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Juan Centeno, Mellizos de Minnesota, Arecibo (horizontal-x3)
Firmó por solo $5,000 y llegó a Grandes Ligas. (Archivo)

Aguadilla - Juan Centeno tiene una historia para contar. Una de perseverancia y esfuerzo. Y una que los jóvenes peloteros que desean llegar a las Grandes Ligas deberían conocer.

¿Qué hace especial la historia del actual receptor de los Mellizos de Minnesota en las Grandes Ligas y de los Tiburones de Aguadilla en el béisbol invernal? Hay dos aspectos en particular.

Primero: fue el jugador número 991 reclamado en el sorteo de novatos de las Mayores en el 2007 por los Mets de Nueva York. Sentado en su residencia en Arecibo, Centeno tuvo que esperar hasta la ronda 32 para escuchar su nombre en el draft. Fue seleccionado por sus cualidades defensivas detrás del plato. Su manejo con el bate no era el mejor.

Segundo: a la hora de negociar su bonificación con los Mets, la organización solo le ofreció la suma de $5,000 para firmar con ellos.

En un principio, Centeno admitió que el ofrecimiento no llenó sus expectativas ni la de otros a su alrededor.  “No era mucho dinero. Hubo personas que me dijeron que no firmara por esa cantidad de dinero”, contó Centeno a El Nuevo Día.

En aquel momento, Centeno lo consultó con su pareja. Él tenía la ilusión de convertirse en profesional y sobre la mesa tenía la oportunidad de su joven carrera. “Lo hablé con mi novia –mi esposa ahora- y me dijo que firmara. Y así lo hice”, prosiguió.

Sin duda, fue la decisión correcta.

Con una bonificación tan baja y sin ninguna etiqueta de prospecto, Centeno se reportó a las Menores a partir del 2007. No era el favorito de la organización. Así que sus oportunidades de juego fueron limitadas en sus primeras temporadas.

En el 2008 apareció en 23 encuentros en la Liga de Novatos; en el 2009 en 32 partidos en la Clase A; y en el 2010 en 44 compromisos entre la Clase A y la Doble A.

“Empecé como ‘backup’. Venía del banco”, dijo Centeno.

No fue algo que desanimó al arecibeño. Todo lo contrario lo motivaba a entrenar más fuerte. Sabía que tenía que mejorar el manejo del bate para continuar ascendiendo en la organización.

“Pensaba en el dinero que me habían dado y me servía de motivación para trabajar duro. Quería demostrar que esto no se trataba del dinero recibido, sino del talento. Y yo tenía el talento y el hambre”.

La carrera de Centeno dio un giro en el 2011. Mejoró su ofensiva y, por ende, aumentó su participación. Bateó .318 en 52 partidos en la Clase A (fuerte). Y al año siguiente subió a la Doble A, bateando .285 en 79 partidos. Ya la organización lo miraba con otros ojos. “La ofensiva mejoró y las oportunidades fueron mejorando”, dijo.

Día grande 

El 18 de septiembre de 2013, Centeno hizo su sueño realidad: debutó en las Mayores. Ese año empezó en la Doble A y luego pasó a Triple A, antes de terminar en el equipo grande en los últimos cuatro partidos.

Centeno acababa de superar todos los pronósticos y de demostrar que el bono no define a un jugador. “Fue algo grande para mí. Vi otros jugadores con mejores bonos no llegar a las Grandes Ligas. Trabajé muy duro para lograrlo”.

En el 2014, Centeno arrancó en las Menores, pero terminó nuevamente en las Grandes Ligas.

Al año siguiente firmó como agente libre con los Cerveceros de Milwaukee y volvió a tener una breve aparición en el equipo grande en 10 encuentros.

Aceptable trabajo

Y esta temporada viene de su mejor momento en las Mayores con los Mellizos. Subió temprano en la campaña al equipo grande y se agenció de la posición de suplente con una adecuada labor.

Jugó 55 partidos y consumió 155 turnos y bateó .265 con tres jonrones y 25 carreras remolcadas. Fue un buen desempeño para un suplente. Al momento, Centeno figura en el róster de 40 jugadores para la próxima temporada.

“Es el momento de establecerme en las Grandes Ligas. Gracias a Dios me fue muy bien este año con Minnesota, aunque al equipo no le fue bien (marca de 59-103). Es cuestión de seguir trabajando fuerte para mantenerme en el equipo. Es la meta”, dijo el receptor, de 26 años.

¿Entiendes que puedes enviarle un mensaje a los jóvenes que buscan firmar como profesionales con tu historia?, se le preguntó. “Creo que sí. A veces, el dinero no lo es todo. Aquí, lo importante es la dedicación. Lo que puedas demostrar sobre el terreno. Y es lo que sigo tratando de hacer”, respondió.

Con su desempeño en las Mayores, el nombre de Centeno debe ser considerado como receptor suplente de la novena de Puerto Rico en el Clásico Mundial de Béisbol. Y máximo cuando es un bateador zurdo y puede fungir como bateador emergente.

“Sería un honor ser considerado para el equipo. Sería un gran honor jugar por Puerto Rico”, concluyó Centeno, quien figura como el receptor titular de los Tiburones en esta temporada de la pelota invernal.


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