Henry Ramos y los Indios buscan el pase a la serie final en el round robin del béisbol invernal. (GFR Media) (semisquare-x3)
Henry Ramos y los Indios buscan el pase a la serie final en el round robin del béisbol invernal. (GFR Media)

Henry Ramos se ha convertido en una garantía cada vez que se para en el plato con compañeros en posición anotadora.

El jardinero maunabeño ha sido parte esencial en una alineación repleta de jugadores productivos en la Sultana del Oeste.

Envuelto en la mejor campaña invernal de su carrera, Ramos fue uno de los bateadores más oportunos no solo de los Indios de Mayagüez, sino de todo el torneo.

De acuerdo a las estadísticas suministrada por el periodista y comentarista Pachy Rodríguez, Ramos promedió para .411 con tres jonrones y 20 remolcadas con compañeros a bordo, y para .500 con nueve remolcadas con dos outs.

Pero la más impresionante de sus estadísticas fue con corredores en posición anotadora al promediar .419 con 14 impulsadas. Sin gente en base, el bateador ambidextro apenas presentó porcentaje de .185. “Todos saben que tenemos un buen equipo y los que están al frente mío estaban en base y eso me ha beneficiado. Yo no hubiese empujado a nadie si no hubiesen estado ahí. Eso me ha dado ventaja al tener peloteros de buen calibre”, dijo Ramos a El Nuevo Día.

Ramos fue parte de una maquinaria que se especializó por venir de atrás y marcar carreras en el momento propicio. Un ejemplo de ello está palpable en las estadísticas. Mayagüez tuvo a tres de los cuatro máximos empujadores de carreras en el torneo regular.

Kennys Vargas se marchó con 20 remolcadas, mientras que Yariel González concluyó con 23. Ramos trajo a la goma a 21. Ramos ha dejado una buena impresión.

“No lo conocía porque estuve fuera varios años, pero me impresionó desde el primer día. Fuerte, rápido, buen brazo. Tiene todas las herramientas”, dijo el exjugador Armando Ríos, coach de bateo de los Indios. “Al principio le dije que no lo veía robando base, tocando ni cogiendo bases. Después de eso hemos trabajado mano a mano. Henry es un pelotero que puede ser un Grandes Ligas”.

Ríos indicó que se ha mantenido trabajando con Ramos no solo en los aspectos técnicos del bateo, sino también en el mental. “Trabajo diariamente con él. Henry es una persona que se mete mucha presión. Creo que cuando pueda dominar esa parte lo mejor posible, sus reacciones van a ser un Grandes Ligas. Solo tiene 26 años. Está probado”, dijo Ríos.

En su octava campaña en la liga invernal, Ramos puso los mejores números de su carrera. Promedió .295 con cuatro vuelacercas y 21 impulsadas.

“Cositas que he ido aprendiendo y he ido poniendo en esta liga en práctica y me han dado resultados. Trabajo siempre de la misma manera, pero creo que es más la madurez”, dijo Ramos. “Vengo a esta liga a dar lo mejor de mí. No sabía que era el mejor año que he tenido aquí. Nunca he tenido presión jugando. Disfruto mucho lo que hago y lo que vengo hacer aquí”.

Pacta con San Francisco

Seleccionado por los Medias Rojas de Boston en la quinta ronda del sorteo del 2010, Ramos firmó como agente libre con los Gigantes de SanFrancisco. Su contrato es de liga menor, pero tiene una invitación para los campos de entrenamiento.

El año pasado jugó Triple A con la organización de los Dodgers de Los Ángeles donde promedió .297 con diez vuelacercas y 58 impulsadas. “Voy para los entrenamientos de Grandes Ligas a ver qué sucede. La mentalidad es quedarme con un puesto”, dijo.


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