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Los croatas soportaron el desgaste emocional que implican dos tandas de penales de las que emergieron victoriosos, algo que no le había pasado a equipo alguno desde 1990 en un mundial. (AP) (horizontal-x3)
Los croatas soportaron el desgaste emocional que implican dos tandas de penales de las que emergieron victoriosos, algo que no le había pasado a equipo alguno desde 1990 en un mundial. (AP)

Sochi — Han disputado dos partidos de 120 minutos en una semana. Debieron soportar el desgaste emocional que implican dos tandas de penales de las que emergieron victoriosos, algo que no le había pasado a equipo alguno desde 1990 en un mundial.

Lidian con la lesión de su titular en la lateral izquierda, su arquero y otros jugadores que probablemente están deseando pasar una semana en una tina con hielo para aliviar la inflamación.

No hay forma de que a Croacia le quede siquiera algo de combustible en el tanque para enfrentar a Inglaterra en la semifinal de la Copa del Mundo, ¿cierto?

“Desde luego que nos queda energía para los ingleses”, aseguró Zlatko Dalic. “No queremos parar. Queremos jugar ese día nuestro mejor partido”.

Cualquier recuperación que los croatas puedan obtener en los próximos tres días podría determinar si tienen oportunidades de doblegar a Inglaterra para meterse a la primera final de una Copa del Mundo en su historia. Ambos equipos chocan el miércoles por la noche en Moscú.

Sí, Croacia podría tener a uno de los mejores talentos del Mundial. Luka Modric ha sido clave para que el país haya anclado en la segunda semifinal en la historia. Pero los croatas deben estar agotados física y mentalmente.

Superaron por penales a Dinamarca en los octavos de final. Debieron recurrir a la misma vía frente a la anfitriona Rusia el sábado.

Poco antes de la medianoche, Ivan Rakitic convirtió el tiro decisivo para desatar otra celebración que fue mezcla de júbilo y alivio.

El equipo y el país han debido sentir la adrenalina para igualar lo conseguido por la Croacia de 1998, que se ubicó en la ronda de los cuatro mejores.

“En ciertos momentos nos ha faltado energía, pero hemos jugado dos veces durante 120 minutos de fútbol en seis días”, recalcó Modric. “Por supuesto que esto te deja una marca. Tenemos que pagar la cuota por todo este desgaste, pero gracias a Dios hemos demostrado carácter”.

La tensión acumulada fue tal que Dalic rompió a llorar a un costado de la cancha tras el disparo definitivo de Rakitic.

“La emoción salió. Me sentí realmente aliviado”, indicó. “Fuimos felices, pero también hicimos que todos lo fueran en Croacia. Esas emociones simplemente fluyeron. No lloro a menudo, pero tenía ahora una buena razón”.

El equipo viajó de Sochi a Moscú el domingo, para entrenar por dos días antes de la semifinal. Por ahora, la preocupación inmediata parece el estado del lateral derecho Sime Vrsaljko, quien debió ser reemplazado en el alargue. Caminaba lentamente por la cancha, por una aparente lesión en una pierna.

Existe también preocupación por el arquero Danijel Subasic, luego que requirió tratamiento al final del segundo tiempo y durante las pausas de la prórroga y de los penales. Al parecer, se lastimó el muslo derecho.


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