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Los Criollos de Caguas ganaron su decimoctavo campeonato al vencer a los Cangrejeros de Santurce. (Juan Luis Martínez)

El compromiso y entrega de todos los que de una u otra forma colaboraron en el béisbol profesional puertorriqueño permitieron que una temporada que lucía encaminada a cancelarse, finalizara siendo una con ribetes históricos.

Los jugadores aceptaron lanzarse al terreno de juego a competir por menor remuneración, los municipios hicieron su mayor esfuerzo para que sus facilidades estuvieran aptas para poder jugar béisbol profesional, el Canal 6 transmitió la acción local y la de la Serie del Caribe, y la liga contó con un fondo que le permitió sufragar gran parte de los costos que se incurrieron en la temporada, unido a la llegada al final de un auspiciador.

Así resumió el licenciado Héctor Rivera Cruz, presidente de la Liga de Béisbol Profesional Roberto Clemente (LBPRC), la abreviada campaña que vio a los Criollos de Caguas ganar su decimoctavo cetro nacional y convertirse en el primer equipo puertorriqueño que revalida su cetro en la Serie del Caribe y que de igual forma permitió que Luis Matos, el dirigente criollo, se convirtiera en apenas el segundo piloto que gana títulos en años consecutivos en la historia del torneo caribeño.

“Se cumplieron los tres objetivos principales que nos trazamos cuando hubo el cambio dramático de nuestro torneo como consecuencia del huracán María. El torneo estaba planificado para jugarse a partir de noviembre y competir en la Serie del Caribe en febrero. Estaban organizada las cinco franquicias, teníamos un acuerdo con la Asociación de Peloteros para celebrar un torneo de una forma normal pero, lamentablemente, a partir del huracán María no solamente todo cambió en el país, sino que nos tiró abajo el proyecto la temporada 2017-18”, dio como trasfondo Rivera Cruz, quien dijo que luego de María se consideró cancelar el torneo pero “sabíamos que (esa cancelación) iba a traer el cierre de la liga y no (poder) defender nuestro campeonato del Caribe”.

“Nos surgió la idea de la posibilidad de hacer un torneo más corto, con menos juegos (18 por equipo), con menos compensaciones para los jugadores y ver cómo podíamos lograr que económicamente se pagara unos gastos mínimos a los jugadores porque las franquicias no estaban en posición de sufragar ninguno de los gastos y los que han sido socios de la Liga, los municipios, sabíamos que tampoco iban a aportar al proyecto porque no podían”, añadió Rivera Cruz ‘pintando’ el panorama al que se enfrentó su organismo.

Fue así que se celebró el torneo con cuatro franquicias (Aguadilla se fusionó con Mayagüez) en apenas un mes, jugando muchos partidos en horario diurno.

Entre los objetivos alcanzados, Rivera Cruz destacó el no cancelar el torneo 2017-18, permitirles a los peloteros nativos reforzar a equipos de la región durante el tiempo que la LBPRC estuvo inactiva -permitiendo que estos jugadores recibieran paga al mismo tiempo que se mantenían en forma de juego y recibiendo el compromiso de éstos de representar a Puerto Rico en caso de ser convocados para jugar en la Serie del Caribe. Al mismo tiempo que le permitió a los Criollos empatar con Mayagüez en número de cetros en Puerto Rico con 18.

Internacionalmente colocó a los Criollos en ser el primer equipo puertorriqueño en revalidar y el tercero en la historia de la Serie del Caribe en lograrlo (el equipo cubano los Tigres de Mariano ganó en el 1957 y 1958 y las Águilas Cibaeñas en el 1997 y 1998), además de colocar a la isla en igualar la gesta que logró del 1953-55 cuando los Cangrejeros de Santurce y la novena de Caguas se combinaron para ganar tres series al hilo.

“Dentro de la crisis surgieron todas estas oportunidades y eso nos hizo más fácil la tarea a lo que yo llamo ‘el torneo del milagro’ que nos llevó a cubrir todos esos objetivos y a hacer historia”, señaló.

Temporada completa

Para la campaña del 2018-19, donde la LBPRC  celebra sus 80 años de fundación, Rivera Cruz destacó que en marzo inician los trabajos para presentar un proyecto de temporada completa aunque reconoció que algunos equipos no podrán contar con sus estadios reparados a tiempo.

“Esperamos poder tener todas las franquicias jugando en el torneo regular. Las facilidades, sé que se tiene que trabajar en ellas, pero creo que se va a lograr”, indicó al tiempo que identificaba al Hiram Bithorn y al Isidoro ‘Cholo’ García de Mayagüez en condiciones de juego y al Luis ‘Canena’ Márquez de Aguadilla con mejoras menores que realizar.

“Donde más tenemos problemas es en el de Caguas (Yldefonso Solá Morales) y en el de Carolina (Roberto Clemente Walker), que requieren una inversión mayor, pero esperamos que haya una alternativa para que puedan estar disponibles. Nuestra aspiración es que puedan haber seis franquicias, que haya béisbol profesional con un torneo más completo, ya que este fue una emergencia”.

Finalmente destacó que a Puerto Rico le corresponde ser la sede de dos Series del Caribe, la del 2020 y la del 2025.


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