Alex Cora hizo historia el domingo cuando se convirtió en el primer dirigente boricua en ganar una Serie Mundial. Fue apenas el segundo hispano en lograrlo. (AFP / Harry How) (semisquare-x3)
Alex Cora hizo historia el domingo cuando se convirtió en el primer dirigente boricua en ganar una Serie Mundial. Fue apenas el segundo hispano en lograrlo. (AFP / Harry How)

Alex Cora levantó en alto el trofeo que proclamaba como nuevos campeones de la Serie Mundial a sus Medias Rojas de Boston, el pasado domingo. De esta forma, no solo se consumaba una de las historias más extraordinarias del béisbol para Nueva Inglaterra.

También fue el final de una semana mágica y memorable para Puerto Rico, que hace más de un año vivió una de las más grandes tragedias en la historia del país tras el azote del huracán María.

En un periodo de cinco días, la isla celebró en grande los logros de cuatro de sus hijos en las Grandes Ligas. Fueron protagonistas de las principales historias en el mejor béisbol del mundo.

El pasado miércoles, Yadier Molina, receptor de los Cardenales de San Luis, escribió la primera historia al ser recipiente del importante premio Roberto Clemente, un galardón que se le entrega a aquel jugador que sobresalió tanto en el terreno como fuera de él. Molina estuvo muy activo entregando suministros a distintas comunidades, tras el huracán.

Al siguiente día llegó la noticia sobre la contratación de Charlie Montoyo como dirigente de los Azulejos de Toronto. Fue apenas el cuarto boricua en ser nombrado piloto de una novena en la historia de las Mayores.

Entonces el sábado, Edwin “Sugar” Díaz fue premiado con el trofeo de Relevista del Año en la Liga Americana, después de su épica actuación con los Marineros de Seattle. El naguabeño concluyó líder en rescate en todas las Mayores con 57.

Y la principal historia llegó el domingo, cuando Cora se convirtió en el primer boricua y segundo hispano en ganar una Serie Mundial cuando Boston dispuso de los Dodgers de Los Ángeles en cinco juegos, cerrando una semana memorable para la isla.

“Pienso que nunca ha habido algo así en nuestra historia en el béisbol”, dijo Eduardo Pérez, un exjugador de Grandes Ligas que actualmente funge de analista en ESPN.

“Todo lo que nos ha pasado esta semana en las Grandes Ligas. Eso del nombramiento de Montoyo, no solo es el dirigente de Toronto sino de Canadá. Es (un momento) emocionante de presenciar. Y saber que quedan más y que pronto, lo más seguro, van estar dirigiendo otros como Josué Espada, es emocionante”, dijo Pérez a El Nuevo Día.

Lo que vivió el béisbol puertorriqueño durante los pasados días es, sin duda, la culminación de uno de los mejores años para Puerto Rico en las Grandes Ligas en términos colectivos.

Además de Cora convertirse en el segundo piloto boricua en la historia de las Mayores, Dave Martínez le siguió los pasos cuando dirigió a los Nacionales de Washington.

Galardones en camino

Jugadores como Javier Báez, Francisco Lindor, Eddie Rosario y Díaz también tuvieron actuaciones de ensueño en la campaña.

Báez es candidato fuerte al premio de Más Valioso en la Liga Nacional. Báez, Molina, Lindor y Martín “ Machete” Maldonado también fueron anunciados en pasados días como finalistas para el Guante de Oro.

“Todo el mundo habla de que el béisbol en Puerto Rico está muerto, que no hay gente que quiere echar el béisbol adelante. Pero las actuaciones de los equipos nacionales de Puerto Rico han sido buenas. Internacionalmente, estamos produciendo alta calidad (de jugadores) en Grandes Ligas”, agregó Pérez.

En cuanto a Cora, el exjugador de las Mayores se mostró confiado en que su gesta pueda abrirle camino a otro grupo de técnicos boricuas que tienen las credenciales para dirigir en las Mayores.

“Lo que hizo Alex solamente ayuda al resto de los aspirantes puertorriqueños que quieren ser dirigentes en Grandes Ligas”, dijo Pérez, quien también ha sido mencionado y considerado parara dirigir en ese béisbol.

Celebra Edwin Rodríguez

Otro de los que está disfrutando el excelente momento que está viviendo Puerto Rico es precisamente uno de los protagonistas de ese resurgir de la isla en el béisbol de las Grandes Ligas.

En el 2010, Edwin Rodríguez se convirtió en el primer puertorriqueño en dirigir en las Mayores.

El ponceño asumió la dirección de los entonces Marlins de Florida tras el despido de Fredi González Al siguiente año comenzó dirigiendo en propiedad hasta que renunció tras 71 partidos celebrados.

“La semana pasada vimos el resultado de mucho esfuerzo, trabajo, dedicación y entrega de muchos obreros del béisbol que habemos alrededor de la isla”, dijo.

“Desde esos entrenadores y directivos en las ligas infantiles y juveniles hasta la liga profesional de Puerto Rico se trabajó para eso”, sostuvo Rodríguez, quien está dirgiendo a los Gigantes del Cibao en la liga invernal de República Dominicana.

Rodríguez, quien guió a la novena de Puerto Rico a sendos subcampeonatos en los pasados dos Clásicos Mundiales, aseguró que el proceso de sembrar estos frutos fue largo, pero ya se está viendo el producto de esa cosecha.

“Fue un periodo demasiado largo de ‘decadencia’ e improvisación en el desarrollo de nuestros prospectos. Pero al final se dio con el resultado correcto”, dijo el también dirigente de Liga Menor.

“Por todo lo sucedido me siento sumamente contento y orgulloso de ser puertorriqueño. No solo por ser parte integral de esa ‘familia’ del béisbol sino por el simple hecho de ser puertorriqueño. Personalmente no creo en casualidades, creo en procesos en determinación y en la resiliencia individual y colectiva de la gente de Puerto Rico. El deporte siempre ha sido un reflejo de la sociedad y lo sucedido esta semana es el resultado”, concluyó.


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