En 2002 HBO también transmitió desde Puerto Rico  la pelea entre Hacine Cherifi y el boricua Tito Trinidad, como parte de una cartelera celebrada en el Coliseo Roberto Clemente (semisquare-x3)
En 2002 HBO también transmitió desde Puerto Rico la pelea entre Hacine Cherifi y el boricua Tito Trinidad, como parte de una cartelera celebrada en el Coliseo Roberto Clemente. (GFR Media)

Por décadas, boxeadores de la talla de Muhammad Ali, Mike Tyson, Marvin Hagler, Sugar Ray Leonard, Evander Holyfield, Oscar de la Hoya, Tito Trinidad, Floyd Mayweather, Manny Pacquiao y Miguel Cotto pusieron la acción. HBO puso las luces y las cámaras.

La unión fue glamurosa, lucrativa y exitosa, pero tras 45 años de producir y llevar carteleras en directo a millones de hogares y establecimientos comerciales en Estados Unidos y otros mercados, HBO anunció el jueves el final de su relación con el boxeo una vez concluya el 2018. Eso incluye su división de pay per view, cuyo último evento fue la revancha entre Saúl “Canelo” Álvarez y Gennady Golovkin el pasado 15 de septiembre.

La noticia generó un aluvión de reacciones, pues en un momento dado HBO fue la casa de las grandes peleas y boxeadores, así como el estándar de calidad en la televisión en transmisiones de eventos de este tipo. Pero una vez se disipó la nostalgia, quedó claro que más que un síntoma de problemas en la industria del boxeo, la movida respondía a los cambios acelerados en la industria del entretenimiento.

“HBO no pertenece al boxeo. Showtime no pertenece al boxeo”, había expresado semanas antes del anuncio el reconocido promotor boxístico, Bob Arum. “Son cadenas de entretenimiento y creo que se han comenzado a dar cuenta de esa realidad. No gastas dinero en un evento de entretenimiento que abre y cierra la misma noche. Su competidor es uno solo y se llama Netflix— no el estúpido boxeo”.

Distribuidores de contenido digital como Netflix, Hulu y Amazon Prime han experimentado un crecimiento vertiginoso en los últimos años. Según datos publicados en abril por el sitio de noticias del mundo de la tecnología, Recode, Netflix suma 125 millones de suscriptores en el mundo y Amazon Prime 100 millones. HBO aparecía como líder con 142 millones de suscriptores, pero es una cifra que se va achicando cada vez más.

Tanto Netflix, Hulu como Amazon Prime han apostado por producir cada vez más contenido original, lo que obliga a HBO y otros de sus competidores con un modelo de televisión lineal a replantearse toda su apuesta de negocios.

“Esta no es una decisión subjetiva”, dijo Peter Nelson, vicepresidente ejecutivo de HBO Sports, en The New York Times. “Nuestra investigación de audiencias nos muestra que el boxeo ya no es factor determinante para atraer suscriptores a HBO”.

Un asunto económico

Dólares y centavos. A eso se reduce todo.

“Para compañías como Time Warner, que es el dueño de HBO, esto es un negocio. Cuando ellos han decidido quitarse, no es porque no les guste el boxeo, es porque dejó de ser rentable”, afirmó Héctor Martínez, veterano productor puertorriqueño con amplia experiencia en la producción de eventos deportivos para televisión. “Esta gente son fríos, bien fríos. Hay un tipo en una oficina haciendo números y el día que ese número no suma, o no da un positivo, hasta ahí llegó el evento por más que le guste o quiera el boxeador”.

Martínez trabajó en la producción de la pelea entre Miguel Cotto y el brasileño Kelson Pinto, que HBO transmitió en septiembre de 2004 y que fue el primer evento deportivo celebrado en el Coliseo de Puerto Rico. HBO transmitió otros eventos desde Puerto Rico, entre ellos la pelea entre Tito Trinidad y Hacine Cherifi (2002), así como la de Cotto contra DeMarcus Corley (2005).

Cambio de filosofía

Nelson indicó que la baja en ratings en años recientes no es necesariamente la razón por la que HBO dejará de producir peleas de boxeo. Por el contrario, indicó que el impacto e influencia del canal en el boxeo sigue siendo grande, pero que la filosofía de la compañía cambió. Además, indicó que cada vez es más difícil cazar una pelea atractiva de las que se apoderen de la conversación social de los fanáticos.

“Se está transmitiendo y distribuyendo más boxeo que nunca. En algunos casos, esta oferta es muy buena. Pero desde un punto de vista de entretenimiento, no es única”, expresó Nelson en el comunicado de prensa que HBO circuló a los medios.

La salida de HBO de la transmisión de carteleras se produce en un buen momento para la industria del boxeo, que hoy día ofrece su producto en más plataformas que nunca.

Showtime, canal de pago que siempre miró de lejos a HBO en términos de producción de peleas, ha pasado a ser uno de los jugadores más importantes en el deporte y ya anunció que comprometerá más dinero para eventos de boxeo en vivo en 2019. La cadena ESPN, por su parte, amplió en agosto su contrato con Top Rank —originalmente de cuatro años— a un total de siete años, hasta 2025. Mientras DAZN, empresa de streaming digital de deportes con un costo de $9.99 mensual, firmó un contrato por ocho años y mil millones de dólares con la compañía promotora Matchroom Boxing que incluye el compromiso de transmitir 16 carteleras desde Estados Unidos cada año.

Múltiples plataformas

“Cuando se cierra una puerta se abren otras”, opinó Peter Rivera, vicepresidente de PR Best Boxing. “Hemos visto como en los últimos tiempos han aparecido todo este montón de plataformas de streaming que llegan al mundo. Porque cuando tú haces una pelea en HBO, los derechos de transmisión son para Estados Unidos, por lo que si querías vender la pelea a otras partes del mundo tenías que producir otra señal paralela (a la de HBO) para venderla a Argentina, México, España, etcétera. Cuando el mundo se abrió con el streaming y de momento tú produces algo que lo ven los chinos, los rusos, etcétera, entonces tú tienes una plataforma que llega a más gente”.

En el pasado, HBO separaba un presupuesto que a veces rondaba los $60 millones al año para invertir en boxeo, una    cantidad bastante considerable. Como toda empresa que está haciendo ajustes, ellos se han dado cuenta que en lugar de gastarse esa cantidad en cuestiones deportivas cuando ellos no son un canal de deportes, sino uno de entretenimiento, mejor lo pueden invertir en series y competir con los Netflix de la vida y estas otras plataformas que le están haciendo un gran daño”, añadió Rivera, quien como promotor desarrolló una relación cercana con los ejecutivos de HBO Sports.

Mucho del contenido que se generará a partir del pacto entre ESPN y Top Rank se distribuirá por la aplicación digital ESPN+, lanzada en abril de este año y que según informó el emporio deportivo ya cuenta con un millón de suscriptores a un costo de $4.99 mensual. En el servicio de streaming se pueden ver eventos en directo, programación original y contenido exclusivo. Está disponible para los usuarios sin necesidad de tener contrato con una compañía de cable o satélite. Solo necesitan conexión a internet.

Nuevo patrón de consumo

“Ha habido un cambio en la forma en que se consumen nuestros contenidos, la compañía lo reconoce y al reconocerlo, se adapta y trata de ajustarse a cómo se consumen estos contenidos que hoy en día tú quieres ver; un programa de estudio, un partido de fútbol o un partido de béisbol en cualquier pantalla”, explicó Rodolfo Martínez, vicepresidente de producción de ESPN Deportes e ESPN Internacional, sobre el origen del app.

“Todos hemos transformado nuestros hábitos de consumo y ya nos acostumbramos a buscar en demanda el contenido que queremos, en el momento que queremos y donde estemos. Queda poca de esa audiencia que se tira en el sofá a cambiar de canal a ver qué encuentra y tenemos que ser conscientes”, amplió Martínez.

Este cambio social en el consumo de contenidos audiovisuales por parte de la gente, principalmente a través de su teléfono móvil, obliga a preguntarse si el modelo de un canal de televisión con una programación lineal tiene los días contados. Martínez no lo ve así.

“Habrá una combinación de los dos. La televisión tradicional como la conocemos ahora pasará a ser una pantalla de reproducción. Creo que somos privilegiados al trabajar en deportes porque, sobre todo el deporte en vivo, seguirá teniendo un nicho muy, muy importante de gente que quiere ver el evento en vivo en una pantalla grande. Si la forma en que alimentas esa pantalla es desde un dispositivo móvil desde el que le inyectas una señal o directamente de una filial, eso ya dejará de tener relevancia. Creo que es un momento de combinar ambos modelos de negocio, que tienen para rato”, apuntó.

Adelante el boxeo

Al final del día, el boxeo seguirá adelante sin HBO.

“Ellos son una cadena de entretenimiento o, como lo describe Nelson, ‘una cadena que cuenta historias’”, indicó Arum. “Dicho esto, cualquiera que ha estado ligado al boxeo por tanto tiempo como yo, tiene que estar agradecido de HBO por el apoyo que dieron a este deporte por tantos años”.


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