Joel Chimelis cruzó la línea durante la huelga de las Grandes Ligas en el 1994 y los jugadores de San Francisco le dieron ‘bola negra’. (GFR Media) (semisquare-x3)
Joel Chimelis cruzó la línea durante la huelga de las Grandes Ligas en el 1994 y los jugadores de San Francisco le dieron ‘bola negra’. (GFR Media)

El béisbol de Grandes Ligas enfrentaría en la temporada del 1994 el octavo paro en su historia, esta vez por una huelga de jugadores que protestaban por el tope salarial que querían imponer los dueños de equipo.

La huelga inició el 12 de agosto de 1994 y obligó a que se cancelara toda la campaña. Así las cosas, llegó la primavera del año 1995 y la apertura de los campos de entrenamiento, ya que los dueños de equipos pretendían iniciar la nueva temporada con jugadores de liga menor o jugadores de ligas independientes.

La Asociación de Jugadores de Grandes Ligas dio la batalla contra ese movimiento y no vio con buenos ojos que jugadores reemplazos rompieran la línea de piquete. No empece a esta oposición, decenas de jugadores decidieron buscar una oportunidad de jugar en las Mayores en 1995 y rompieron la línea de piquete. El jugador de cuadro boricua, Joel Chimelis, fue uno de ellos.

Chimelis se reportó a los campos de entrenamiento de los Gigantes de San Francisco, pero ya para el 2 de abril la huelga había finalizado y la campaña de Grandes Ligas iniciaría el 25 de ese mes.

Chimelis no hizo el equipo grande y fue enviado a la sucursal Triple A de San Francisco, donde atravesó por una buena temporada. El 4 de junio fue llamado a las Mayores para sustituir al tercera base de los Gigantes, Matt Williams, quien se había lesionado.

La felicidad le duró muy poco a Chimelis. Su llegada al equipo grande no fue bien vista por los jugadores de los Gigantes, que rápidamente se lo hicieron saber a la gerencia y le dieron ‘bola negra’ al jugador por haber sido uno de los rompehuelga en los campos de entrenamiento. Ni siquiera lo querían en las reuniones de equipo en el camerino antes de los partidos.

San Francisco contaba ese año con jugadores como Barry Bonds, Rich Aurelia, el lanzador boricua Luis Aquino, Robby Thopmson, Marvin Bernard y Mark Carreon, entre otros.

“Muchos de nosotros hicimos grandes sacrificios por ocho largos meses en esta huelga. No quiero asociarme con jugadores reemplazo. Estoy seguro que él (Chimelis) es un buen tipo, pero nosotros hicimos esta huelga por varias razones”, dijo Carreon en una entrevista con el San Francisco Chronicle en junio de 1995.

Chimelis duró dos días con el equipo grande y no vio acción en ningún partido oficial. El 6 de junio fue enviado a las Menores.

“¿Por qué estar en un lugar donde no eres feliz, en donde no te quieren?”, se cuestionaba el jugador de cuadro en entrevista al Daily Press de Virginia un año después.. “Hay dos formas de reaccionar ante eso. Puedes llorar y caerte por un hoyo, o puedes construir sobre lo que te ha pasado. Todo lo que hice fue por buscar el bienestar de mi familia”, dijo.

Chimelis, seleccionado en la ronda número 11 del sorteo de jugadores de 1988 por los Atléticos de Oakland, nunca fue llamado de regreso al equipo grande. San Francisco lo dejó libre en septiembre de 1995.

Chimelis jugó nueve temporadas en las ligas menores y 14 en total como profesional en ligas como la de México y Corea.

Hoy día es coach de bateo de los River Bandits de Quad Cities, filial clase A baja de los Astros de Houston en la Liga del Midwest.


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