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Tras procrear tres hijos, Melissa Guzmán pensaba que sus días de cargar barriga habían quedado atrás.

La esposa de Miguel Cotto se dedica de lleno a atender a sus tres vástagos, Luis Ángel (de una relación previa, pero que se ha criado con Miguel), Alondra, y el benjamín, apodado Jun Jun y bautizado Miguel Ángel.

Pero luego que ella y su esposo se sometieran a sendas intervenciones médicas para evitar embarazos futuros, al padre le ha dado la idea de agregarle un integrante más a su núcleo familiar.

“Miguel lleva como un año con esa loquera. Al principio yo creía que era un vacilón de él”, le relató a este diario recientemente Melissa, aún luciendo algo incrédula con la posibilidad de tener un cuarto hijo. “Pero su interés es en serio. Lo hemos hablado y yo hasta fui al médico para ver si podíamos tener más hijos después de que los dos nos operamos”.

“Yo pensé que serían tres y ya, pero Miguel quiere otro”, continuó diciendo Melissa, quien además de su rol de madre también se encarga de mantener y administrar varias propiedades residenciales que la pareja ha adquirido a través de los años, entre los que se encuentra un complejo de apartamentos en Palmas del Mar, Humacao, y una elegante residencia en las afueras de Orlando, Florida. “El doctor nos dijo que podíamos tener otro hijo por medio de inseminación artificial”.

Sobre la posibilidad de ser padre de nuevo, Miguel dijo que “es una decisión muy privada nuestra, la cual estamos evaluando para un futuro cercano”.

“Como yo veo las cosas, ya sería algo para el año que viene”, agregó la media naranja del púgil.

“Miguel es muy apegado a los nenes. También tenemos una buena relación con Isabel (producto de otra relación de Cotto), aunque no la tenemos todos los días con nosotros”, explicó Melissa, quien acudió al actual acuartelamiento de su marido en Orlando. “Siempre trato de venir cuando los nenes están libres (de la escuela)”.

Esta vez, la familia se trasladó a Orlando con sus dos nuevos miembros. Se trata de dos diminutos perros French Bulldog, llamados Tonka y Tika.

Los Cotto también tienen otro perro, un English Bulldog de nombre Rex, que permaneció en Puerto Rico.

Unido a sus hijos

Aunque siempre serio en público, al ver a Cotto con su cría es obvio su apego a ellos.

“Lo que me hace feliz más que todo es que tengo cuatro hijos que me aman, tengo una familia que me ama”, le dijo Miguel a El Nuevo Día hace unas semanas. “Después de tener eso en tu vida, el resto pasa a segundo plano”.


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