Tres de los cuatro querendones de la fanaticada boricua. De izquierda a derecha, Carlos Correa, Francisco Lindor y Javier Báez. (GFR Media) (horizontal-x3)
Tres de los cuatro querendones de la fanaticada boricua. De izquierda a derecha, Carlos Correa, Francisco Lindor y Javier Báez. (GFR Media)

Ahora que el dirigente de Los Ángeles, Dave Roberts, anunció que el custodio de la segunda base para esta temporada de la novena que juega en la división oeste de la Liga Nacional será el boricua Enrique "Kike" Hernández, la fanaticada local sueña con lo que podría ocurrir en el 2019 con cuatro querendones del patio.

Francisco Lindor, Carlos Correa, Javier Báez y Hernández, todos jugadores de posición entre la segunda y campo corto, podrían superar de forma individual, de mantenerse saludables, la suma de 25 jonrones por cabeza, lo que representaría al menos 100 cuadrangulares entre este cuarteto.

Lindor, siore de Cleveland, que apunta a perderse las primeras dos semanas del torneo por estar lesionado, es punta de lanza del bateo fuerte del cuarteto.

Ya para su quinta temporada en las Grandes Ligas, Lindor, en cuatro campañas, ha conectado 98 jonrones en 2,306 turnos al bate. Esto representa que saca una pelota cada 23 turnos. En el 2017, Lindor conectó 33 jonrones en 651 turnos y en el 2018 pegó 38 en 661 turnos.

Javier Báez, segunda base de los Cachorros de Chicago, jugará su sexta temporada en las Mayores. En cinco años ha conectado 81 jonrones en 1,785 turnos para promediar un vuelacercas por cada 22 turnos al bate. En el 2018 en 606 turnos, disparó 34 jonrones.

Carlos Correa, siore de Houston, jugará su quinta temporada en las Grandes Ligas. En cuatro años, ha pegado 81 jonrones en 1,788 turnos. Su promedio es de un jonrón por cada 22 turnos al bate. En el 2018 en 402 turnos, conectó 15 jonrones, pero sufrió pérdidas de juegos por motivos de lesiones.

Finalmente, Hernández, por vez primera en su carrera, tendrá la oportunidad de ser titular y no un ‘resuélvelo todo’, en su equipo.

De cara a su sexta temporada, en cinco años ha pegado 49 jonrones en 1,238 turnos al bate. Su promedio es de uno por cada 25 apariciones. En el 2018, en 402 turnos al bate, conectó 21 jonrones.

Tenemos pues, que una marca mínima de apariciones para cada uno de ellos, digamos que cercana a los 600 turnos al bate, darían una oportunidad real para que cada cual supere la barrera de los 25 jonrones este año.

Báez y Lindor ya ha tenido temporadas de 600 turnos mínimos al bate,Correa y Hernández nunca lo han hecho.

Nada, eso mismo... soñar no cuesta nada.


💬Ver 0 comentarios