Adnan Januazi, de la selección de Bélgica, festeja luego de anotar ante Inglaterra en un encuentro del Mundial disputado el jueves 28 de junio de 2018 en Kaliningrado, Rusia (horizontal-x3)
Adnan Januazi, de la selección de Bélgica, festeja luego de anotar ante Inglaterra en un encuentro del Mundial disputado el jueves 28 de junio de 2018 en Kaliningrado, Rusia. (AP)

Rostov del Don, Rusia — Japón necesitará algo más que “fair play” en esta ocasión. Bélgica sólo requiere seguir jugando como lo ha hecho todo el Mundial.

Eso podría bastarles a los Diablos Rojos para alcanzar los cuartos de final por segundo Mundial consecutivo el domingo, cuando lleguen a la Arena Rostov como claros favoritos ante Japón, en uno de los cruces aparentemente más disparejos de los octavos de final en Rusia.

Los pronósticos están justificados. Por un lado, Bélgica avanzó como primer lugar del Grupo G con un registro perfecto de nueve puntos y claras victorias sobre Panamá, Túnez e Inglaterra. En ese último cotejo, pese a realizar nueve ajustes en la alineación, siguió desplegando su joven y dinámica ofensiva para deleite de todo el mundo

Y pocos han llamado más la atención en Rusia que el atacante del Manchester United, Romelu Lukaku, segundo en la tabla de goleadores del certamen con cuatro anotaciones, y quien junto a Eden Hazard y Dries Mertens llevó a que Bélgica fuera el equipo más ofensivo de la fase de grupos.

Sin embargo, una de las grandes lecciones que ha entregado el Mundial hasta el momento es que no hay enemigo pequeño. A Japón solo le queda esperar que esa fórmula se mantenga vigente ahora que se trata de ganar o irse a casa.

El conjunto del entrenador Akira Nishino se clasificó a los octavos de final por tercera ocasión en los últimos seis mundiales al ubicarse segundo de un complicado Grupo H que compartió con Colombia, Senegal y Polonia. Pero no son los resultados, sino las formas en que se obtuvieron, lo que hace cuestionar la presencia de Japón entre los 16 mejores del planeta.

Entre los invitados a los octavos de final, solo Argentina tuvo los mismos cuatro puntos que Japón. Senegal finalizó con esas mismas unidades en el Grupo H. Sin embargo, el Samurai Azul se clasificó gracias al último criterio de desempate, “fair play” o menor número de tarjetas amarillas.

Aunque la actuación de Japón durante la derrota del jueves por 1-0 ante Polonia que le otorgaba su boleto a la siguiente fase, tuvo poco de limpio y nada de atractivo. El cuadro nipón pasó los últimos 10 minutos con la pelota a sus pies, paseándola en terreno propio para no arriesgar nada. Absolutamente nada.

En su afán por obtener el boleto a la siguiente fase y alcanzar lo hecho por las versiones de 2002 en casa y 2010 en Sudáfrica, Japón logró su objetivo de colocarse entre los 16 mejores, pero su visita a la fase eliminatoria podría resultar muy breve.

Bélgica promedió tres goles por partido en la primera ronda. El excepcional Kevin De Bruyne seguirá con la batuta en el medio campo y es concebible que Lukaku y Hazard continúen luciendo amenazantes al frente. Así la noche del lunes en la Arena Rostov podría ser muy larga para una defensa japonesa que permitió más de un gol por encuentro y cuya cuenta pudo ser mayor de no ser por el hecho de que Colombia jugó 87 minutos con 10 hombres.

Con una frágil defensiva y un excepcional ataque a la vista, Japón podría no tener muchas más opciones que tomar la ofensiva del partido y buscar la sorpresa ante un equipo que no presenta grandes flaquezas.

Si bien Japón no es reconocido por su capacidad goleadora, siempre se han destacado por su velocidad y por generar peligro a balón parado, dos aspectos que debe cuidar el técnico español Roberto Martínez.

Y Nishiro cuenta con opciones de experiencia pero intrigantes. Primero está el popular Keisuke Honda, de 32 años y actual jugador del Pachuca de México, quien marcó gol del empate ante Senegal que, en buena parte, tiene a Japón en la segunda fase. Además está Shinji Kagawa, exdelantero del Manchester United y actual jugador del Borussia Dortmund, que a sus 31 años aún cuenta con la capacidad de vulnerar cualquier defensa.

Martínez deberá ser cauteloso y evitar cualquier sorpresa. Después de todo, en Rusia 2018, cosas más raras han pasado.


💬Ver 0 comentarios