Lionel Messi celebra su primer gol en el Mundial contra Nigeria. (AP) (horizontal-x3)
Lionel Messi celebra su primer gol en el Mundial contra Nigeria. (AP)

Un gol del defensor argentino Marcos Rojo en el minuto 86 del partido dio la victoria a Argentina contra Nigeria y la clasificación a los octavos de final del Mundial de Rusia 2018, tras el primer tanto de Lionel Messi y el empate de penalti de Victor Moses.

Con el resultado, la Albiceleste pasó a la próxima fase como segundo del Grupo D gracias, además, de una victoria de Croacia 2-1 sobre Islandia. Los croatas adelantaron como cabeza de grupo. 

Messi adelantó a la albiceleste con un gol en el minuto 14 tras un pase al espacio de Éver Banega, y pudo hacer el segundo en el 30 con un saque de falta que estrelló contra el palo.

“Estábamos confiados de que lo íbamos a sacar, a ganar este partido”, dijo Messi. “No esperábamos la complicación que nos empataran y salir a buscar el partido con lo que eso significa. La verdad es maravilloso poder ganarlo de esta manera".

En la segunda mitad, un penalti de Mascherano por un agarrón sobre Balogun se convirtió en el empate nigeriano, ejecutado por Victor Moses; y cuando parecía que la igualada y la eliminación argentina era segura, Rojo remató un centro de Mercado y metió a Argentina en la siguiente fase.

“Hubiese sido un final muy feo e injusto para todos nosotros”, señaló Messi sobre una eliminación prematura de una selección repleto de estrellas. 

Con cuatro puntos, Argentina avanzó como segunda del Grupo D.

Y festejó como si se hubiera coronado. Al sonar el silbatazo final, varios jugadores argentinos se desplomaran para llorar. Messi levantó los brazos al cielo, como lo ha hecho en las gestas más memorables con el Barcelona. Diego Armando Maradona saltó sin parar en un palco de la Arena San Petersburgo, desde donde dirigió señas obscenas a los hinchas rivales.

Sólo el técnico Jorge Sampaoli se marchó de inmediato a los vestuarios sin festejar con los jugadores, en un Mundial en que ha sido fustigado por las críticas a una Argentina amiga de la ansiedad y distanciada de un esquema eficaz de juego.

El partido ante Nigeria no fue la excepción.

Los dirigidos por Sampaoli, conscientes de que no había futuro sin triunfo _y sin que Croacia empatara al menos_ comenzaron con una actitud notoriamente ofensiva: hasta cinco hombres lanzados al ataque y buscando que la pelota circulara más a menudo por los dominios de Messi.

Para el primer gol, Ever Banega lanzó un pase a profundidad, kilométrico y certero desde su propia mitad del campo. Messi controló con el muslo izquierdo en la puerta del área y definió cruzado con la derecha, arriba y al segundo poste del arco de Uzoho.

El astro rompió así una racha de nada menos que 662 minutos sin anotar en mundiales, donde su último tanto se remontaba a Brasil 2014, precisamente en el encuentro de primera ronda ante Nigeria. Además, se unió a Maradona y Gabriel Batistuta como los únicos jugadores de Argentina en convertir goles en tres mundiales distintos.

Quizás Argentina mereció más en la primera mitad. Pero tal vez también se llevó mucho premio en el complemento, donde aparecieron nuevas desatenciones.

La albiceleste cedió un saque de esquina a los 47 minutos, en una jugada en que Enzo Pérez, Mascherano y Nicolás Otamendi chocaron entre sí al disputar un balón por alto. En el cobro, Mascherano sujetó a Leon Baloguin, antes de que el balón llegara al área.

Las repeticiones en la televisión mostraron que el jugador nigeriano se dejó caer, incluso después de que Mascherano había dejado de abrazarlo. Implacable, el silbante turco Cuneyt Cakir sancionó la falta, sin que ésta se sometiera a revisión por parte del videoarbitraje, pese a que así lo exigían los pitos ensordecedores por parte de la arrolladora mayoría de hinchas argentinos en la tribuna.

La presión del público tampoco le restó serenidad a Moses. El delantero de las Súper Águilas convirtió al costado izquierdo del arquero Franco Armani, quien se tendió al otro lado, en el encuentro que marcó su debut durante este Mundial tras la pifia grosera de Willy Caballero en el 3-0 ante Croacia.

Transcurrieron los siguientes minutos con más aproximaciones por parte de Nigeria, que sin embargo sufrió su quinta derrota ante Argentina en el mismo número de enfrentamientos en mundiales.

Ninguna tan dolorosa como la del martes. Y ninguna tan alentadora para Argentina, porque salió de la nada.



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