Max Mundy celebra la carrera del empate en la decimotercera entrada. (AP) (horizontal-x3)
Max Muncy celebra la carrera del empate en la decimotercera entrada. (AP)

 Los Angeles.   – Un jonrón solitario del inicialista Max Muncy en la decimoctava entrada ante los envíos de Nathan Eovaldi, le dio a los Dodgers de Los Ángeles una dramática victoria 3-2 sobre los Medias Rojas de Boston en el tercer partido de la Serie Mundial, que duró la friolera de siete horas con 20 minutos.

Los Dodgers se acercan así 2-1 en el Clásico de Otoño y evitaron quedar contra la pared.

Ese tiempo de duración es récord para un juego de Serie Mundial. Y será recordado por mucho tiempo, como los 18 lanzadores que utilizaron ambos equipos de manera combinada.

Eovaldi tiró un relevo larguísimo de 6 entradas y comenzó su séptima en el decimoctavo inning pero permitio el jonrón de Muncy que puso de pie el Dodger Stadium.

El cuarto partido de la serie será esta noche a las 8:09. Los Dodgers responderán con el zurdo Rich Hill, quien no ha ganado en estos playoffs en tres apariciones y dos aperturas, y tiene efectividad de 2.61. Por Boston, estaba programado lanzar Eovaldi, pero su relevo largo de emergencia anoche, obligará al dirigente Alex Cora irse con otro iniciador.

Los Dodgers cometieron un costoso error en la parte alta de la decimotercera entrada, en el tiro del lanzador Scott Alexander para intentar hacer la asistencia en primera base. Esto permitió que el corredor Brock Holt anotara desde segunda la carrera que parecía decisiva al quebrar un empate 1-1.

El inning comenzó cuando Brock Holt recibió pasaporte de Alexander abriendo el decimotercer episodio. Luego adelantó a segunda por lanzamiento salvaje, y posteriomente, en un machucón por el cuadro del dominicano Eduardo Núñez, Alexander recogió la pelota pero la pasó mal al boricua Kike Hernández, quien fue a cubrir la base.

La jugada permitió a Holt anotar desde segunda la carrera de la ventaja 2-1.

Jugando contra la pared, y luego de dos outs en la parte baja de ese mismo acto, la defensa de Boston le dio una mano a los Dodgers, cuando un tiro errático de Ian Kinsler desde la intermedia, en batazo por el cuadro del cubano Yasiel Puig, permitió que Muncy anotara desde tercera base la carrera que igualó las hostilidades nuevamente.

A pesar de la escasa ofensiva, fue un juego en que hubo de todo, digno de Serie Mundial. Excelente pitcheo por parte de ambos cuerpos monticulares, buena defensa y hasta un par de batazos largos que produjeron las únicas carreras y dejaron el juego empatado 1-1 después de nueve entradas.

La mayor amenaza de Boston antes del desenlace no llegó sino hasta la décima entrada cuando colocó hombres en  las esquinas ante los envíos del dominicano Pedro Báez.

Luego de un out, Báez le dio boleto a J.D. Martínez, que anoche jugó en el jardín izquierdo. Ian Kinsler entró a correr de emergente por él y llegó hasta tercera cuando Brock Holt conectó sencillo. Entonces el dominicano Eduardo Núñez, héroe del primer partido del clásico otoñal al conectar un jonrón de tres carreras como emergente, entró a batear en la misma situación en lugar de su compatriota Rafael Devers.

Sin embargo, Núñez levantó un fly al central no muy profundo, que parecía bueno de todos modos para que Kinsler anotara en pisa y corre, pero el patrullero Cody Bellinger puso un tiro perfecto a la trocha de Austin Barnes, quien había entrado a catchear en esa entrada por el cubano Yasmani Grandal.

Los Dodgers por su parte, también tuvieron su oportunidad en la parte baja de ese mismo inning, con el cerrador de Boston, Craig Kimbrel en la loma. Max Muncy conectó doble después de dos outs, colocándose en posición de anotar, pero el dominicano Manny Machado se eliminó con un fácil bombo al campocorto.

Walker Buehler lanzó su mejor juego de playoffs hasta la fecha por los Dodgers, pero no fue suficiente y un jonrón solitario de Jackie Bradley, Jr. en el octavo episodio ante el taponero de lujo de los Dodgers, Kenley Jansen, le echó a perder su joya.

El derecho de 24 años que en 2018 conservó su status de novato, tiró siete entradas en blanco para neutralizar a los Medias Rojas en solo dos hits, al tiempo que ponchó a siete.

No obstante, la única carrera que tenía de ventaja cuando salió de juego no fue suficiente.

Los Dodgers habían tomado el comando en la tercera entrada con un hit grande, un jonrón solitario de Joc Pederson ante los envíos del abridor de Boston, Rick Porcello.

Buehler, quien solo concedió dos hits a los Medias Rojas, ambos en la tercera entrada, no había estado tan efectivo antes de este partido, al menos al inicio de los playoffs. En la temporada regular tuvo récord de 8-5 con 2.62 de efectividad y 151 ponchados.

Pero en la serie divisional ante Atlanta, su debut en una postemporada, concedió dos hits, tres boletos y cinco carreras limpias, aunque no estuvo en la decisión, y frente a Milwaukee perdió aunque ponchó a ocho en siete innings, al permitir seis hits y cuatro carreras merecidas. Tuvo una segunda apertura contra los Cerveceros y solo permitió una carrera en 4.2 episodios, pero no estuvo en la decisión tampoco. En esos tres juegos previos al de anoche había permitido un jonrón en cada uno.

Sin embargo, anoche contuvo a nada menos que la ofensiva más dañina de las Liga Americana y de las Mayores en 2018, y solo le sacaron la bola del cuadro en una ocasión, un sencillo entre el jardín izquierdo y central del puertorriqueño Christian Vázquez en el tercer inning.

Poco antes, en ese mismo episodio, Bradley Jr. se le había embasado con hit dentro del cuadro, pero luego fue fusilado en intento de robo por el receptor cubano Yasmani Grandal. Entonces vino el sencillo de Vázquez, tras el cual Buehler cerró el inning sin problemas y acabó retirando a 14 bateadores en sucesión hasta completar la séptima entrada.

Porcello, por su parte, duró solo 4.2 entradas permitiendo tres hits y una carrera, producto del cuadrangular de Pederson. Dio una base y ponchó a cinco. El venezolano Eduardo Rodríguez dio el último out de la quinta y el resto del bullpen de Boston hizo el trabajo manteniendo al mínimo la ventaja de Los Ángeles con Joe Kelly, Ryan Brasier y Matt Barnes combinándose para permitir solo tres hits más de los Dodgers.

Por Los Ángeles, Jansen también hizo su trabajo tras permitir el jonrón de Bradley, completando dos entradas con un solo hit y una carrera, ponchando a dos.

Los tres hits con una sola carrera en labor combinada de Buehler y Jansen son palabras mayores considerando que Boston había anotado 68 carreras en estos playoffs antes del juego de anoche, la gran mayoría de ellas en las primeras entradas de cada encuentro. El equipo que le sigue, es precisamente Los Ángeles con 49, hasta el segundo juego de la Serie Mundial el miércoles.



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