Nota de archivo: Este contenido fue publicado hace más de 90 días

Los jugadores de España durante un entrenamiento del Mundial en Krasnodar, Rusia, el jueves. (AP) (horizontal-x3)
Los jugadores de España durante un entrenamiento del Mundial en Krasnodar, Rusia, el jueves. (AP)

MOSCÚ — Para una selección que vivió una inusitada crisis al umbral de su debut, España no puede más que relamerse con la suerte que ha tenido en la Copa del Mundo.

Pero es un equipo vulnerable.

Su primer pulso en la etapa de eliminación directa será mañana, domingo, ante Rusia, una frágil anfitriona. Los rusos arrancaron a paso redoblado con victorias resonantes ante Arabia Saudí y Egipto, pero Uruguay les bajó los humos con una goleada 3-0.

Los campeones de 2010 quedaron en la llamada parte amable del cuadro de la segunda ronda. Mientras que en la otra parte se concentraron selecciones que entre sí acumulan 10 títulos, España quedó encarando a un lote con menos cartel en el que la única que se ha consagrado previamente fue Inglaterra — y eso fue hace más de medio siglo. 

Podría decirse que el local se da por satisfecho por alcanzar esta instancia tras todo el pesimismo previo que apuntaba a que se convertiría en el segundo anfitrión —emulando a Sudáfrica en 2010— en quedar fuera tras la primera fase. 

Su delantero Artem Dzyuba admitió que ya cumplieron con la “tarea mínima” y que ahora el objetivo es obrar un “pequeño milagro” ante España. 

Autor de dos goles en la primera ronda, Dzyuba definió el choque en el estadio Luzhniki de Moscú como un combate de boxeo en el que Rusia es el púgil “descarado” y España es el “maestro experimentado".

"Tenemos que tener paciencia y esperar a sus errores. Y luego aprovechar nuestras ocasiones”, añadió. 

Todavía cuesta creerlo: despedir al entrenador en la antesala del comienzo de un Mundial. 

Fue lo que hizo España cuando Julen Lopetegui sorprendió a todos al aceptar una oferta para dirigir al Real Madrid y sus patrones en la federación reaccionaron con un cese fulminante. 

Fernando Hierro, quien quedó al frente del equipo, no se ha complicado la existencia al mantener intacto el andamiaje dejado por Lopetegui. 

España pudo sofocar la crisis, ganó su grupo de primera ronda y mira con optimismo la ruta hacia la final 15 julio en el mismo escenario de su compromiso de octavos. 

Del empate 3-3 contra Portugal en un electrizante debut, España pasó apuros para doblegar 1-0 a Irán y cerró con un empate 2-2 con Marruecos que saldó gracias un gol postrero que fue convalidado por un videoarbitraje. 

Han encajado cinco goles, tres más que cuando se coronaron en 2010, con errores de jugadores históricos como Sergio Ramos y Andrés Iniesta y una alarmante falta de prestancia por el portero David De Gea. 

“Es una tarea pendiente y hay que erradicarlo”, afirmó el lateral Dani Carvajal. “Hay que mantener la portería a cero porque nosotros somos ofensivos y marcamos seguro, y eso nos puede dar mucho", admitió. 

"Creo que hemos recibido más críticas de la cuenta. Llevamos dos años sin perder y eso pocas selecciones lo pueden decir”, añadió Carvajal. “El juego no ha sido bueno y podíamos dar un poco más, hay que ser autocríticos, nadie ha dicho que no. Pero no nos hace bien que se nos cuestione tanto desde nuestro país. Lo que nos queda es juntarnos porque tenemos la responsabilidad de dar una alegría a un país y para ello vamos a luchar", añadió. 

Antecedentes

Hace 10 años en Viena, España venció a 3-0 a Rusia en la semifinal de la Euro 2018. 

Cada equipo cuenta con tres sobrevivientes de los titulares de ese partido. 

Los rusos son el arquero y capitán Igor Akinfeev, el zaguero Sergei Ignashevich (38 años) y el lateral Yuri Zhirkov. Por España quedan el central Sergio Ramos, el actual capitán, Iniesta y Silva. 

Último ensayo

Se midieron en noviembre del año pasado en un amistoso en San Petersburgo que se saldó con un empate 3-3. 

Ramos anotó dos goles de penal en un partido que Rusia remontó un 2-0 y luego un 3-2. 


💬Ver 0 comentarios