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Clásico Mundial de Béisbol 2017 (horizontal-x3)
Estados Unidos se juega el pase a la ronda de campeonato frente al monarca defensor República Dominicana en la tanda nocturna a las 10:00 p.m., hora local. (Ramón Tonito Zayas)

San Diego, California - Carlos Correa tenía 17 años cuando vio por televisión a Puerto Rico avanzar a la semifinal del Clásico Mundial de Béisbol en la edición del 2013.

Cuatro años más tarde, el estelar pelotero de Santa Isabel vive el mejor momento de su prometedora carrera con la escuadra boricua, que regresa a la ronda de campeonato del evento a celebrarse en Los Ángeles.

“Quisiera jugar 162 partidos con esta gente, porque esto es muy especial. Nos queremos y nos cuidamos unos al otro mucho”, expresó.

La travesía de ensueño que recorre la novena patria en el Clásico se extenderá al último baile de la competencia en el Dodgers Stadium tras el apretado y emocionante triunfo 6-5 sobre Estados Unidos ante más de 32,000 ruidosos fanáticos que se dieron cita en el Petco Field, como parte de la segunda ronda del Grupo F del evento.

Puerto Rico, invicto en cinco salidas, saldrá esta tarde a jugar un partido de trámite ante la eliminada representación de Venezuela a las 3:30 p.m. (hora local). Tendrá en la loma al derecho Jorge López, ganador del desafío contra México en la primera ronda.

“Estamos feliz por todo el trabajo que han hecho estos muchachos. Creo que los primeros días en Arizona nos dio la oportunidad de conocernos, de entender nuestra misión, que es jugar como equipo, enfocarse en lo que dice en frente de la camisa y no en los apellidos que tenemos atrás”, dijo el veterano Carlos Beltrán, quien tuvo dos hits con una carrera impulsada en el partido.

“Los muchachos la están pasando bien. Esta victoria es grande no solo para nosotros sino para nuestro país, para nuestra gente, que lo estamos llenando de mucho orgullo y esperamos terminar la misión”, agregó.

Puerto Rico se medirá el lunes a Holanda en el inicio de la semifinal en Hollywood.

Los “rubios’’ boricuas no lo pensaron dos veces en jugar agresivo contra los locales, quienes no había permitidos anotaciones con sus abridores en la loma, desde el primer lanzamiento. Lograron seis sencillos consecutivos para cuatro carreras frente al titular Marcus Stroman, de madre puertorriqueña y perdedor del encuentro.

“Estuvimos agresivos pero pacientes en el plato. Esperamos su pitcheo y fuimos agresivos con ellos. Y en las bases fue la diferencia. Le pusimos presión. Es lo que hemos hecho contra todos los equipos y hoy no fue la diferencia”, indició, Edwin Rodríguez, dirigente de Puerto Rico.

La pelota de fundamento también permitió a los boricuas despegarse cuando Estados Unidos achicó el marcador con jonrones solitarios de Buster Posey y Adam Jones.

En la séptima entrada, Rodríguez ordenó un doble robo de base por parte de Javier Báez y Eddie Rosario para avanzar a la antesala e intermedia, respectivamente.

Fueron la cuarta y quinta estafa de Puerto Rico en el partido, tres por parte de Báez. 

La presión contra la novena del Tío Sam continuó frente al relevista Andrew Miller cuando Ángel Pagán pegó una roleta hacia la tercera base Nolan Arenado, quien erró en su tiro a primera hacia Eric Hosmer, permitiendo las entradas a casa de las carreras de alivio para Puerto Rico.

No obstante, el drama se extendió a la novena entrada cuando el taponero Edwin ‘’Sugar’’ Díaz cedió un triple de dos carreras con dos outs a Brando Crawford ante el estallido de los fanáticos estadounidense, mayoría en las gradas del estadio.

Empero, Díaz se creció para sacar todos los outs restantes vía ponches y acabar con la amenaza para comenzar la fiesta de los boricuas en el terreno y en las tribunas.

“Edwin Díaz se estaba enfrentando a un equipo de Todos- Estrellas. Sabía que tenía que pitchear, sabía que tenía que ejecutar sus lanzamientos, y había mucha, mucha presión. Por eso yo creo que después de este torneo, un Edwin Díaz, cuando comience la temporada de Grandes Ligas, él va a saber manejar todas esas situaciones normalmente”, aseguró Rodríguez.

Ante el sublime momento que atraviesa Puerto Rico, Beltrán prometió que la chiva de Rodríguez se convertirá en dorada muy, pero que muy pronto.

Mientras tanto, Correa confesó que la victoria superó en el primer lugar de su tabla de posiciones de momentos inolvidables en su vida la lograda por los Astros de Houston frente a los Yankees de Nueva York en el partido de comodines de la postemporada del 2015.

“Nada se compara a este momento ahora mismo. Jugar por mi país, poder representar a Puerto Rico y darle mucha alegría y felicidad a los puertorriqueños de vuelta en casa que están pasando ahora por momentos difíciles. Así que, para mí, este momento está en el tope de mi carrera”, resaltó.

Leyland se quita el sombrero ante Puerto Rico

Por otro lado, el piloto de Estados Unidos, Jimmy Leyland, le dio todo el crédito a la novena boricua por el triunfo.

“Fue un gran partido. Creo que le dieron a Marcus buenos turnos al bate. Hizo buenos lanzamientos. Par de pelotas fueron bateadas con decencia. Buen trabajo bateando eso hits. Pusieron la bola en juego y cayó. Así que, ustedes saben, un juego excitante y nos quedamos un poco cortos”, expresó.

Estados Unidos se juega el pase a la ronda de campeonato frente al monarca defensor República Dominicana en la tanda nocturna a las 10:00 p.m., hora local.  El ganador enfrentará a Japón, doble campeón del Clásico,  en Los Ángeles. 


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