Jackie Bradley, Jr., (der.) es felicitado por sus compañeros de equipo luego de sacudir el cuadrangular de dos carreras que le dio la ventaja a los Medias Rojas de Boston. (AP / David J. Phillip) (horizontal-x3)
Jackie Bradley, Jr., (der.) es felicitado por sus compañeros de equipo luego de sacudir el cuadrangular de dos carreras que le dio la ventaja a los Medias Rojas de Boston. (AP / David J. Phillip)

Houston – Jackie Bradley, Jr. ya pasó de ser un mero héroe de los Medias Rojas de Boston para convertirse en verdugo de los Astros. Pero en una noche de pura ofensiva, la defensa de Andrew Benintendi fue la que hundió a Houston.

Por segunda noche consecutiva Bradley jonroneó en el Minute Maid Park de Houston, y los bates de Boston produjeron anotaciones en seis de las nueve entradas para encaminarse a una victoria 8-6 que les puso en ventaja de 3-1 en la Serie de Campeonato de la Liga Americana sobre los Astros, a quienes tendrán la oportunidad de acabar hoy para adelantar a la Serie Mundial.

Un triunfo más significará el regreso de Boston al Clásico de Otoño por primera vez desde el 2013, cuando obtuvieron su último título, al tiempo que eliminarían a los actuales campeones de las Mayores.

Pero los Astros, que no se rindieron hasta el último suspiro del juego, llenaron las bases en la parte baja del noveno con dos outs y tuvieron la victoria en sus manos. El peligroso primer bate Alex Bregman vino a la caja de bateo y conectó un largo lineazo hacia el jardín izquierdo que levantó a la multitud de Houston de sus asientos, pero Benintendi emprendió veloz carrera hacia el frente y se quedó con la pelota tirándose en zambullida para acabar con las esperanzas de los Astros.

Houston enviará hoy a la lomita a su as Justin Verlander con la esperanza de que los mantenga con vida y extienda la serie por al menos un juego más, que se celebraría en Boston.

Los Medias Rojas arrancaron al frente con dos anotaciones en la primera entrada, al igual que en el tercer partido el martes, esta vez aprovechando el descontrol del abridor de Houston, Charlie Morton, quien dio un pelotazo, una base por bolas y realizó un lanzamiento salvaje, antes de que el dominicano Rafael Devers conectara sencillo remolcador de ambas carreras.

Un cuadrangular de George Springer en la tercera y un sencillo al bosque central de Josh Reddick, con José Altuve en la intermedia mediante doblete, le dio a los Astros el primer empate del juego, 3-3, luego de dos outs.

Una entrada antes, el boricua Carlos Correa produjo la primera con sencillo después de un doble del propio Reddick para acercar a los de casa 2-1, y Boston rayó una más con doble productor de Xander Bogaerts con un compañero a bordo.

Springer, que antes conectó sencillo en el primer episodio para extender a 13 su racha de juegos consecutivos de playoffs bateando limpiamente, elevó a nueve su total de jonrones durante esa cadena que empezó en el segundo juego de la Serie Mundial de 2017. Tiene además 15 carreras remolcadas durante ese lapso. En esa racha está bateando para .418 (55-23).

Los Astros se fueron al frente momentaneamente cuando Tony Kemp conectó un jonrón solitario ante los envíos de Rick Porcello, abridor del encuentro por los Medias Rojas.

Pero Boston no dejó atacar y fue el que empató en la quinta con sencillo productor de Xander Bogaerts luego de un out, y de que Andrew Benintendi pegara doble al bosque izquierdo.

Los Astros tampoco querían quitarse, y Correa, que bateó de 4-3 en el partido con un par de empujadas, conectó otro indiscutible que trajo a la goma a Yulieski Gurriel. No fue mucho más lo que pudieron hacer los Astros, que en la octava, cuando perdían 8-5, rayaron una más con rola por el cuadro de José Altuve, pero ya era muy tarde.

El mate de Boston llegó con cuatro carreras entre la sexta y octava entradas, dos de ellas con el jonrón de dos vueltas de Bradley Jr. Luego de un efectivo relevo del derecho de ascendencia puertorriqueña Josh James, quien al dar los primeros dos outs del sexto había concecido solo una carrera en tres entradas y un tercio, ponchando a cinco, el boricua Christian Vázquez le conectó un largo batazo que fue doble y que a duras penas no se fue sobre la valla del jardín derecho.

Entonces Bradley sí llevó la pelota a las gradas del derecho con su segundo cuadrangular en Houston en noches consecutivas para recobrar la delantera 6-5 y no cederla más.

Bradley elevó a nueve su total de carreras impulsadas en la serie, luego de irse en blanco en el primer partido el sábado en Boston.

En el partido, Altuve fue víctima de su propia fanaticada cuando dio un batazo que hubiera empatado el juego en la primera entrada al irse por sobre la verja. Pero tras la revisión de la jugada, los oficiales decretaron que hubo interferencia de un aficionado con el guante de Mookie Betts.


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