Heliot Ramos está promediando .246 en Clase A, pero en los más recientes cuatro juegos bateó para .467 con tres anotadas y cuatro remolcadas. (horizontal-x3)
Heliot Ramos está promediando .246 en Clase A, pero en los más recientes cuatro juegos bateó para .467 con tres anotadas y cuatro remolcadas. (André Kang)

En apenas su segunda temporada en el béisbol organizado en ligas menores, y su primera completa, el jardinero maunabeño Heliot Ramos está llamando la atención como lo demuestra su inclusión en el Juego de Futuras Estrellas, en el que participará este próximo domingo como el único boricua.

Y el hecho de que haya sido escogido sin tener necesariamente los mejores números, habla del reconocimiento que está haciendo el béisbol organizado sobre su potencial.

Su agente, Willie Joe Ronda, fue el primero en reconocer el lento inicio de temporada de su cliente, que fue escogido en la primera ronda, turno 19, por los Gigantes de San Francisco en el sorteo de novatos de 2017.

Pero este dijo que para Major League Baseball no solo importan las estadísticas, sino la proyección que tengan esos jugadores.

Hasta ayer, Ramos bateaba .246 con seis jonrones y 28 carreras remolcadas, cuarto en el equipo en esos últimos dos renglones. Es además el segundo de su club en dobletes conectados con 19 (sexto en un empate en la South Atlantic League), y el tercero en total de hits con 75.

En el duelo de Futuras Estrellas, antesala al Juego de Estrellas de Grandes Ligas, participan las mayores promesas del sistema de ligas menores, muchos de los cuales están a un paso de dar el salto al ‘Gran Circo’. Como estableció Ronda hace unos días, lo que sorprende es que Ramos haya sido invitado a pesar de que solo tiene 18 años, cuando en ese escenario participan peloteros que sobrepasan los 20 y perfilan como prontos ascensos a Grandes Ligas.

“Me sorprendió, no me esperaba eso”, dijo Ramos en entrevista telefónica con El Nuevo Día, previo a un partido con los GreenJackets de Augusta, filial Clase A de los Gigantes. “Porque sinceramente es mi primer año, mi primera temporada full. Es la primera oportunidad que tengo y no esperaba que me invitaran así tan temprano para ese evento. Y como empecé lento…”.

“Es algo que quería lograr y es algo que cualquier pelotero de liga menor anhela además de llegar a Grandes Ligas”, agregó Ramos en torno a lo que será su participación en el Juego de Futuras Estrellas como parte del equipo del mundo, que enfrentará a un conglomerado de talento exclusivamente de Estados Unidos.

Ramos, el puertorriqueño con la segunda mayor bonificación en la historia del draft, al firmar por $3.1 millones, tuvo en efecto una lenta arrancada esta temporada, luego de quemar la liga en la Clase Rookie en 2017 con promedio de bateo de .348 y seis cuadrangulares con 27 carreras empujadas y 33 anotadas en apenas 35 partidos.

Va calentando poco a poco

Este año, en Clase A, su producción ha tardado en aparecer. Pero en lo que va de julio ha bateado de hit en ocho de los últimos 10 encuentros. Sin incluir la acción de ayer, llevaba cuatro partidos en línea con al menos un imparable y promedio de .467 con tres carreras anotadas y cuatro remolcadas en ese breve lapso.

“Estoy trabajando y estoy mejorando, cogiendo buenos turnos y volviendo a donde se supone que esté. Simplemente estaba perdido, no me acostumbraba al pitcheo vivo, o no al pitcheo, pero como que no le veía la secuencia. No hacía los ajustes que eran”, indicó sobre lo que le sucedió al principio de esta temporada.

“Intentaba hacer los ajustes pero no me salía lo que era. Pero seguí trabajando, pensando y buscando vIdeos míos. Me veía y Willie Joe por el otro lado me ayudaba, más los hitting coaches de aquí, que siempre me están ayudando. Ahí pude salir a flote”.

Ramos descartó que en algo haya tenido que ver el bolazo que recibió en las postrimerías de la pasada campaña, que movió al equipo a protegerlo tras ser diagnosticado con una contusión en la cabeza.

“Era que no pensaba, no me metía bien en los turnos. Pensaba que era igual que en la Rookie League, y aquí hay gente de 20 y pico de años… gente mayor que ya sabe lo que hace”, agregó el jugador.

“Hay que tener la mente limpia porque si no la frustración te llega rápido. Yo por lo menos me he mantenido en cintura, me siento bien, no caído. Sigo metiendo mano y sigo adelante”.

Oportunidad única para interactuar con Big Papi

Ramos también conversó sobre lo que significará ser dirigido en el partido del domingo por Ortiz, el “Big Papi”, sobre todo porque según indicó su agente, Ronda, el dominicano fue el jugador favorito de Heliot cuando era niño, y aún atesora una foto junto al otrora toletero de los Medias Rojas.

“Es algo grande porque podré hablar con él y sacarle información de lo que él hizo en su carrera, y esas cosas. Lo admiraba por la forma en que bateaba, por lo que hizo en el plato. En verdad, veía el respeto que le tenían”, dijo.

Resulta que Heliot, teniendo unos 10 a 11 años de edad, fue a visitar a su hermano Henry a un entrenamiento primaveral, poco después de que firmó en 2010 con los Medias Rojas luego del draft de ese año.

“Fui a visitarlo a un spring training y mi hermano me dijo, ‘te tengo una sorpresa’. Me llevó al parque y como él sabía que me gustaba David Ortiz, estábamos en un ‘cage’ (de bateo) y me lo presentó)”, recordó.

Allí Heliot se fotografió con él, imagen que todavía guarda como recuerdo de quien muchos consideran un futuro miembro del Salón de la Fama. “Vamos a ver qué se me ocurre en el momento”, contestó cuando se le preguntó si aprovechará el reencuentro con Big Papi para comentarle algo.


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