Los Medias Rojas apenas perdieron tres partidos a lo largo de la postemporada. (AP / Mark J. Terrill) (horizontal-x3)
Los Medias Rojas apenas perdieron tres partidos a lo largo de la postemporada. (AP / Mark J. Terrill)

Los Ángeles – El dirigente Alex Cora se describió a sí mismo anoche solo como una pieza “de un gran rompecabezas” para referirse a los Medias Rojas de Boston, que conquistaron el título de la Serie Mundial del béisbol de Grandes Ligas, con un triunfo 5-1 sobre los Dodgers de Los Ángeles.

El puertorriqueño rehusó así asumir el crédito a pesar de los varios hitos que marcó como piloto, como el hecho de ser apenas el quinto en la historia de las Mayores que logra el campeonato en su primer año al mando. También se convirtió en solo el segundo técnico latinoamericano que se corona, luego de la gesta del venezolano Ozzie Guillén en 2005 con los Medias Blancas de Chicago.

“Dirigir en este fogón y en este equipo no es nada fácil. Tenemos un cuerpo de entrenadores tremendo y una organización que se ocupa de sus jugadores y de sus familias. Y gracias a Dios pudimos cumplir el trabajo”, dijo Cora en medio de la celebración en el terreno del Dodger Stadium.

Cora enfatizó mucho en las palabras familia y rompecabezas, para destacar la unión del club y la labor de equipo en la que todos fueron importantes.

Después que me nombraron, viajé a Fort Myers y me reuní con Chris (Sale), con David (Price) y con Jackie (Bradley) y ahí empezamos a plantar la semilla”, agregó Cora en alusión al concepto de familia que quiso fomentar en el equipo. “Y este (el campeonato) es el fruto”.

Cuando se le puso en contexto que es apenas el quinto dirigente novato en arrancar ganando un sortija de campeón, prefirió no darle tanto peso.

No sé... eso me siento después y lo vivo, pero esto son ellos, los jugadores, las familias, la organización. Lo que han hecho en el año, yo solo soy parte del rompecabezas. Y es un rompecabezas sumamente gigante, y ahora somos los campeones”.

Cora reconoció luego durante la conferencia de prensa la gesta de los Dodgers al jugar por segunda temporada consecutiva en una Serie Mundial, aunque en ambas cayendo sin poder alzar el trofeo de campeones. Con este revés, Los Ángeles suman su trigésimo año sin subir a lo más alto del béisbol.

“Quiero felicitar a los Dodgers de Los Ángeles por una asombrosa temporada. Sus propietarios, la gerencia, mi amigo Dave Roberts (el dirigente) y los jugadores. No es fácil volver a la Serie Mundial y ellos lo hicieron. Están haciendo un montón de cosas bien aquí. Sé que es fuerte, pero deben estar orgullosos de la temporada que tuvieron”.

Steve Pearce, el primera base de los Medias Rojas, fue escogido el Jugador Más Valioso de la Serie Mundial. Bateó de 4-2 anoche, con dos carreras anotadas y tres impulsadas, gracias a sus dos cuadrangulares, incluyendo el de la primera entrada que le dio ventaja a Boston 2-0 y nunca la perdió.

“Esto ha sido un largo viaje de toda la vida, y estar aquí ahora es un sueño hecho realidad”, dijo Pearce, quien concluyó el clásico otoñal con ocho carreras remolcadas, la segunda mayor cantidad para un jugador de Boston en Series Mundiales, superada solo por las nueve que empujó en 1986 Dwight Evans.

Además, Pearce cerró con tres cuadrangulares en la serie, para unirse a Evans, Larry Gardner, el dominicano David Ortiz y el miembro del Salón de la Fama, Carl Yastrzemski, como los únicos bostonianos con tres jonrones en una misma Serie Mundial.

“Somos los campeones. Poder abrir la próxima temporada en Fenway Park con la ceremonia del anillo y con todo lo que eso incluye, y descolgar el banderín como campeones 2018, me encantaría”, agregó Pearce.

En el lado del camerino perdedor, el de los Dodgers, el ambiente era desolador. Por segunda noche consecutiva, el silencio arropaba el vestidor. Y pensar que los Dodgers ganaron el maratónico juego de siete horas y 20 minutos el viernes, y el sábado estuvieron ganando 4-0 hasta que se les cayó la casa encima. Una segunda victoria en ese partido, hubiera igualado la serie y forzado el regreso del clásico al Fenway Park.

Celebración una vez más en la carretera de los Medias Rojas de Boston al coronarse campeones de la Serie Mundial. Hoy en el Dodger Stadium de Los Ángeles. #SerieMundial

Posted by El Nuevo Día on Sunday, October 28, 2018

Pero ahora los Medias Rojas viajarán solos a Boston, pero no para jugar, sino para celebrar con su ciudad y su afición.

Desilusionado. Sí, desilusionado. Solo hay un equipo que puede ganar, y lo sabemos, pero duele más cuando avanzas todo el camino y obtienes el segundo lugar. Así que hacer eso dos años seguidos, no lo hace más fácil”, fueron las palabras del zurdo Clayton Kershaw, el abridor del encuentro de anoche por los Dodgers, y quien cargó con el revés por segunda vez en la serie, tras perder el juego de apertura en Boston.

“No puedo decir lo suficiente acerca de nuestro equipo. Todo el año, cuando no lucía bien, nuestros muchachos se mantuvieron unidos, siguieron la marcha y creyeron uno en el otro. Y nos dimos a nosotros mismos la oportunidad de poder ganar un campeonato. Y eso no es fácil de hacer, de llegar a la Serie Mundial donde dos equipos están jugando hasta el final. Nuestras espaldas estuvieron contra la pared varias veces y hubo puntos en que pudimos haber caído en el otro extremo, pero encontramos las maneras de ganar juegos”, destacó por su lado Roberts, piloto de los Dodgers. 

El también zurdo David Price, tuvo otra brillante actuación y ganó su tercera apertura consecutiva en estos playoffs y la segunda de la Serie Mundial, al completar siete entradas dominantes permitiendo solo una carrera producto de un cuadrangular, y ponchando a cinco.


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