El espectáculo de Clemente no solo fue con el madero, sino también con su guante, como lo hizo a lo largo de su carrera en las Grandes Ligas. (GFR Media) (semisquare-x3)
El espectáculo de Clemente no solo fue con el madero, sino también con su guante, como lo hizo a lo largo de su carrera en las Grandes Ligas. (GFR Media)

Ellos, los Orioles de Baltimore, "pasearon" la campaña regular del 1971 y dominaron de forma cómoda el liderato de la División Este de la Liga Americana con marca de 101-57 de la mano de su mentor Earl Weaver. Le sacaron 12 juegos de ventaja a su más cercano rival, Detroit.

Ya, jugando en la Serie de Campeonato de la liga, doblegaron y barrieron 3-0 a los monarcas del Oeste, Oakland (101-60) para entonces pasar a jugar a la Serie Mundial de 1971.

Ellos, los Orioles, contaban en su cuerpo monticular con cuatro ganadores de al menos 20 juegos y eran obvios candidatos a ganar todo en las Grandes Ligas.

El zurdo cubano Mike Cuéllar (20-9 con 3.98 de efectividad), y los derechos Pat Dobson (20-8 y 2.90), Jim Palmer (20-9 y 2.68) y Dave McNally (21-5 y 2.89), eran pura candela desde la lomita por los Orioles. Pero, ellos, los Orioles, no tenían entre sus filas a la estrella boricua del jardín derecho, al número 21.

Y aquella Serie Mundial de 1971 que jugaron Baltimore y los Piratas de Pittsburgh entre el 9 y 17 de octubre tuvo nombre y apellido: Roberto Clemente.

Los Piratas ganaron la división Este de la Liga Nacional en 1971 con registro de (97-65) y superaron por siete partidos al segundo equipo, San Luis. Luego, en la Serie de Campeonato de liga, dominaron a San Francisco (90-72), campeones del Oeste, 3-1 y obtuvieron su boleto a la Serie Mundial.

Los Piratas, guiados por Clemente, ganaron la Serie Mundial del 1971 al vencer en un séptimo y decisivo partido a los Orioles. Clemente dio palos como ‘loco’.

El jardinero derecho, de entonces 37 años, bateó .414 en la serie. En 29 turnos oficiales pegó 12 hits, entre ellos dos dobles, un triple y dos jonrones. Anotó tres carreras y empujó cuatro, recibió dos bases por bolas y se ponchó dos veces.

Fue escogido como el Jugador Más Valioso de la Serie Mundial, en donde brilló por su bateo, su estilizado fildeo y su potente brazo derecho, que fueron parte del arsenal que demostró como jugador.

Los Piratas vinieron de atrás en la serie. Tras perder en Baltimore los dos primeros juegos, ganaron en su casa los siguientes tres. Entonces cayeron como visitantes en diez entradas en el sexto partido y dominaron en el decisivo a los Orioles en terreno ajeno.

Baltimore ganó el primer juego 5-3 y Clemente se fue de 4-2. En el segundo choque, los Orioles ganaron 11-3 y Clemente conectó de 5-2. En el tercer juego, celebrado en Pittsburgh, los Piratas ganaron 5-1. Clemente se fue de 4-1, con una anotada y una empujada.

En el cuarto partido ganó Pittsburgh, 4-3, y el boricua bateó de 4-3. El quinto partido fue para los Piratas 4-0. Clemente se fue de 4-1, con una empujada.

El sexto choque fue en Baltimore y ganaron los Orioles 3-2. Clemente bateó de 4-2, una anotada, una empujada, con triple y jonrón.

Batazo grande

En el partido decisivo, ganaron los Piratas 2-1. Clemente se fue de 4-1, una empujada y una anotada, con jonrón en la cuarta entrada contra Cuellar, que fue la primera rayita de los Piratas en el partido.

Clemente bateó de hit en cada uno de los siete partidos de la serie. En la temporada regular del 1971, bateó .341, cuarto en la liga, pegó 13 jonrones y empujó 86 carreras.

En su historial de 18 temporadas en las Mayores, Clemente bateó .317 de por vida, ganó cuatro cetros de bateo, fue el MVP del torneo en el 1966, fue escogido al Juego de Estrellas en 15 ocasiones y ganó 12 Guantes de Oro.


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