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Luis 'Popeye' Lebrón en el 2016. (GFR Media)

Luis “Popeye” Lebrón defendió con éxito su cetro Latino ligero de la Organización Mundial de Boxeo al vencer por decisión unánime al mexicano Luis “Duro” May en el combate estelar del cartel Noche de Campeones que se celebró el sábado en la noche en el Ballroom del Sheraton Puerto Rico Hotel & Casino.

Lebrón, que con el triunfo puso su récord en 14-0-1, intentó durante todo el combate cazar a un pequeño e incómodo rival mexicano que se mantuvo agachándose constantemente sorprendió a Lebrón y provocó que los golpes del púgil del Residencial Manuel A. Pérez le pasarán en muchas ocasiones bastante alejados de su cabeza.

Aún así se llevó el favor de los tres jueces por 100-90.

“Fue bastante incómodo, pero termine con bastante aire. Siempre vamos bien preparados. Como lo estudiamos no esperábamos que se bajara así, mucho. Lo que habíamos estudiado de él era que venía para el frente y no se bajaba así”, señaló Lebrón, quien le llevaba unas 5 pulgadas de estatura a su rival. “Se me hizo complicado buscarlo y agarraba mucho. Fueron los principales obstáculos que me hicieron trabajar hoy”.

Después de su segunda defensa del cetro Latino de las 130 libras ante May (21-11-1), Lebrón dijo que espera tener un gran 2019.

“Esa es  una agenda que están trabajando mi manejador y mi entrenador… es algo de equipo para hacer la agenda del 2019. Pero sé que va a ser muy buena”, aseguró Lebrón,.

Joseph “Blessed Hands” Adorno se apuntó el décimo nocaut de carrera al dominar por nocaut técnico en el cuarto asalto al mexicano Luis Gerardo Ávila.

A pesar de llevarse el triunfo, Adorno, criado en el residencial Manuel A. Pérez, destacó que no estuvo satisfecho con su actuación.

“El trabajo que hicimos no me gustó, no fue el plan de pelea. No escuché tanto a mi esquina”, aceptó Adorno, quien puso su récord en 11-0. “Quise pelear como yo quería. Como dijo mi pai ´Qué haces peleando a lo tuyo, para eso tienes a una esquina, o me salgo de la esquina’. Así me dijo en el tercer asalto. ‘Vamos a pelear, suelta las manos’. Cuando me dice eso chequeo estamos (para empezar) en el cuarto asalto. Me corrigió, me gritó fuerte y eso me despertó”.

Adorno abrió la pelea bien activo llegando constantemente con su izquierda al rostro de Ávila, a quien derribó por primera vez con un gancho corto de izquierda a la mandíbula cuando restaban 1:07 y una vez más con ganchos de derecha e izquierda al cuerpo con 22 segundos en el asalto.

En los próximos dos giros Adorno los dominó, pero permitió que Ávila (5-15-3) le llegara a conectar en varias ocasiones limpiamente con una serie de ganchos.

“En el cuarto asalto vine más movido, para el frente, comencé (a atacar) de abajo para arriba y así fue como se cayó y no se pudo levantar”, agregó. “Estoy agradecido por el apoyo de todo el mundo, pero con la pelea y con lo que hice no estoy complacido”.

La cartelera abrió con Henry “Moncho” Lebrón apuntándose una contundente victoria por nocaut técnico en el segundo asalto sobre el húngaro Mark Szoros.

Lebrón, que con la victoria puso su récord en 7-0 con cinco de sus triunfos por la vía rápida, derribó Szoros con un gancho de izquierda restando 27 segundos en el primer asalto.

En el segundo giro, Lebrón derribó en tres ocasiones a Szoros. La primera con un gancho de izquierda transcurridos 33 segundos del inicio del asalto. Volvió a enviarlo a la lona con una combinación al cuerpo y a la cabeza, en esta ocasión con 1:42 de acción y restando 1:07 en el asalto le llegó con un gancho de izquierda al cuerpo y uno de derecha al rostro para volver a derribar a Szoros y el árbitro Roberto Ramírez, Jr. detuvo el combate.


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