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Javier Báez, a la izquierda, estuvo acompañado por su hermano. (Especial El Nuevo Día Armando Gallardo)

Washington.-  Javier Báez demostró esta noche su poder en la competición de jonrones del Juego de Estrellas, pero no fue suficiente para avanzar a la segunda ronda.

Báez, segunda base de los Cachorros de Chicago, se enfrentó al novato de los Dodgers de Los Ángeles, Max Muncy, quien le superó 17 a 16. Báez había contado con un bono de 30 segundos, por encima de los cuatro minutos reglamentarios, debido a la distancia de dos de sus cuadrangulares.

El boricua llegó a la competición con un gabán que le perteneció a Roberto Clemente. Se lo puso momentáneamente durante una entrevista en directo durante la competición.

Su hermano mayor, Gadiel, fue su lanzador.

“Siendo honesto, es como yo”, dijo, sobre su hermano.

Báez indicó que “lo seleccioné porque le puedo gritar…Iba a seleccionar a uno de mis coaches de bateo, pero…mi hermano lo hizo mejor y como, dije, le puedo gritar si no lo hace bien”.

Mientras conectaba cuadrangulares, Báez tuvo de fondo la música Bad Bunny. Varios de sus compañeros del equipo nacional de Puerto Rico fueron a darle apoyo cuando se tomó los 45 segundos de descanso.

Muncy logró el jonrón número 17, casi cuando se le agotaba el tiempo. 


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