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Con camisteas que simulan estar ensangrentadas, manifestantes reclamaron contra el partido en Israel. (LA NACION - Crédito: Aníbal Greco / Enviado especial)

El presidente del la Asociación de Fútbol Argentino (AFA), Claudio Tapia, justificó hoy en la ciudad española de Barcelona la cancelación del amistoso que tenía previsto jugar la selección de su país contra Israel luego de que el equipo sudamericano recibiera amenazas de muerte.

Así de contundente se ha mostrado el responsable del fútbol argentino después de que se haya cancelado este partido, previo al viaje a Rusia donde en pocos días arrancará el Mundial. Diversos grupos propalestinos presionaron para que Argentina no viajase a Israel para jugar el partido amistoso que se iba a realizar este sábado. Y, según autoridades argentinas, hubo jugadores que llegaron a recibir amenazas de muerte. 

"Quiero decirles que ayer se tomó la decisión de no viajar para jugar el partido amistoso contra Israel. Quiero pedir disculpas a todos los argentinos que viven en la comunidad israelí, a todos los israelíes que sacaron las entradas tan rápidamente para ver a Argentina. Pedir disculpas a los chicos de diferentes religiones que iban a ser parte de las acciones que se iban a realizar como un aporte para la paz", dijo Tapia en una comparecencia ante los medios en la que no ha habido preguntas.

"Lo vivido en las últimas setenta y dos horas, las acciones, las amenazas que han ocurrido, nos han llevado a tomar la decisión de no viajar. Mi responsabilidad como presiente es la de bregar por la salud y la integridad física de toda la delegación y, en mi función, tomé esta decisión", se justificó.

Claudio Tapia destacó que la suspensión del partido contra Israel "no es nada contra la comunidad israelí ni judía", y añadió que a partir de ahora la delegación argentina volcará "todas las fuerzas en el Mundial", pero ha subrayado que la AFA "deja abierta la posibilidad de que en un futuro" se lleven a cabo accionen conjuntas "ya sean futbolísticas o deportivas en Israel o en otros países".

"El fútbol no es más que un juego, un deporte que trasciende fronteras, que tiene que ser entendido como un deporte, como algo que dura 90 minutos, con algo que no tiene nada que ver con la violencia. Los que piensan y nos tratan como ignorantes creo que nos subestiman. Estamos ante una realidad que lleva 70 años (los años de fundación del estado de Israel), porque hace 70 años que se viven estas situaciones", concluyó.

Pero dejó abierta la posibilidad para volver a organizar otros eventos con la comunidad de Israel: "Dejamos las puertas abiertas para en el futuro poder hacer acciones juntos en Israel o en otros lugares".

Por su paerte, la Ministra israelí de Cultura y Deportes, Miri Reguev, aseguró que la razón por la que Argentina canceló el amistoso es por las "amenazas de muerte terroristas" contra el jugador Lionel Messi y su familia.

"Esto es un nuevo tipo de terrorismo que ha amenazado a Messi y a su familia. Es el mismo tipo de terrorismo viejo-nuevo que hace años asesinó a los atletas en las Olimpiadas de Munich", dijo sobre lo ocurrido en los Juegos Olímpicos de 1972, cuando once deportistas israelíes y un policía alemán fueron asesinados durante el secuestro cometido por el comando palestino Septiembre Negro.

La ministra aseguró que el asunto de que el partido se jugara en Haifa o Jerusalén "es solamente una excusa, no es el problema" e insistió en que el encuentro "ha sido cancelado solo por una razón: las amenazas a las vidas de Messi y su familia".

En tanto, Palestina y la campaña que promueve el boicot y sanciones a Israel se anotaron anoche un gran triunfo al lograr la cancelación del amistoso de fútbol.

Decenas de miles de israelíes, muchos de los cuales habían sufrido para conseguir una de las deseadas entradas -de las que solo salió a la venta un tercio puesto que el resto se distribuyó entre organismos y empresas- se despertaron esta mañana con la gran decepción, ante la noticia de que no verían a Messi y otros ídolos jugar en Jerusalén.

Los medios recogían hoy el tremendo desencanto, con reproches a los argentinos, por ceder a las presiones, a los palestinos y también hacia los políticos israelíes, y en concreto a la titular de Deportes, Miri Reguev, a la que muchos acusan de forzar la máquina hasta provocar el desastre.

Reguev había disfrutado del "éxito" diplomático que suponía tener a la selección argentina en el césped en Jerusalén, en un momento delicado en que Israel trata de lograr reconocimiento internacional a la ciudad como su capital, algo que hasta hace poco el mundo negaba por su oposición a la ocupación de la parte oriental palestina.

En diciembre, Donald Trump dio un espaldarazo a las posiciones israelíesreconociendo la Ciudad Santa como capital israelí -aunque especificando que no se fijaban fronteras-, una decisión que culminó en mayo con el traslado de la embajada estadounidense de Tel Aviv a Jerusalén, que fue seguido días más tarde por Guatemala y Paraguay.

Reguev forzó que el amistoso, último que iba a disputar Argentina antes de viajar a Rusia y que estaba previsto jugarse en Haifa originalmente, se mudase a Jerusalén, buscando proyectarlo como una muestra más del reconocimiento internacional a la soberanía israelí sobre toda la ciudad.

Lo enmarcó, además, en las celebraciones del 70 aniversario del nacimiento de Israel y prometió a los israelíes: "Messi vendrá a besar el Muro" de los Lamentos, situado en territorio ocupado.

Pero el traslado del evento hizo saltar todas las alarmas y alimentó la campaña de boicot, con llamamientos incendiarios a Messi, fotos de macabras camisetas de la selección manchadas de sangre y montajes y memes acusándolo de colaborar con la ocupación israelí y violaciones de los derechos humanos.

Grupos pro-palestinos fueron incluso a los entrenamientos a Barcelona a gritar a los jugadores: "¡No vayan!", una presión que no dejó de aumentar hasta el último momento y fuentes argentinas dijeron que había habido amenazas a las familias de los jugadores si estos viajaban.

Con camisteas que simulan estar ensangrentadas, manifestantes reclamaron contra el partido en Israel. (LA NACION Aníbal Greco / Enviado especial)

La Asociación de Fútbol palestina advirtió ayer que pediría a los países árabes y musulmanes que voten contra la candidatura Argentina-Uruguay-Paraguay al Mundial 2030 y anunció consecuencias si se defraudaba a los millones de seguidores del equipo en oriente.

Su presidente, Yibril Rayub, dijo hoy a la agencia de noticias Efe que Israel "ha intentado utilizar a Messi y las otras estrellas como herramientas políticas", alabó lo que consideró "una decisión justa" y dijo que espera que "Argentina gane la Copa del Mundo".

En Israel, la cancelación fue un jarro de agua fría, no solo para las ambiciones políticas de reconocimiento internacional, sino sobre todo para los fanáticos, para quienes era el evento futbolístico del año.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, llamó anoche al presidente argentino Mauricio Macri para tratar de influir la decisión, pero no tuvo éxito, lo que dejó a más de 31,000 personas con el sueño incumplido de ver a sus ídolos jugar aquí a tres días antes de cumplirse.

Por otra parte, la organización palestina Hamas agradeció a la Argentina su decisión de no ir a Israel.

Con información de EFE y La Nación de Argentina/GDA


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