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El puertorriqueño miembro del Salón de la Fama compartió con los jovencitos en el evento 'Play Ball' auspiciado por las Grandes Ligas en el Hiram Bithorn

Tener un coach perteneciente al Salón de la Fama de Cooperstown es un lujo que no todo aspirante a pelotero se puede dar. Pero a la vez, en la tarde  de ayer alrededor de 450 niños tuvieron la oportunidad de vivirlo en el templo del béisbol de Puerto Rico, el estadio Hiram Bithorn, y con los consejos del exintermedista salinense Roberto Alomar.

Alomar, asesor especial en asuntos de Puerto Rico del comisionado de Major League Baseball (MLB), Rob Manfred, lideró ayer una enorme clínica efectuada a través del programa Play Ball, una iniciativa conjunta entre MLB, USA Baseball y USA Softball para proveer oportunidades a los jóvenes para que se involucren en el deporte del béisbol.

Como preámbulo a los partidos de hoy y mañana entre los Mellizos de Minnesota y los Indios de Cleveland, Alomar dirigió los trabajos sobre un terreno repleto de niños y niñas, y dijo que tiene “un compromiso con la juventud de Puerto Rico y de Latinoamérica. Dios me bendijo con un talento, y ya que ahora mismo no lo puedo usar jugando béisbol, lo uso dándole amor y cariño a los jóvenes trayendo clínicas de béisbol. Además de esto tengo un showcase (Puerto Rico 12) que se hará en agosto para jóvenes entre 17 y 19 años para ver si son firmados como profesionales o ir a la universidad”.

Alomar dijo que este programa es uno de los principales proyectos de desarrollo del béisbol que realiza MLB, que llegó a Puerto Rico con un contingente de cientos de personas para ayudar en clínicas, visitas y otras actividades como las que hicieron ayer en Guayama con Eddie Rosario, en Gurabo con Francisco Lindor y en el San Jorge Children’s Hospital con José Orlando Berríos.

“MLB quiere que crezca el béisbol en todo el mundo. Creo que este es un programa muy bueno, muy lindo, al que los muchachitos deben ir si quieren experimentar lo que es jugar béisbol y creo que esta es una buena base para un buen futuro”, sostuvo Alomar.

Al preguntársele si Manfred, quien luego de la abortada serie entre los Piratas de Pittsburgh y los Marlins de Miami en el 2016 prometió que vendría a Puerto Rico con más bríos, cumplió con su palabra, Alomar se mostró satisfecho.

“Es algo positivo. Creo que el comisionado ha hecho un gran trabajo y le tenemos que dar a él y a su equipo las gracias por traer a las Grandes Ligas de vuelta a Puerto Rico. Creo que esto va a llenar de inspiración a muchos jóvenes y esperemos que todos nosotros los puertorriqueños nos podamos disfrutar estos dos días”, manifestó.

“Yo estoy bien agradecido con el comisionado. Es un ser humano sincero. Desde el primer día dijo que quería béisbol en Puerto Rico y yo sé que él va a seguir tratando de traer más equipos a Puerto Rico, y cuando vea el ambiente que se da aquí cuando hay béisbol de Grandes Ligas, sé que el año que viene va a decir presente otra vez”, indicó.

Finalmente, este trató diplomáticamente su preferencia sobre el equipo que debería salir ganador de la Puerto Rico Series.

“Ustedes saben que mi hermano (Sandy) es coach de Cleveland, si eso no contesta la pregunta… yo no loa voy a contestar”, dijo con una carcajada.

Al recalcársele que él además jugó para Cleveland, pero no para Minnesota, dijo que “aún así, tengo un buen amigo y compañero en ese equipo que jugó conmigo con los Azulejos de Toronto, que es dirigente Paul Molitor. Así que les deseo lo mejor a los dos, pero me gustaría que ganara mi hermano, aunque suerte a ambos”.


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