió palabras con ambos. “Nos saludamos”, dijo Berríos, al indicar que no hubo ninguna broma de por medio, “todo con respeto al juego”.

Báez, como primer bate, debutó en un Juego de Estrellas de MLB conectando el primer hit de la Liga Nacional, frente a Chris Sale (Boston), una línea al central. Cuando le tocó el turno frente a Berríos, desde el dugout de la Americana Francisco Lindor, le hacía comentarios.

Para Joe Jiménez, el relevista de los Tigres de Detroit, el debut en el clásico del verano de MLB fue retirar al único bateador que se enfrentó, Bradley Crawford, a quien ponchó en la cuarta entrada. “Lo trabajé con rectas y ‘slider”, dijo a El Nuevo Día.

Para Molina, el veterano del grupo y en su noveno partido de estrellas, su participación se limitó a batear de emergente. Lleva de 9-5 en estos eventos. Lindor también consumió un solo turno, en la sexta. Fue sustituido en la octava, por Segura.

Aaron Judge, quien con su poder ahora impone la ley en los Yankees de Nueva York, abrió las anotaciones en la alta de la segunda entrada, frente a la estrella de la casa, Max Scherzer (de los Nacionales de Washington), el lanzador abridor de la Liga Nacional, con un cuadrangular.

Mike Trout (Los Ángeles Angels) lo imitó en la tercera, ante el lanzador de los Mets de Nueva York Jacob DeGrom, para dar temprana ventaja, de 2-0, a la Liga Americana.

La Liga Nacional anotó su primera carrera en la baja de la tercera con cuadrangular del receptor de los Cachorros de Chicago, Wilson Contreras por el jardín izquierdo.

Trevor Story, campo corto de los Rockies de Colorado, empató el partido en la séptima con otro cuadrangular, pero Segura abrió el marcador una entrada después. La tercera carrera de la Nacional fue otro cuadrangular, esta vez de Christian Yelich (Milwaukee).

Manny Machado, que abrió en el campo corto por la Liga Nacional y pudo vestir el uniforme de Baltimore por última vez, aprovechó que Matt Kemp, de los Dodgers de Los Ángeles, dio un doblete para tomarse un selfie con él. Si los informes anoche estaban correctos, los Dodgers eran los favoritos para obtener a Machado, quien será agente libre al termina la temporada, en un cambio que puede marcar la división oeste de la Nacional.


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